<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Alquimias Económicas]]></title><description><![CDATA[Somos economistas de la UBA comprometidos con el desarrollo. Impulsamos un espacio plural de debate económico sobre Argentina y la región, con claridad, rigor y respeto.]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XrDZ!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd6d02d31-4576-4ab5-a4e1-1748cfa01dff_200x200.png</url><title>Alquimias Económicas</title><link>https://www.alquimiaseconomicas.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Wed, 10 Jun 2026 23:17:44 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://www.alquimiaseconomicas.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Alquimias Económicas]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[alquimiaseconmicas@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[alquimiaseconmicas@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Alquimias Económicas]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Alquimias Económicas]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[alquimiaseconmicas@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[alquimiaseconmicas@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Alquimias Económicas]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[El futuro del trabajo a cuatro décadas de la pregunta japonesa]]></title><description><![CDATA[Una vieja an&#233;cdota relatada por Daniel Heymann cuenta que, en los a&#241;os 80, frente al relato de los detalles financieros del plan de estabilizaci&#243;n en curso, una delegaci&#243;n japonesa consult&#243; qu&#233; iba a producir Argentina en el futuro. Los extranjeros,]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/el-futuro-del-trabajo-a-cuatro-decadas-de-la-pregunta-japonesa</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/el-futuro-del-trabajo-a-cuatro-decadas-de-la-pregunta-japonesa</guid><pubDate>Tue, 02 Jun 2026 17:51:18 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8f617c4e-645a-4591-b3bd-929ceac1db49_1312x600.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Joaquin Waldman (IIEP)</p><p>Una vieja an&#233;cdota relatada por Daniel Heymann cuenta que, en los a&#241;os 80, frente al relato de los detalles financieros del plan de estabilizaci&#243;n en curso, una delegaci&#243;n japonesa consult&#243; qu&#233; iba a producir Argentina en el futuro. Los extranjeros, ajenos a los problemas de inestabilidad t&#237;picos de nuestro pa&#237;s, ten&#237;an la lucidez para mirar m&#225;s all&#225; y preguntar por la composici&#243;n productiva, una vez resuelta la estabilizaci&#243;n macroecon&#243;mica.</p><p>Esta an&#233;cdota cumple 40 a&#241;os, y nuestro pa&#237;s sigue enredado en su inflaci&#243;n cr&#243;nica. Sin embargo, la incipiente estabilizaci&#243;n y su consecuente efecto productivo nos llevan a hacernos nuevamente la pregunta japonesa. Aunque el <em>boom</em> de Vaca Muerta, la miner&#237;a y el agro parecen resolver el costado cambiario del asunto, son sectores particularmente poco demandantes de empleo. En este sentido, resta responder la pata laboral: <strong>&#191;a qu&#233; se van a dedicar los argentinos del futuro?</strong></p><p><strong>Inteligencia Artificial y empleo</strong></p><p>Esta duda aparece en un contexto global que tambi&#233;n se pregunta por el futuro del trabajo, debido al salto en la capacidad y adopci&#243;n de la Inteligencia Artificial (IA). El r&#225;pido avance de estas herramientas est&#225; generando un creciente reemplazo de tareas que hasta ahora eran &#250;nicamente ejecutadas por humanos. Eso no implica que la IA est&#233; sustituyendo la totalidad de una profesi&#243;n u oficio, ni tampoco que vayamos a ser reemplazados por modelos de lenguaje que todav&#237;a tienen dificultades, por ejemplo, <strong><a href="https://www.secwest.net/strawberry">para contar</a></strong>. Sin embargo, esta tecnolog&#237;a est&#225; modificando las actividades que hacen a un puesto de trabajo y su vertiginoso crecimiento incrementar&#237;a la escala de este recambio, <strong><a href="https://cdn.sanity.io/files/4zrzovbb/website/2b5bbaf2c1eb81dbf6e6fb813c1a24e35a64d376.pdf">alterando la demanda por trabajadores de numerosos rubros</a>.</strong></p><p>Esta nota no pretende responder a algo tan amplio como las consecuencias de la IA sobre el mercado laboral, pero s&#237; presenta algunas hip&#243;tesis competitivas sobre sus efectos plausibles. Una primera posibilidad es que el reemplazo de tareas humanas lleve a una disminuci&#243;n de la demanda de empleo, reduciendo el tiempo total de trabajo de equilibrio y aumentando su productividad (se podr&#225;n hacer m&#225;s bienes y servicios con menos horas de trabajo). Esta hip&#243;tesis admite dos lecturas. Una visi&#243;n benevolente indica que cada persona trabajar&#225; menos horas/d&#237;as por semana y, en su versi&#243;n m&#225;s extrema, incluye un <strong><a href="https://x.com/elonmusk/status/1959723029531181380?s=20">ingreso alto universal</a> </strong>que podr&#237;a volver al trabajo opcional. Una perspectiva m&#225;s catastr&#243;fica de este mismo escenario -el de la reducci&#243;n de la demanda de trabajo- postula que los salarios se abaratar&#225;n, al volverse el trabajo un factor productivo menos relativamente requerido. En esta distop&#237;a, las ganancias del salto tecnol&#243;gico ser&#225;n apropiadas por los due&#241;os de las empresas que lo produzcan, generando efectos distributivos nocivos (un <strong><a href="https://www.imf.org/-/media/files/publications/imf-notes/2026/english/insea2026002.pdf">workshop reciente del FMI sobre el tema</a></strong> no descarta la ocurrencia de este fen&#243;meno, al que denomina <em>winner-takes-most</em>).</p><p>Una historia alternativa es que no pase nada. Casi nunca pasa nada. En este caso, los trabajadores cuyos puestos de trabajo se vuelvan obsoletos se dedicar&#225;n a nuevos oficios o ser&#225;n absorbidos por una mayor demanda en ocupaciones preexistentes (como las tareas de cuidado de gente mayor, cuya demanda crecer&#225; por las tendencias demogr&#225;ficas y de la esperanza de vida). De ser as&#237;, las sociedades se adaptar&#225;n a los cambios del mundo del trabajo como pas&#243; con los grandes saltos tecnol&#243;gicos previos. Cuando surgieron la m&#225;quina de vapor, los cajeros autom&#225;ticos o internet, <strong><a href="https://www.aeaweb.org/articles?id=10.1257/jep.29.3.3">la sustituci&#243;n de trabajo por capital se vio compensada por una mayor demanda agregada</a></strong><a href="https://www.aeaweb.org/articles?id=10.1257/jep.29.3.3">,</a> fruto del incremento en la productividad y la consecuente ca&#237;da de los costos de producci&#243;n en t&#233;rminos reales. As&#237;, desaparecieron ocupaciones y otras nuevas se crearon, sin que se reduzca el empleo total.</p><p>Al consultarle a una IA, obtuve una tercera hip&#243;tesis, que recuerda las de <strong><a href="https://economics.mit.edu/sites/default/files/publications/the%20polarization%20of%20us%20labor%202006.pdf">Autor, Katz y Kearney</a> y <a href="https://www.nber.org/system/files/working_papers/w16082/w16082.pdf">Acemoglu y Autor</a>:</strong> "<em>Una tercera v&#237;a es la de una profunda polarizaci&#243;n de la estructura laboral. En este escenario, la inteligencia artificial no reemplazar&#237;a profesiones enteras, sino que actuar&#237;a como un 'copiloto' hiperproductivo, generando un efecto dual: por un lado, disparar&#237;a la prima salarial de quienes tienen el capital humano para complementar y dirigir a la IA; por el otro, erosionar&#237;a la demanda de tareas cognitivas rutinarias, que hist&#243;ricamente traccionaron la movilidad social de la clase media. El resultado es un mercado laboral en forma de U o de &#8216;vaciamiento del medio&#8217;, con alta demanda y salarios en la punta tecnol&#243;gica y gerencial, y en la base para trabajos presenciales no automatizables. El verdadero desaf&#237;o no ser&#237;a entonces la escasez agregada de empleo, sino la desaparici&#243;n de los pelda&#241;os intermedios de la escalera social.</em>" Como el propio Autor (<strong><a href="https://www.nber.org/papers/w32140">ac&#225;</a> </strong>solo y <strong><a href="https://www.nber.org/system/files/working_papers/w34854/w34854.pdf">ac&#225;</a> </strong>con Acemoglu y Johnson), luego la IA modific&#243; su perspectiva, argumentando que: "<em>la inteligencia artificial generativa posee una naturaleza distinta a la computaci&#243;n cl&#225;sica. En lugar de automatizar la rutina, tiene el potencial de democratizar el conocimiento experto. Al actuar como un asistente avanzado, podr&#237;a permitir que trabajadores de calificaci&#243;n media realicen tareas de alta complejidad que antes estaban reservadas para una &#233;lite profesional, ofreciendo una oportunidad hist&#243;rica para revertir la polarizaci&#243;n y reconstruir la clase media.</em>"</p><p><strong>El cambio estructural dom&#233;stico</strong></p><p>Volviendo a la actualidad argentina, la discusi&#243;n internacional se superpone con una etapa de cambios locales muy marcados. La estabilizaci&#243;n de la inflaci&#243;n todav&#237;a es muy endeble, <strong><a href="https://economicas.uba.ar/iiep/wp-content/uploads/Informe-macroeconomico-N-12.pdf">habi&#233;ndose estancado, en el mejor de los casos, durante el &#250;ltimo a&#241;o</a></strong>. Si el programa se truncara, es imposible prever qu&#233; tendencias sectoriales seguir&#237;a nuestra econom&#237;a. Pero, si volviera a su cauce, hay algunos elementos que permiten especular con qu&#233; puede depararle a nuestra estructura econ&#243;mica.</p><p>En primer lugar, <strong><a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13600818.2025.2544259">los planes de estabilizaci&#243;n duraderos generan apreciaciones sostenidas del tipo de cambio real</a>.</strong> Este proceso, <strong><a href="https://economicas.uba.ar/iiep/wp-content/uploads/Informe-macroeconomico-N-8.pdf">que se asemeja en el caso actual a otros planes de estabilizaci&#243;n</a>,</strong> desalienta la producci&#243;n de los rubros transables, cuya rentabilidad disminuye. Incluso, al interior de la producci&#243;n transable, estos programas <strong><a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6168666">elevan el peso de los sectores capital-intensivos en la canasta exportadora, ya que sus costos se abaratan respecto a los trabajo-intensivos</a>.</strong> Esto afecta al nivel general de empleo, al menos en el corto plazo, hasta lograr una transici&#243;n de trabajadores hacia sectores no transables.</p><p>Adem&#225;s, el dise&#241;o espec&#237;fico del programa actual tiene otros dos factores que van en igual sentido. Por un lado, incluye una apertura comercial que<strong> <a href="https://www.aeaweb.org/articles?id=10.1257/aer.20161214">genera p&#233;rdidas duraderas de empleo en las industrias que compiten con importaciones</a></strong>. &nbsp;Por otra parte, su implementaci&#243;n se ancla en una importante contracci&#243;n fiscal, que<strong> <a href="https://www.imf.org/-/media/files/publications/wp/2018/wp18142.pdf">incrementa el desempleo en el mediano plazo</a></strong>, tanto por la p&#233;rdida de puestos de trabajo p&#250;blicos como por un efecto multiplicador sobre el empleo privado. Los dos elementos generan desempleados a la espera de la transici&#243;n hacia nuevas ocupaciones.</p><p>A contramano, la propia estabilizaci&#243;n podr&#237;a implicar algunas ventajas sobre el mercado de trabajo. En primer lugar, existe evidencia de que <strong><a href="https://academic.oup.com/economicpolicy/article-abstract/11/22/65/2392294">las desinflaciones son expansivas</a></strong> y <strong><a href="https://ojs.economicas.uba.ar/DT-IIEP/issue/view/561/221">reducen la pobreza</a></strong>. En segunda instancia, aunque el ingreso de divisas por inversiones en el marco del RIGI se centre en sectores poco empleo-intensivos, podr&#237;an derramar en un impulso a sectores conexos. Estos dos factores elevar&#237;an la demanda agregada, impulsando la creaci&#243;n difundida de empleo. Por &#250;ltimo, la reaparici&#243;n del cr&#233;dito a largo plazo podr&#237;a tener un efecto directo en un rubro muy demandante de trabajo, la construcci&#243;n.</p><p>Hasta el momento, los efectos negativos de la estabilizaci&#243;n sobre el empleo parecen haber predominado sobre los positivos. En los &#250;ltimos dos a&#241;os, hubo un crecimiento muy acelerado de los rubros agropecuario, minero y financiero, que treparon 27%, en contraste con una magra evoluci&#243;n del resto de sectores, que s&#243;lo subi&#243; 2% (incluyendo algunos que no han tenido un mal desempe&#241;o, como hoteles y restaurantes). El peso en el PBI de los tres sectores que lideran el crecimiento es de 13%, mucho mayor a su relevancia en el total de empleo asalariado (algo menos del 6%). En consecuencia, se perdieron medio mill&#243;n de empleos registrados desde noviembre de 2023 (m&#225;s de la mitad de ellos, asalariados).<a href="#_ftn1">[1]</a></p><p><strong>Conclusiones</strong></p><p>La econom&#237;a argentina actualmente destruye puestos de trabajo en sectores que eran grandes empleadores sin generar, por ahora, su reemplazo. Estos resultados derivan del cambio productivo que motiva la nueva configuraci&#243;n macroecon&#243;mica. Encima de esta transici&#243;n, el mercado laboral tambi&#233;n enfrenta un segundo desaf&#237;o simult&#225;neo: el que presenta la incorporaci&#243;n de la IA y cuyo resultado todav&#237;a es incierto. La conjunci&#243;n de ambos, junto con <strong><a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6448898">la incipiente discusi&#243;n de pol&#237;ticas al respecto</a></strong>, dificulta discernir qu&#233; actividades se mantendr&#225;n rentables y cu&#225;les generar&#225;n los empleos del futuro. As&#237;, la respuesta a la pregunta japonesa tendr&#225; que seguir esperando.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Para m&#225;s detalles sobre la evoluci&#243;n del empleo y las remuneraciones, ver <strong><a href="https://economicas.uba.ar/iiep/informes-y-reportes/empleo/">informes de empleo y salarios del EDIL</a>.</strong></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Sobre los peligros de revolear números y los récords con anabólicos: el caso de la inversión extranjera directa en Argentina]]></title><description><![CDATA[En d&#237;as recientes se public&#243; un informe de la Organizaci&#243;n para la Cooperaci&#243;n y el Desarrollo Econ&#243;micos (OCDE) que indicaba que Argentina hab&#237;a quedado &#250;ltima en el ranking de inversi&#243;n extranjera directa (IED) entre las grandes econom&#237;as de la]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/sobre-los-peligros-de-revolear-numeros-y-los-records-con-anabolicos-el-caso-de-la-inversion-extranjera-directa-en-argentina</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/sobre-los-peligros-de-revolear-numeros-y-los-records-con-anabolicos-el-caso-de-la-inversion-extranjera-directa-en-argentina</guid><dc:creator><![CDATA[Andres Lopez]]></dc:creator><pubDate>Mon, 01 Jun 2026 16:18:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Andr&#233;s L&#243;pez (IIEP, UBA-CONICET)</p><p>En d&#237;as recientes se public&#243; un informe de la Organizaci&#243;n para la Cooperaci&#243;n y el Desarrollo Econ&#243;micos (OCDE) que indicaba que Argentina hab&#237;a quedado &#250;ltima en el ranking de inversi&#243;n extranjera directa (IED) entre las grandes econom&#237;as de la regi&#243;n en 2025. La publicaci&#243;n despert&#243; diversos comentarios, tanto en los medios como en las redes sociales, que comparaban esos datos con las cifras de IED recibidas por el pa&#237;s en gestiones previas de gobierno. Muchos de esos comentarios apuntaban a evidenciar la supuesta paradoja que emerge de contrastar el flaco desempe&#241;o de la IED en el actual gobierno, favorable a la inversi&#243;n privada de cualquier origen, con el aparente mayor &#233;xito en materia de atracci&#243;n de IED de gobiernos previos con un discurso, y unas pr&#225;cticas, menos amigables con la iniciativa privada y con las empresas multinacionales.</p><p>Se trata de otra muestra del juego que mejor sabemos jugar en las redes: hablemos sin saber. La variante espec&#237;fica en este caso ser&#237;a: usemos datos sueltos sobre los cuales no tenemos idea respecto de c&#243;mo se construyen (o lo sabemos, pero nos conviene ocultarlo) para armar un relato que nos favorezca pol&#237;ticamente. Es un patr&#243;n que lamentablemente se repite en muchas otras &#225;reas, un revoleo de n&#250;meros que se manejan con poco cuidado y se analizan de manera a&#250;n m&#225;s precaria. Pasemos a explicar entonces por qu&#233; esas comparaciones de cifras agregadas de IED tienen poco sentido y por qu&#233; los supuestos &#8220;r&#233;cords&#8221; de IED de a&#241;os pasados son una ilusi&#243;n &#243;ptica.</p><p><em>La medici&#243;n de la IED y su evoluci&#243;n reciente en la Argentina</em></p><p>Para los lectores no familiarizados con los detalles del tema, digamos que la IED es una categor&#237;a del balance de pagos que contabiliza tres modos de financiaci&#243;n de proyectos de inversi&#243;n transfronterizos: i) aportes o ampliaciones de capital (a trav&#233;s de bienes tangibles o intangibles) del inversor directo; ii) deudas con la matriz del exterior y otras transacciones intracorporaci&#243;n (transferencias accionarias, etc.); iii) reinversi&#243;n de utilidades. Como casi todas las cifras que reflejan fen&#243;menos econ&#243;micos, las de IED est&#225;n sujetas a distintas limitaciones metodol&#243;gicas y pueden no reflejar necesariamente la magnitud real de los flujos de inversi&#243;n transfronterizos y son un indicador imperfecto de la participaci&#243;n de empresas multinacionales en las econom&#237;as de los pa&#237;ses (para detalles sobre estas limitaciones se puede consultar <strong><a href="https://publications.iadb.org/es/el-laberinto-de-las-estadisticas-de-inversion-extranjera-en-america-latina">este trabajo del BID</a></strong>). Todo esto no impide usar los datos oficiales sobre IED, solo invita a examinarlos de manera detallada e interpretarlos de forma cuidadosa, dos atributos que claramente no han abundado en el debate reciente sobre el tema en Argentina.</p><p>La fuente de datos sobre IED en la Argentina es la balanza de pagos calculada por el INDEC. Lamentablemente, a ra&#237;z de cambios metodol&#243;gicos introducidos en 2017 (destinados a adaptarse a la nueva versi&#243;n del Manual del Balance de Pagos del FMI publicada en 2009), la serie disponible con datos consistentes y comparables arranca en 2006. Sin embargo, a los fines de esta nota esta informaci&#243;n es m&#225;s que suficiente.</p><p>El gr&#225;fico 1 presenta la evoluci&#243;n del total de IED ingresada al pa&#237;s de 2006 a 2025. Lo primero que destaca son las amplias fluctuaciones de dicha variable, con picos en 2012 (USD 15.324 millones) y 2023 (USD 24.757 millones) y valores m&#237;nimos en 2009 (en torno a USD 4.017 millones), 2016 (USD 3.260 millones) y 2025 (USD 3.134 millones). El promedio para el per&#237;odo 2006-2025 ronda los USD 9.500 millones.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fONw!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9ee88fbf-c962-4ffd-b472-38bf3d628d39_640x357.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Ahora bien, cuando desagregamos la serie en los tres componentes que explican la IED observamos comportamientos claramente diferentes a lo largo del tiempo (gr&#225;fico 2). Los aportes de capital promedian apenas USD 2.300 millones para el per&#237;odo 2006-2025, y registran un m&#225;ximo en 2012 (USD 4.861 millones) y dos a&#241;os con egresos netos de capital: 2014 (USD 112 millones) y 2025 (USD 260 millones). La reinversi&#243;n de utilidades, en tanto, aport&#243; en promedio algo menos de USD 5.000 millones anuales, con un m&#225;ximo de USD 8.058 millones en 2015 y un m&#237;nimo en 2008 (USD 396 millones). Finalmente, la evoluci&#243;n m&#225;s llamativa es la de instrumentos de deuda, que en promedio aportan poco menos de USD 2.200 millones (per&#237;odo 2006-2025), y registran un m&#225;ximo de USD 15.327 millones en 2023 y un m&#237;nimo negativo de USD 4.732 millones en 2016.</p><p>En el gr&#225;fico 3 observamos c&#243;mo fueron cambiando las participaciones relativas de los tres componentes de la IED en el per&#237;odo analizado. Entre 2006 y 2011 los aportes de capital representaron el 38% del total del ingreso de IED durante ese per&#237;odo. Entre 2012 y 2015 su participaci&#243;n baj&#243; a 21%. Durante la administraci&#243;n Macri volvi&#243; a subir a 34% y se hundi&#243; a solo un 10% en el per&#237;odo de Alberto Fern&#225;ndez. Solo para tener un punto de comparaci&#243;n regional, entre 2015-24 los aportes de capital representaron menos de 20% de la IED en Argentina, contra alrededor de 30% en M&#233;xico, 50% en Chile y Colombia, 60% en Brasil y 70% en Per&#250; (c&#225;lculos basados en datos de CEPAL).</p><p>En paralelo, la reinversi&#243;n de utilidades, que hab&#237;a explicado un 37% del total de IED entre 2006 y 2011, aument&#243; su peso relativo a 70% entre 2012 y 2015, mantuvo ese nivel durante esa administraci&#243;n y luego decay&#243; a 40% en el gobierno de Alberto Fern&#225;ndez. Enseguida veremos que hay un tercer actor que explica esta ca&#237;da.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image-1.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/dcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image-1.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!nGCV!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fdcecf05b-4dc5-4494-94b8-48520f4e8d3f_632x688.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><em>Las razones de la err&#225;tica trayectoria de la IED en la Argentina</em></p><p>Es evidente que la err&#225;tica evoluci&#243;n del ingreso de IED al pa&#237;s, y en particular de las series de reinversi&#243;n de utilidades y pr&#233;stamos intra-empresa, es dif&#237;cil de explicar a partir de la din&#225;mica del clima de negocios en la Argentina; solo para dar un ejemplo obvio, el r&#233;cord de 2023 es an&#243;malo (o m&#225;s bien risible) en un contexto de ca&#237;da del PBI y de incertidumbre sobre el resultado de las elecciones de aquel a&#241;o y el tipo de modelo de pol&#237;tica econ&#243;mica que prevalecer&#237;a a partir del a&#241;o siguiente. Las causas de las fluctuaciones en las series est&#225;n en otro lado, y hay que buscarlas en las restricciones que comenzaron a enfrentar las filiales de multinacionales desde 2011 en adelante para acceder al mercado oficial de cambios (como parte del llamado &#8220;cepo&#8221;).</p><p>Para 2012 ya se hab&#237;a establecido la obligatoriedad de solicitar autorizaci&#243;n del Banco Central para comprar d&#243;lares destinados a pagar importaciones o girar utilidades al exterior (en la pr&#225;ctica estas &#250;ltimas operaciones quedaron fuertemente restringidas a partir de aquel a&#241;o). Estas restricciones se levantaron con la administraci&#243;n Macri, pero retornaron hacia el final de aquel per&#237;odo y fueron profundizadas por el gobierno de Alberto Fern&#225;ndez, con particular dureza a partir de 2022, cuando se limit&#243; severamente el acceso a divisas para pagar importaciones, obligando a las filiales de multinacionales a endeudarse con sus casas matrices para adquirir los insumos y equipos requeridos para seguir operando en el pa&#237;s.</p><p>Mientras que en 2006-2011 el ratio de reinversi&#243;n de utilidades (utilidades reinvertidas en el pa&#237;s sobre utilidades totales de las filiales) fue de cerca de 33% (promedio simple para el per&#237;odo), salt&#243; a 85% entre 2012-2015, volvi&#243; a bajar a 72% durante la administraci&#243;n Macri y rebot&#243; hasta un astron&#243;mico 92% en los a&#241;os del gobierno de Alberto Fern&#225;ndez (Cuadro 1). Dado que ni el segundo gobierno de Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner ni el per&#237;odo de Alberto Fern&#225;ndez fueron de bonanza econ&#243;mica (todo lo contrario), vamos a descartar que m&#225;gicamente se haya despertado el apetito por reinvertir utilidades de las multinacionales: no se trat&#243; de decisiones voluntarias, sino de cuasi-prohibiciones. As&#237;, el primer pico de IED observado en 2012 deriva de un salto en la IED de USD 4.500 millones, explicado en un 80% por la mayor reinversi&#243;n de utilidades (explicada a su vez por la aparici&#243;n del cepo) -la tasa de reinversi&#243;n de utilidades registr&#243; un verdadero salto de 31 a 75% entre ambos a&#241;os (gr&#225;fico 4).</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image-2.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/image-2.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!B_J_!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa3d3907b-c7c3-4820-8df2-7eeb7a349ea5_627x584.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>La comparaci&#243;n con datos de otros pa&#237;ses de la regi&#243;n nos ayuda a enmarcar el proceso argentino en el contexto regional (Cuadro 1). All&#237; vemos dos cosas: a) que, en los pa&#237;ses comparados (excluida la Argentina), la tasa de reinversi&#243;n de utilidades no supera el 70% y, salvo M&#233;xico &#8212;y algunos valores puntuales de Colombia&#8212;, est&#225; por debajo del 50%; b) que las tasas de reinversi&#243;n fluct&#250;an relativamente poco, con la excepci&#243;n de Colombia (no incluimos los promedios de Brasil para los dos primeros per&#237;odos porque hay varios a&#241;os sin datos y otros con tasas de reinversi&#243;n negativas).&nbsp;</p><p>Veamos ahora qu&#233; ocurri&#243; con el componente de pr&#233;stamos intra-empresa, con foco en dos momentos. El primero, 2016, uno de los dos a&#241;os con menor ingreso de IED en los &#250;ltimos 20 a&#241;os. All&#237; salieron algo m&#225;s de USD 4.700 millones por cancelaci&#243;n de deudas acumuladas, explicado por la remoci&#243;n de las restricciones cambiarias. Fue esa salida la causa b&#225;sica del bajo nivel de IED de dicho a&#241;o, ya que los aportes de capital crecieron 180% frente al a&#241;o previo. El otro momento interesante es 2022-23. Entre 2021 y 2022 la IED recibida por la Argentina pas&#243; de USD 6.660 a USD 15.200 millones, y luego aument&#243; a USD 24.757 millones en 2023. Como se dijo antes, claramente es absurdo suponer que en a&#241;os tan complicados econ&#243;mica y pol&#237;ticamente para la Argentina el apetito de las multinacionales por invertir en el pa&#237;s se haya despertado de forma s&#250;bita. Pero por suerte el misterio es f&#225;cil de develar. M&#225;s del 90% del salto 2021-22 se explica por el aumento de las deudas de las filiales con sus casas matrices y en el caso del aumento 2022-23 el aporte de ese componente se acerca al 70%. Nuevamente, son las restricciones cambiarias de aquel momento las que explican el supuesto &#8220;r&#233;cord&#8221; de IED.</p><p>Como es sabido, el actual gobierno ha levantado paulatinamente las restricciones que enfrentan las empresas para acceder al mercado oficial de cambios, aunque no de manera total hasta el momento (en particular, se les dio bonos a las empresas que no hab&#237;an podido remitir utilidades o ten&#237;an deudas acumuladas con sus matrices previo a 2025, mientras que la remisi&#243;n de utilidades solo qued&#243; liberada a partir de ejercicios contables comenzados en enero de 2025). En el contexto de esa progresiva normalizaci&#243;n las tasas de reinversi&#243;n de utilidades han ido cayendo a niveles m&#225;s &#8220;normales&#8221; (70% en 2024 y 51% en 2025), y en 2025 se registr&#243; una salida neta en concepto de deuda intra-empresa, por un motivo similar al observado en 2016. Esta salida explica parte de la fuerte ca&#237;da de la IED entre 2024 y 2025, pero lo principal es que el componente aporte de capital reflej&#243; un egreso neto de USD 260 millones, resultado, seguramente, de decisiones de venta por parte de empresas multinacionales que se han retirado total o parcialmente del pa&#237;s (un tema que discutimos en una <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2025/08/18/la-argentina-en-el-mapa-de-la-inversion-extranjera-directa-o-cuando-las-multinacionales-deciden-dejar-las-aspirinas-y-atacar-las-causas-del-problema1/">nota previa de este mismo blog</a></strong>).</p><p><em>En s&#237;ntesis</em></p><p>Cerramos la nota con dos comentarios. El primero, seguramente destinado al olvido en un contexto en el cual los debates se suceden unos a otros sin mucha profundidad y con mucho insulto, es que si uno va a usar n&#250;meros para defender posiciones pol&#237;ticas o ideas econ&#243;micas, es prudente saber c&#243;mo se calculan y qu&#233; tienen detr&#225;s. Tal como hemos visto, las cifras de IED consolidan varios conceptos que es necesario desagregar si se quiere entender las causas que est&#225;n detr&#225;s de la evoluci&#243;n del ingreso de inversiones a un pa&#237;s. El segundo, m&#225;s de fondo, es que la Argentina, tal como analizamos en la mencionada nota previa de este blog, ha venido perdiendo relevancia para la IED y para las multinacionales. Esto, por supuesto, es lo esperable en el contexto de una econom&#237;a que lleva 15 a&#241;os de estancamiento y que ha experimentado una fuerte inestabilidad regulatoria en distintos &#225;mbitos. En particular, la introducci&#243;n en distintos momentos de &#8220;cepos&#8221; cambiarios resulta en pan para hoy y hambre para ma&#241;ana: los d&#243;lares no se van, pero tampoco entran, porque nadie en su sano juicio pone dinero en un lugar en el que no sabe si luego los va a poder sacar.</p><p>Queda fuera del foco de esta nota, entre otras cosas porque el autor no es futur&#243;logo, lo que pueda ocurrir en a&#241;os venideros, algo que depender&#225; de muchos factores, incluyendo la continuidad o no del actual modelo econ&#243;mico y el mayor o menor &#233;xito que tenga el R&#233;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ha sido analizado en otras entradas de este blog (<strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/">https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/</a> y <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/02/cuando-von-mises-captura-al-estado-el-regimen-de-incentivo-a-las-grandes-inversiones-rigi/">https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/02/cuando-von-mises-captura-al-estado-el-regimen-de-incentivo-a-las-grandes-inversiones-rigi/</a></strong>). Mientras esperamos las nuevas olas, al menos tratemos de entender bien de d&#243;nde venimos.&nbsp;</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Fumando espero (el cambio que no llega)]]></title><description><![CDATA[Desde hace tiempo venimos comentando en este blog acerca de los resultados de las experiencias de legalizaci&#243;n del cannabis en distintas partes del mundo (entre las m&#225;s recientes, una nota de 2020 sobre la evidencia a nivel global, otra de 2024 sobre Ca]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/fumando-espero-el-cambio-que-no-llega</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/fumando-espero-el-cambio-que-no-llega</guid><dc:creator><![CDATA[Andres Lopez]]></dc:creator><pubDate>Fri, 15 May 2026 09:00:00 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8fe47799-b6fc-4769-8b07-da8e3c55de0a_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Andr&#233;s L&#243;pez (IIEP, UBA-CONICET)</p><p><em>La legalizaci&#243;n del cannabis avanza a nivel global</em></p><p>Desde hace tiempo venimos comentando en este blog acerca de los resultados de las experiencias de legalizaci&#243;n del cannabis en distintas partes del mundo (entre las m&#225;s recientes, una nota de 2020 <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2020/08/13/novedades-del-frente-cannabico/">sobre la evidencia a nivel global</a></strong>, otra de 2024<strong> <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2024/02/01/la-experiencia-de-legalizacion-de-la-marihuana-en-canada-que-sabemos-hasta-ahora/">sobre Canad&#225;</a></strong> y otra <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/15/la-experiencia-de-legalizacion-de-la-marihuana-en-uruguay-que-sabemos-hasta-ahora/">sobre Uruguay</a> </strong>tambi&#233;n de ese a&#241;o). Hasta el momento, la producci&#243;n, venta y consumo de dicha sustancia para uso &#8220;recreativo&#8221; es legal, con distintos modelos regulatorios en cada caso, en Canad&#225;, Uruguay y en 24 estados de los EEUU m&#225;s el Distrito de Columbia (aunque en este &#250;ltimo caso no hay ventas comerciales, solo est&#225; permitido el autocultivo) y tres territorios de dicho pa&#237;s (Guam, Islas Marianas del Norte e Islas V&#237;rgenes). Adicionalmente, hay experiencias piloto de legalizaci&#243;n en Suiza y Pa&#237;ses Bajos (donde, como el lector seguramente sabe, funcionan desde hace d&#233;cadas los llamados <em>coffee shops</em>, en los cuales se puede comprar legalmente cannabis para uso en el local pero la producci&#243;n de dicha sustancia sigue siendo ilegal, por lo cual hay una pol&#237;tica de tolerancia -o &#8220;vista gorda&#8221;- sobre la procedencia del cannabis que se vende en dichos negocios). Tambi&#233;n hay casos de legalizaci&#243;n del autocultivo, o del funcionamiento de clubes cann&#225;bicos en Espa&#241;a, Alemania, Luxemburgo, Malta, la Rep&#250;blica Checa y Sud&#225;frica, as&#237; como en el Territorio de la Capital Australiana (Canberra).</p><p>Cabe aclarar, para los lectores no familiarizados con el tema, que la legalizaci&#243;n no persigue &#250;nicamente objetivos econ&#243;micos (crear mercados, generar puestos de trabajo formales, recaudar impuestos), sino tambi&#233;n sociales. Entre estos &#250;ltimos podemos mencionar los siguientes: i) bajo prohibici&#243;n, los consumidores no pueden conocer con certeza la calidad, composici&#243;n o seguridad de lo que compran, porque acceden a trav&#233;s del mercado ilegal, con riesgos sanitarios por adulteraci&#243;n o contaminaci&#243;n; ii) asimismo, los usuarios est&#225;n expuestos a riesgos asociados a la interacci&#243;n con proveedores potencialmente violentos o a verse involucrados en episodios de violencia; iii) en esos sistemas, consumidores problem&#225;ticos o quienes atraviesan episodios agudos pueden rehuir la consulta a servicios de salud por temor a estigmatizaci&#243;n o sanciones; iv) la legalizaci&#243;n permitir&#237;a, en principio, evitar el procesamiento y eventual encarcelamiento de consumidores por ofensas menores y reasignar recursos hacia delitos m&#225;s graves. Cabe agregar, adem&#225;s, que existe evidencia de disparidades raciales en la probabilidad de arresto o acusaci&#243;n por posesi&#243;n de cannabis, y que los antecedentes por este tipo de delitos pueden acarrear consecuencias graves como estigmatizaci&#243;n, quiebre de v&#237;nculos familiares, reducci&#243;n de oportunidades laborales y p&#233;rdida de derechos civiles.</p><p>Como es natural, este movimiento ha despertado el inter&#233;s por examinar los impactos de estas iniciativas, existiendo ya algunas centenas de estudios de car&#225;cter acad&#233;mico, reportes oficiales y otro tipo de documentos sobre el tema. La literatura sobre legalizaci&#243;n del cannabis busca responder un conjunto de preguntas que, como anotaremos enseguida, resultan dif&#237;ciles de contestar con precisi&#243;n: &#191;Aumenta el consumo cuando se levanta la prohibici&#243;n, y entre qu&#233; grupos poblacionales? &#191;Qu&#233; ocurre con el mercado ilegal? &#191;Cu&#225;les son los efectos sobre la salud de la poblaci&#243;n (e.g., consumos problem&#225;ticos, episodios agudos, trastornos mentales severos)? &#191;Qu&#233; ocurre con los accidentes de tr&#225;fico? &#191;Y con la criminalidad?</p><p>Ahora bien, como se se&#241;al&#243; en las notas previas de este blog, los resultados de estos estudios est&#225;n sujetos a distintas limitaciones y la comparabilidad entre ellos se dificulta por el uso de metodolog&#237;as heterog&#233;neas y de distinto nivel de rigor, algo que frecuentemente est&#225; condicionado por la disponibilidad de datos. Veamos algunas de ellas (el lector ansioso puede saltear este p&#225;rrafo).</p><p>Una limitaci&#243;n clave es que, dado que el grueso de los estudios se basa en encuestas (hay m&#233;todos alternativos, pero por ahora su uso es limitado &#8212;por ejemplo, la b&#250;squeda de metabolitos de cannabis en aguas residuales&#8212;), las respuestas de los participantes pueden variar sistem&#225;ticamente antes y despu&#233;s de la legalizaci&#243;n. Cuando se legaliza el consumo de una sustancia, podr&#237;a disminuir el porcentaje de personas que miente sobre dicho consumo (en t&#233;rminos t&#233;cnicos, habr&#237;a un menor nivel de subreporte). Por otro lado, las legalizaciones pueden ser end&#243;genas y reflejar preferencias previas de los ciudadanos del pa&#237;s o estado que las adopta: si, por ejemplo, en los estados de EE. UU. que legalizaron el uso recreativo del cannabis ya exist&#237;a una legalizaci&#243;n &#8220;de facto&#8221; por tolerancia social, es posible que los impactos marginales sean acotados. Todo esto dificulta la identificaci&#243;n causal adecuada de los efectos de la legalizaci&#243;n. Estas dificultades tambi&#233;n se extienden a otras &#225;reas de inter&#233;s, como la salud (p. ej., en un contexto de legalizaci&#243;n los consumidores problem&#225;ticos o quienes sufren episodios agudos podr&#237;an acudir con mayor probabilidad a una consulta o a una guardia, en comparaci&#243;n con contextos de prohibici&#243;n). Incluso aparecen posibles fuentes de confusi&#243;n en el caso de los accidentes vehiculares (p. ej., una mayor detecci&#243;n de conductores bajo efectos del cannabis podr&#237;a deberse a una mayor frecuencia de testeos tras la legalizaci&#243;n). Asimismo, la validez externa de los resultados es limitada, ya que los contextos culturales, hist&#243;ricos, sociales y pol&#237;ticos pueden afectar de manera sustantiva los impactos observados en distintas sociedades.</p><p>Los efectos tambi&#233;n pueden diferir fuertemente seg&#250;n la forma que adopten las iniciativas de legalizaci&#243;n (p. ej., canales de producci&#243;n y comercializaci&#243;n, sistemas impositivos, disponibilidad de productos con mayor o menor potencia &#8212;contenido de THC<a href="#_ftn1">[1]</a>&#8212; y con distintas presentaciones &#8212;como comestibles o bebidas&#8212;, accesibilidad a los puntos de venta, habilitaci&#243;n o no de mecanismos de publicidad, etc.). Si bien existe un continuo de posibles modelos de legalizaci&#243;n, suele distinguirse entre enfoques m&#225;s &#8220;comerciales&#8221; (m&#225;s permisivos en canales de venta, presentaciones, potencia, etc.) y otros m&#225;s restrictivos, orientados a mitigar consecuencias sociales negativas del prohibicionismo (muchos estados de EE. UU. caen en el primer modelo, al igual que varias provincias canadienses, mientras que Uruguay es un ejemplo del segundo). La evidencia sobre impactos, como veremos, sugiere que estos distintos modelos generan resultados bastante diversos.</p><p>Finalmente, la mayor&#237;a de las iniciativas estudiadas son relativamente recientes, mientras que nosotros estamos interesados en sus efectos de largo plazo; por tanto, es necesario esperar m&#225;s tiempo para tener la pel&#237;cula completa. As&#237;, por un lado, podr&#237;a haber, por ejemplo, un efecto &#8220;novedad&#8221;, que lleve a aumentos transitorios del consumo que luego se estabilicen o retraigan con el paso del tiempo, a la vez que la propia maduraci&#243;n de los mercados regulados podr&#237;a derivar en cambios en los precios (i.e. a mayores escalas y niveles de competencia, aquellos caer&#225;n y la demanda en el mercado legal podr&#237;a subir a&#250;n m&#225;s). En tanto, estas eventuales din&#225;micas, junto con la propia acumulaci&#243;n de evidencia sobre los impactos sanitarios, econ&#243;micos y sociales de la legalizaci&#243;n, podr&#225;n llevar a la redefinici&#243;n de las normativas vigentes, algo que obviamente, a su vez, alterar&#225; los futuros patrones de uso. En suma, se trata de experiencias in&#233;ditas que se van construyendo sobre la marcha y de las cuales queda mucho todav&#237;a por aprender.</p><p><em>&#191;Qu&#233; nos dice la evidencia sobre la legalizaci&#243;n del cannabis?</em></p><p>Si el lector no se desalent&#243; con el resumen de las limitaciones metodol&#243;gicas y anal&#237;ticas de los estudios sobre el tema, podemos pasar ahora a revisar la evidencia m&#225;s reciente sobre los impactos econ&#243;micos, sanitarios y sociales de la legalizaci&#243;n del cannabis aprovechando la publicaci&#243;n reciente de dos <em>surveys</em> sobre el tema. El <strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0955395925000957">primero</a></strong> de ellos compara resultados en cinco jurisdicciones con distintos modelos regulatorios &#8212;Pa&#237;ses Bajos, Espa&#241;a, estados de EEUU, Uruguay y Canad&#225;&#8212;. El <strong><a href="https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/PIIS2468-2667(24)00299-8/fulltext">segundo</a></strong> se limita a los casos de EEUU y Canad&#225;. Vamos a complementar el an&#225;lisis con algunos trabajos muy recientes que examinan temas espec&#237;ficos no cubiertos por los surveys. Cabe advertir que el tama&#241;o de la producci&#243;n acad&#233;mica es muy desigual por pa&#237;s, siendo abundante en EEUU (y con prevalencia de dise&#241;os cuasi-experimentales s&#243;lidos) y muy escasa en Uruguay, Espa&#241;a y Pa&#237;ses Bajos (estudios principalmente descriptivos o con marcos temporales cortos), mientras que Canad&#225; es un caso intermedio. Organizamos la presentaci&#243;n de resultados en cuatro &#225;reas: consumo, mercados ilegales, salud y arrestos/criminalidad.</p><p><em>Consumo</em>. La legalizaci&#243;n se asocia con un aumento en la prevalencia de uso en adultos en la mayor parte de los estudios, aunque hay que ser cuidadoso al interpretar estos resultados dado el posible subreporte pre-legalizaci&#243;n. Las magnitudes estimadas var&#237;an mucho entre estudios, con rangos del 10 al 25% (en general se refieren a prevalencia anual o mensual, esto es, cantidad de personas sobre poblaci&#243;n total que usaron cannabis para fines recreativos en el &#250;ltimo a&#241;o o mes previo a las encuestas de consumo), pero con bajos niveles de confiabilidad por los problemas de identificaci&#243;n mencionados. El principal <em>driver</em> de los incrementos del consumo parece venir m&#225;s del margen extensivo que del intensivo, ya que surge de grupos con uso hist&#243;ricamente bajo (e.g., adultos mayores) que empiezan a consumir (o a declarar consumo) y no tanto del aumento de la frecuencia o intensidad de uso de los consumidores pre-existentes (ver tambi&#233;n este<strong> <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0749379725006890?utm_source=chatgpt.com">trabajo</a></strong>). Tampoco hay evidencia s&#243;lida de que la legalizaci&#243;n haya impactado sobre la edad de inicio al consumo, ni sobre el llamado &#8220;consumo problem&#225;tico&#8221; (e.g., dependencia, continuidad en uso pese a efectos adversos) o sobre el uso intensivo/diario, aunque algunos estudios en EEUU muestran alguna evidencia de efectos en ese sentido; tambi&#233;n hay alg&#250;n trabajo que sugiere que el mayor consumo de cannabis puede venir de la mano de un menor uso de otras sustancias m&#225;s da&#241;inas, pero por ahora no hay resultados concluyentes en esa &#225;rea.</p><p>En tanto, no hay evidencia s&#243;lida respecto de aumentos en el consumo de adolescentes en t&#233;rminos de iniciaci&#243;n o prevalencia general; sin embargo, vale mencionar un estudio sobre el caso de Ontario (Canad&#225;) que documenta aumentos en el uso diario y en s&#237;ntomas de dependencia en ese grupo poblacional tras la legalizaci&#243;n (n&#243;tese que Ontario implement&#243; un modelo de legalizaci&#243;n muy permisivo y &#8220;comercial&#8221;). Esto es importante ya que,<strong> <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2020.00859/full">seg&#250;n la evidencia cient&#237;fica disponible</a></strong>, es en las primeras d&#233;cadas de vida (en las cuales todav&#237;a ocurren procesos importantes de desarrollo neurol&#243;gico y cerebral) donde pueden producirse los mayores da&#241;os persistentes sobre la salud derivados del consumo de cannabis. Si bien naturalmente la venta a adolescentes est&#225; prohibida en todas las experiencias de legalizaci&#243;n (la edad m&#237;nima para comprar legalmente se sit&#250;a entre 18 y 21 a&#241;os seg&#250;n los casos), el enforcement de esas disposiciones <strong><a href="https://www.nber.org/papers/w34567">depende fuertemente de los controles sobre los puntos de expendio</a></strong>. Por otro lado, <strong><a href="https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2832970#google_vignette">un trabajo para Canad&#225;</a> </strong>muestra que la legalizaci&#243;n de comestibles y extractos cann&#225;bicos que se publicitan de forma atractiva para los j&#243;venes puede generar un mayor consumo de esos productos en adolescentes.</p><p><em>Mercado ilegal</em>. La legalizaci&#243;n desplaza gradualmente al mercado ilegal, pero el avance de ese proceso depende fundamentalmente de los precios relativos entre ambos mercados (lo cual en gran medida es resultado del sistema impositivo que se adopte tras la legalizaci&#243;n), de la densidad de puntos de venta legales y de las restricciones de acceso al mercado formal en t&#233;rminos de potencia y presentaciones. En este sentido, el mercado ilegal persiste particularmente entre quienes toman decisiones de consumo m&#225;s sensibles a los precios y en aquellos que demandan variedades de mayor potencia.</p><p><em>Salud</em>. Se identifican aumentos en la utilizaci&#243;n de servicios de salud relacionados con cannabis en varias jurisdicciones, incluyendo visitas a urgencias y hospitalizaciones. No obstante, ese incremento puede reflejar una mayor b&#250;squeda de atenci&#243;n por parte de consumidores que antes evitaban los servicios de salud por temor a consecuencias legales. Estos efectos, a su vez, son m&#225;s consistentes y mayores en los estados de EEUU con modelos comerciales m&#225;s permisivos en cuanto a potencia y presentaciones del cannabis legal. Por su parte, no se identifican efectos robustos sobre la incidencia de trastornos psic&#243;ticos u otras condiciones mentales severas. Un<strong> <a href="https://www.nber.org/papers/w34673">estudio reciente</a> </strong>sugiere que la legalizaci&#243;n no ha llevado a un aumento de los casos de maltrato infantil y que, de hecho, puede haber generado una reducci&#243;n en episodios de maltrato severo. En cambio, s&#237; hay trabajos que muestran que han aumentado los casos de intoxicaci&#243;n o envenenamiento infantil cuando se legalizan comestibles basados en cannabis. <strong><a href="https://www.nber.org/papers/w33176">Otro estudio tambi&#233;n reciente</a></strong> encuentra que la legalizaci&#243;n tiene efectos negativos sobre la salud v&#237;a menor ejercicio y patrones de nutrici&#243;n menos saludables. En contraposici&#243;n,<strong> <a href="https://www.nber.org/papers/w34519">otra investigaci&#243;n</a></strong> reporta efectos positivos v&#237;a menores tasas de suicidio, especialmente en adultos blancos con bajos niveles de educaci&#243;n. En una l&#237;nea relacionada, un <strong><a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00148-025-01100-8">estudio sobre impactos en el mercado laboral</a></strong> no encuentra que la legalizaci&#243;n afecte de manera clara las posibilidades de empleo o los ingresos salariales de los trabajadores (algo que en teor&#237;a podr&#237;a ocurrir debido a posibles efectos sobre motivaci&#243;n, salud o capacidad cognitiva); de hecho, el estudio reporta aumentos en los niveles de empleo agr&#237;cola, uno de los impactos esperables de la legalizaci&#243;n. Por &#250;ltimo, de la revisi&#243;n de la literatura tampoco surge evidencia clara respecto del impacto de la legalizaci&#243;n del cannabis sobre la cantidad de accidentes de tr&#225;fico.</p><p><em>Arrestos/criminalidad</em>. La reducci&#243;n de arrestos vinculados al cannabis es el resultado m&#225;s robusto y consistente encontrado en la literatura sobre el tema, especialmente entre poblaciones en las cuales se concentraban desproporcionadamente esos episodios (e.g., personas de raza negra, de grupos socioecon&#243;micos vulnerables, de pueblos ind&#237;genas). En cuanto a efectos sobre otros tipos de delitos (e.g., contra la propiedad) no hay evidencia s&#243;lida sobre el tema.</p><p>En suma, la evidencia m&#225;s reciente aqu&#237; presentada no cambia sustancialmente las conclusiones de las notas previamente publicadas en este blog; no lleg&#243; el Apocalipsis que muchos tem&#237;an pero tampoco apareci&#243; el Para&#237;so. Los cambios generados por la legalizaci&#243;n son m&#225;s bien modestos y parecen diferir seg&#250;n los modelos de legalizaci&#243;n adoptados. Aquellos de car&#225;cter m&#225;s comercial con fines de lucro tienen mayor efectividad para desplazar el mercado ilegal y generar empleos e ingresos fiscales, pero est&#225;n asociados con mayores da&#241;os en materia de salud (por la posibilidad de publicidad, la oferta de productos de alta potencia o m&#225;s diversificada, etc.). En cambio los modelos m&#225;s restrictivos tienen menor capacidad para desplazar el mercado ilegal, aunque generan menores efectos adversos sobre la salud. Como siempre, hay que elegir entre alternativas y hay <em>trade-offs</em> entre objetivos.</p><p><em>Reflexiones finales para el caso argentino</em></p><p>Seg&#250;n la &#250;ltima <strong><a href="https://www.argentina.gob.ar/sedronar/observatorio-argentino-de-drogas/encuesta-nacional-sobre-consumos-y-practicas-de-cuidado-0">Encuesta Nacional sobre Consumos y Pr&#225;cticas de Cuidado</a></strong> desarrollada conjuntamente por el Observatorio Argentino de Drogas (OAD) de la Secretar&#237;a de Pol&#237;ticas Integrales sobre Drogas de la Naci&#243;n Argentina (Sedronar) y el Instituto Nacional de Estad&#237;sticas y Censos (INDEC), la prevalencia de vida (personas que probaron la sustancia al menos una vez en la vida) del consumo de cannabis de uso recreativo fue de 21% en 2022 (poblaci&#243;n de 16 a 75 a&#241;os en los 31 aglomerados urbanos cubiertos por la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC). La prevalencia anual fue de 10,3% y la mensual de 6,7% (estos a menudo se consideran como usuarios &#8220;habituales&#8221; de cannabis en los trabajos sobre el tema). Estos datos obviamente pueden estar afectados por el mencionado problema del subreporte, algo que puede acentuarse en el caso argentino debido a que la encuesta es de car&#225;cter presencial en el hogar. En todo caso, el consumo de cannabis es una pr&#225;ctica extendida en el pa&#237;s y la tolerancia social hacia el mismo ha ido en ascenso a lo largo del tiempo.</p><p>Sin embargo, la Ley 23737/89 de estupefacientes sigue fijando penas para la producci&#243;n, comercializaci&#243;n, distribuci&#243;n y tenencia de cannabis (aunque la Corte Suprema de Justicia de la Naci&#243;n, a trav&#233;s del llamado fallo Arriola, declar&#243; inconstitucional la penalizaci&#243;n de la tenencia de cannabis para consumo personal en el &#225;mbito privado, ese criterio aun no fue incorporado al ordenamiento legal). En tanto, la Ley 27350/2017 excluy&#243; al cannabis de uso medicinal de esa tipificaci&#243;n y en 2021 se cre&#243; el REPROCANN (Registro del Programa de Cannabis), que permiti&#243; el autocultivo y el cultivo solidario de cannabis para fines medicinales (el actual gobierno endureci&#243; los controles sobre este mecanismo debido a temores por su posible uso para fines recreativos).</p><p>En este contexto, el debate sobre la legalizaci&#243;n del cannabis recreativo en Argentina sigue pendiente. En el pasado circularon versiones de que el proyecto de reforma del C&#243;digo Penal incluir&#237;a la despenalizaci&#243;n del consumo y la tenencia personal en peque&#241;as cantidades, pero hoy no sabemos si esta iniciativa se concretar&#225;. Las dudas se acrecientan considerando que, salvo en el plano econ&#243;mico, las credenciales libertarias del actual gobierno son selectivas. En cualquier caso, dado que el se&#241;or Presidente es admirador de Murray Rothbard, le sugerir&#237;a que lea lo que el propio Rothbard escribi&#243; en 1973 en un texto llamado &#8220;For a New Liberty: The Libertarian Manifesto&#8221;, el cual seguramente conoce: <strong>&#8220;</strong><em><strong><a href="https://mises.org/online-book/new-liberty-libertarian-manifesto/chapter-6-personal-liberty/narcotics-and-other-drugs">The case against outlawing narcotic and hallucinogenic drugs is far weaker than the case against Prohibition, an experiment which the grisly era of the 1920s has hopefully discredited for all time</a></strong></em>&#8221;. Esta posici&#243;n es por supuesto consistente con el liberalismo m&#225;s cl&#225;sico, que sostiene que el esquema prohibicionista no solo interfiere con las libertades individuales, sino que genera mercados negros que traen aparejados costos elevados en materia de criminalidad y violencia, tal como lo muestra otro economista muy apreciado por el Presidente, <strong><a href="https://www.jstor.org/stable/10.1086/498918">Gary Becker, en un art&#237;culo seminal</a>.</strong></p><p>Dicho esto, esta nota es un aporte para actualizar el conocimiento que emerge de la evidencia disponible sobre distintas experiencias de legalizaci&#243;n del cannabis recreacional, diferentes en objetivos, modalidades e impactos, algunas de ellas muy cercanas geogr&#225;ficamente. La esperanza es que, cuando ese debate llegue al pa&#237;s, se base en datos y no en humo.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[TCRM y SALARIOS]]></title><description><![CDATA[El nivel de actividad econ&#243;mica se encuentra actualmente en una meseta que resume un paisaje heterog&#233;neo. La industria, la construcci&#243;n y varias actividades de servicios exhiben diversos grados de contracci&#243;n o muy escaso crecimiento. La agroindustria]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/tcrm-y-salarios</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/tcrm-y-salarios</guid><pubDate>Mon, 11 May 2026 16:00:58 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Ricardo Carciofi<strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftn1"><sup>[1]</sup></a></strong><sup> </sup><strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftn1"><sup>[2]</sup></a></strong><br>Abril 2026</p><p><strong>Contexto</strong><br>El nivel de actividad econ&#243;mica se encuentra actualmente en una meseta que resume un paisaje heterog&#233;neo. La industria, la construcci&#243;n y varias actividades de servicios exhiben diversos grados de contracci&#243;n o muy escaso crecimiento. La agroindustria, la miner&#237;a y el petr&#243;leo se expanden a buen ritmo. En este contexto, el gobierno ha hecho<br>trascender que mantendr&#225; los objetivos del programa y que no har&#225; modificaciones en el dise&#241;o de pol&#237;tica econ&#243;mica. Por otro lado, las encuestas de opini&#243;n se&#241;alan que el bajo nivel de ingresos es una preocupaci&#243;n central. Dado este escenario parece pertinente preguntarse si es factible reactivar la actividad mediante un aumento del salario real a trav&#233;s de una mayor flexibilidad de la negociaci&#243;n paritaria. Este es un recurso al que apel&#243; el gobierno en el primer semestre de 2024 y es una de las razones que podr&#237;a esgrimirse para habilitar la pregunta anterior. Obviamente, una medida de ese corte deber&#237;a evitar presiones inflacionarias porque ello perjudicar&#237;a un objetivo de primer orden para el oficialismo y que complicar&#237;a al extremo el resto del programa econ&#243;mico.</p><p><br>Lo que sigue es una indagaci&#243;n destinada a responder ese interrogante. El an&#225;lisis se concentra en el comportamiento del tipo de cambio real multilateral (TCRM) y los salarios reales desde 2017 a febrero 2026, y profundiza particularmente el per&#237;odo de gesti&#243;n de la actual administraci&#243;n. Si bien este recorte anal&#237;tico es parcial porque supone enfocar el problema dejando fuera otras herramientas de pol&#237;tica, facilita una primera aproximaci&#243;n que permite incorporar lo que ha venido ocurriendo en la relaci&#243;n entre el TCRM y los salarios reales en la experiencia reciente. <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftn2"><sup>[3]</sup></a></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/05/image.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/05/image.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!RN1B!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2904a3b-3ec9-422c-aa3c-e530826b5ac9_647x462.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Es &#250;til comenzar por una breve rese&#241;a descriptiva. Tal como se observa en el gr&#225;fico I, a lo largo de la d&#233;cada se pueden distinguir claramente dos subper&#237;odos. El per&#237;odo que va desde Dic 2016 hasta Nov 2023 (P1) se caracteriza por un TCRM mayor al observado entre Dic 2023 y Feb 2026 (P2). A su vez, el promedio de los salarios reales de P1 es mayor a P2.</p><p>Cabe se&#241;alar que en P2 el tipo de cambio m&#225;s apreciado convive con un salario real inferior a P1. Esto parece contradecir el razonamiento habitual acerca de la relaci&#243;n inversa entre el tipo de cambio y los salarios. La indagaci&#243;n de esta cuesti&#243;n requiere detenerse en otros aspectos sobre los que se volver&#225; m&#225;s adelante.</p><p>En cuanto a los salarios reales, despu&#233;s de haber alcanzado un m&#225;ximo en 2017, el sendero inicia y sigue una trayectoria declinante a lo largo del per&#237;odo. En los 10 a&#241;os transcurridos el salario real nunca recuper&#243; el nivel inicial y se ubic&#243;, en promedio, 17% m&#225;s bajo que el registro de partida. En marzo de 2024 el salario lleg&#243; al m&#237;nimo de la serie: 62,05. El nivel de Feb 2026 es similar al que se registr&#243; en Nov 2023.<br>Respecto del TCRM, el nivel promedio de P2 es 11,8 inferior a P1 y su trayectoria exhibe una elevada volatilidad . Tal como se adelant&#243; arriba, esta apreciaci&#243;n del peso que tuvo lugar en P2 permiti&#243; una recuperaci&#243;n de los ingresos a partir de niveles m&#237;nimos, pero se vio acompa&#241;ada porun deterioro adicional en el nivel promedio del salario real: la ca&#237;da es de 17,2% con relaci&#243;n a P1. Contrariamente a lo esperado, el peso m&#225;s apreciado que predomin&#243; en P2 no dio lugar a una mejora del nivel promedio de los salarios con relaci&#243;n a P1.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/05/image-1.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/05/image-1.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w-0g!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0abad77b-9158-4e78-a241-5d6c21487873_631x489.png 1456w" sizes="100vw"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Tal como se observa en el gr&#225;fico 2, en P2 conviven dos fen&#243;menos destacables. De un lado, despu&#233;s de una abrupta depreciaci&#243;n del TCRM en Dic 2023 le sigue el sendero opuesto: apreciaci&#243;n real. Este movimiento del TCRM est&#225; influido por el manejo del gobierno del tipo de cambio nominal y la elevada inflaci&#243;n que le sigui&#243; a la devaluaci&#243;n inicial. Como se apunt&#243; arriba, el sendero del TCRM en P2 tiene una volatilidad elevada que puede explicarse por los sucesivos ajustes del esquema cambiario que aplic&#243; el gobierno.</p><p><br>De otro lado, los salarios reales acusaron el impacto de la devaluaci&#243;n, pero gradualmente se fueron recomponiendo como resultado de la pol&#237;tica salarial y la apreciaci&#243;n del tipo de cambio. Sin embargo, el aumento de los salarios respecto de los m&#237;nimos del primer trimestre de 2024 fue insuficiente para recuperar los ingresos salariales al nivel observado en P1.</p><p><br>A partir del registro de marzo de 2024, la recuperaci&#243;n del salario real a lo largo de P2 oper&#243; a una tasa promedio de 0,8% mensual. No obstante, ese promedio sintetiza dos subper&#237;odos diferentes: el aumento m&#225;s acelerado del primer semestre de 2024, con una disminuci&#243;n de su ritmo desde la segunda mitad de ese a&#241;o.</p><p><br><strong>Interpretaci&#243;n del subper&#237;odo P2:</strong><br>La fuerte devaluaci&#243;n inicial de diciembre 2023 fue seguida por un aumento de los precios transables (T) y no transables (NT). Este &#250;ltimo conjunto incluye los precios regulados. A partir de all&#237; se verific&#243; una trayectoria diferente entre T y NT.</p><p>En el ambiente incierto y de alta volatilidad macroecon&#243;mica que caracteriz&#243; el inicio del programa de estabilizaci&#243;n en diciembre 2023, los productores de NT aprovecharon la devaluaci&#243;n y la ca&#237;da inicial del salario real para aumentar sus m&#225;rgenes.<a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftn3">[4]</a> La recomposici&#243;n salarial posterior a junio 2024 fue trasladada a precios a trav&#233;s del mark-up. A esto se sum&#243; el aumento de los precios regulados. El gobierno aplic&#243; una recomposici&#243;n de tarifas de energ&#237;a y transporte para reducir los subsidios y, por esta v&#237;a, procurar una reducci&#243;n del gasto y d&#233;ficit p&#250;blico. Esta herramienta fue una parte importante del programa fiscal desde el inicio del gobierno.</p><p><br>En cambio, los sectores ligados a T, si bien recompusieron inicialmente los m&#225;rgenes debido a la devaluaci&#243;n, posteriormente se produjo una reducci&#243;n de estos por el triple efecto de la pol&#237;tica cambiaria, el aumento del salario real y la inflaci&#243;n de NT. La apertura complic&#243; la situaci&#243;n de algunas de las actividades T orientadas al mercado interno: menores m&#225;rgenes y menor actividad.</p><p>La interpretaci&#243;n anterior es una hip&#243;tesis preliminar que requiere ser investigada. El examen sistem&#225;tico de la misma llevar&#237;a a formalizar la din&#225;mica de T y NT para posteriormente observar los datos de c&#243;mo han evolucionado de los precios de uno y otro sector. Esa tarea excede la finalidad de esta nota.</p><p><br><strong>Conclusiones.</strong><br>En el primer semestre de 2024, en un contexto de mayor inflaci&#243;n y de fuerte ajuste fiscal el gobierno aplic&#243; una cierta flexibilidad en la negociaci&#243;n paritaria que permiti&#243; la recuperaci&#243;n de los salarios del sector privado. Si se observa la trayectoria seguida hasta aqu&#237;, resulta dif&#237;cil apelar ahora a la misma soluci&#243;n.</p><p><br>Por un lado, los transables ya han estado reduciendo sus m&#225;rgenes v&#237;a apreciaci&#243;n cambiaria. Una suba salarial exigir&#237;a una correcci&#243;n alcista del tipo de cambio, opci&#243;n que est&#225; descartada dentro del men&#250; de pol&#237;tica econ&#243;mica. Por otro lado, el gobierno est&#225; obligado a preservar el valor real de las tarifas para resguardar el frente fiscal. A su vez, en la medida que todav&#237;a subsiste la inflaci&#243;n inercial, el resto de los NT tender&#225;n a preservar su mark up. Un intento de correcci&#243;n salarial se trasladar&#237;a a los precios.</p><p><br>Para evitar este efecto, la pol&#237;tica monetaria y fiscal deber&#237;a ser m&#225;s contractiva, lo cual perjudica el objetivo inicial postulado al inicio de impulsar la actividad econ&#243;mica.<br>En resumen, dado los objetivos del gobierno, es previsible que la pol&#237;tica econ&#243;mica siga el curso actual, tanto en el terreno fiscal, monetario y cambiario -TCRM en los niveles actuales, sin m&#225;rgenes para apreciar (porque despertar&#237;a expectativas acerca de la sostenibilidad del tipo de cambio) ni tampoco para devaluar(inflaci&#243;n). Esto no excluye que la pol&#237;tica salarial procure alguna se&#241;al de desindexaci&#243;n (backward looking) si la negociaci&#243;n paritaria lo permite. Pero muy probablemente tendr&#237;a una efectividad limitada, por cuanto la inflaci&#243;n inercial todav&#237;a subsiste. En el mejor de los casos, todos los instrumentos deben apuntar a anclar las expectativas.</p><p><br>El resultado de lo anterior es que existen muy escasas posibilidades de recuperar el consumo en el corto plazo por v&#237;a de la recuperaci&#243;n de ingresos y el camino de la pol&#237;tica salarial descubre flancos d&#233;biles. Es previsible entonces que el gobierno insista en su objetivo de reducir la tasa de inflaci&#243;n, aunque ello demore la reactivaci&#243;n del consumo. Entretanto, deber&#225; evitar que se instale un clima de pesimismo frente a una econom&#237;a que ofrece escasas perspectivas de mejoras r&#225;pidas y de amplio alcance.</p><p><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftnref1">[1]</a> Investigador invitado IIEP, FCE-UBA.<br><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftnref1">[2]</a>&nbsp; Agradezco la lectura y los comentarios de S. Katz, G. Palazzo y A. L&#243;pez. Como es usual, el texto es de mi exclusiva responsabilidad.<br><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftnref2">[3]</a> Una breve aclaraci&#243;n para ahorrar citas bibliogr&#225;ficas que exceden al limitado prop&#243;sito de esta nota.<br>La focalizaci&#243;n anal&#237;tica en la relaci&#243;n tipo de cambio y salarios tiene una larga tradici&#243;n en la literatura referida a la econom&#237;a argentina. Un par de referencias hist&#243;ricas ineludibles a modo de ejemplo son: D&#237;az Alejandro, C. (1963), "A Note on the Impact of Devaluation and the Redistributive.<br>Effects", Journal of Political Economy, vol. 71; Canitrot, A. (1975), &#8220;La experiencia populista de distribuci&#243;n de ingresos&#8221; Desarrollo Econ&#243;mico, Vol. 15, No. 59. (Oct. - Dic), pp. 331-351. Olivera, J.H.G., &#8220;Equilibrio social, equilibrio de mercado e inflaci&#243;n estructural&#8221;, Desarrollo Econ&#243;mico, Vol 30, No. 120. (Ene-Mar), pp. 487-493. A estas referencia puede sumarse una larga lista de autores inscriptas en similar tradici&#243;n anal&#237;tica: D. Heymann, R. Frenkel, M. Rapetti, J. Fanelli, P. Gerchunoff, para citar s&#243;lo algunos. El denominador com&#250;n es que han puesto atenci&#243;n en esta relaci&#243;n para explicar el<br>fen&#243;meno de la puja distributiva, la din&#225;mica del nivel de actividad y las singularidades de la<br>estabilizaci&#243;n econ&#243;mica en el caso argentino.</p><p><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2026/03/25/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios/#_ftnref3">[4]</a>&nbsp; En un trabajo a&#250;n no publicado, S. Katz plantea una descomposici&#243;n del TCR en tres componentes: el<br>TC deflactado por salarios, el ratio de productividades relativas y el ratio de m&#225;rgenes brutos relativos.<br>El an&#225;lisis confirma que en el per&#237;odo referido se produjo un aumento de los m&#225;rgenes.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La reforma laboral en su laberinto, apuntes para pensar en su impacto]]></title><description><![CDATA[La Ley de Modernizaci&#243;n Laboral constituye la mayor transformaci&#243;n en la pol&#237;tica laboral argentina, al menos, en las &#250;ltimas dos d&#233;cadas. Su objetivo ha sido claro desde el comienzo del debate legislativo (y, en rigor, ya hab&#237;a sido suficientemente]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-reforma-laboral-en-su-laberinto-apuntes-para-pensar-en-su-impacto</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-reforma-laboral-en-su-laberinto-apuntes-para-pensar-en-su-impacto</guid><pubDate>Mon, 27 Apr 2026 17:22:05 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8ba47446-6059-43b5-b1bb-5ea547bf6970_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Mart&#237;n Trombetta*</p><p>La Ley de Modernizaci&#243;n Laboral constituye la mayor transformaci&#243;n en la pol&#237;tica laboral argentina, al menos, en las &#250;ltimas dos d&#233;cadas. Su objetivo ha sido claro desde el comienzo del debate legislativo (y, en rigor, ya hab&#237;a sido suficientemente desarrollado en los instrumentos que funcionaron como sus antecesores, el Decreto de Necesidad y Urgencia 70 de diciembre de 2023 y la Ley Bases de 2024), en buena medida porque el equipo econ&#243;mico de la actual gesti&#243;n se ocup&#243; de transmitirlo a la sociedad de forma clara y directa: se trata de un cambio en la regulaci&#243;n laboral orientado a reducir en una magnitud considerable el costo no salarial del empleo formal, con el objetivo de promover su creaci&#243;n y expansi&#243;n.</p><p>El gobierno busca, de este modo, quebrar una tendencia pr&#243;xima a cumplir 15 a&#241;os en nuestro pa&#237;s: el estancamiento del empleo formal privado. En diciembre de 2025, se registran en Argentina 6,2 millones de empleos formales en relaci&#243;n de dependencia en el sector privado, un n&#250;mero apenas ligeramente superior al observado en enero de 2012. Dado que en ese tiempo la poblaci&#243;n argentina creci&#243; aproximadamente un 16%, lo que tenemos es un significativo proceso de degradaci&#243;n en la calidad del empleo creado, explicado mayormente por puestos asalariados informales y cuentapropismo con escaso o nulo grado de protecci&#243;n laboral.</p><p>La reforma laboral reduce el costo de crear empleo formal en numerosos aspectos: reduciendo los montos de indemnizaci&#243;n por despido (en paralelo a la creaci&#243;n del Fondo de Asistencia Laboral), aumentando la duraci&#243;n del per&#237;odo de prueba, limitando el alcance tanto de la negociaci&#243;n colectiva como de la acci&#243;n sindical, aumentando los m&#225;rgenes de discrecionalidad de las empresas en cuestiones como la duraci&#243;n de la jornada laboral o de los per&#237;odos vacacionales, entre otros muchos mecanismos (para un an&#225;lisis pormenorizado de estos cambios, puede consultarse Beccaria y Maurizio, 2026).</p><p>En esta nota pretendo abordar la cuesti&#243;n del efecto esperado de esta reforma en t&#233;rminos de aumento del empleo formal privado. &#191;Cu&#225;ntos puestos de trabajo esperamos que se creen en 2026, como consecuencia de esta pol&#237;tica? &#191;C&#243;mo y cu&#225;ndo podremos medir este impacto? No realizar&#233; aqu&#237; un repaso pormenorizado por la literatura internacional disponible, pero s&#237; corresponde mencionar que existen antecedentes locales muy relevantes que sugieren que el impacto de la reducci&#243;n del costo no salarial sobre el empleo formal es, en el mejor de los casos, moderado (Cruces, Galiani y Kydiba, 2010; Hopenhayn, 2001; Lauletta, 2023). Sin embargo, dado que esta reforma laboral puede considerarse la m&#225;s ambiciosa de la historia moderna argentina, tampoco es claro que estos resultados previos deban replicarse en este contexto.</p><p>Sostengo que el efecto de la reforma puede dividirse en dos partes, una que operar&#225; como salto discreto y otra que podemos pensar como un proceso continuo. Veamos cada una por separado. En primer lugar, tenemos un salto discreto. Desde el momento en que la ley entr&#243; en vigencia, el costo relativo de un puesto formal (vis-&#224;-vis uno informal) se redujo dr&#225;sticamente. Una empresa que desea contratar un empleado hoy sabe que podr&#225; despedirlo a un costo mucho menor al que reg&#237;a hasta el a&#241;o pasado, que podr&#225; mantenerlo en per&#237;odo de prueba durante el doble de tiempo y que no deber&#225; pagarle horas extra en caso de que, de forma excepcional, necesite que el trabajador extienda su jornada laboral. Estos cambios ya son una realidad al momento de escribir esta nota, de modo que, si estos costos efectivamente ejerc&#237;an un desincentivo considerable a la contrataci&#243;n formal (como sostienen los expertos que dise&#241;aron y redactaron la reforma), este ya ha desaparecido y, por lo tanto,</p><p>no hay muchos motivos para pensar que el aumento en el empleo formal deba hacerse esperar.</p><p>Naturalmente, podr&#237;amos pensar que existe cierta demora en la incorporaci&#243;n de la nueva informaci&#243;n, o fricciones internas en las decisiones de gesti&#243;n de personal de las empresas, que retrasen el impacto algunos meses. No parece extra&#241;o pensar que debemos esperar al menos uno o dos trimestres hasta observar el salto completo. Pero corresponde recordar que, seg&#250;n la evidencia disponible (Maurizio, 2015), la creaci&#243;n de empleo formal se da principalmente a trav&#233;s de la formalizaci&#243;n de empleados ya contratados de manera informal. Si estos empleados (al menos, en buena medida) ya existen y el costo de formalizarlos ya ha bajado sustancialmente, &#191;por qu&#233; esperar para hacerlo? Si el costo no salarial (la variable de pol&#237;tica) cambi&#243; de forma discreta, tambi&#233;n debe hacerlo la variable de resultado.</p><p>Otra posibilidad no excluyente con la anterior es que la reforma laboral tenga un efecto de otro tipo, que s&#237; se despliega a lo largo del tiempo. Ceteris paribus el nivel de empleo formal actual, es posible que las empresas est&#233;n m&#225;s dispuestas a contratar de manera formal cuando la econom&#237;a crezca. En otras palabras, es posible que la reforma afecte la elasticidad del empleo formal respecto del producto. Quiz&#225;s los empleadores prefieran esperar a que aumenten sus ventas o sus ganancias para, ah&#237; s&#237;, contratar una cantidad de empleados formales mayor a la que habr&#237;an contratado en ausencia de la reforma. Si fuera as&#237;, solo ver&#237;amos crecimiento del empleo formal en 2026 si la econom&#237;a tambi&#233;n crece. Y los pron&#243;sticos econ&#243;micos dicen que as&#237; ser&#225;: el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de marzo ubica el crecimiento de este a&#241;o en un 3,3% respecto del anterior.</p><p>&#191;Podemos decir algo sobre el tama&#241;o esperado de estos efectos? Sobre el efecto discreto, no lo creo posible. La reducci&#243;n de costo no salarial que se acaba de implementar es dif&#237;cil de cuantificar ya que no tenemos una idea clara de cu&#225;nto valen para una empresa la flexibilidad en la jornada laboral o la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo, por mencionar solo algunos de los elementos afectados de forma relevante.</p><p>Incluso si pudi&#233;ramos asignar un valor num&#233;rico a todos estos cambios (es decir, si pudi&#233;ramos establecer que equivalen, por ejemplo, a una reducci&#243;n de costos de X o Y puntos porcentuales por cada peso de salario bruto que el empleador paga al trabajador), tampoco creo que eso fuera suficiente para obtener conclusiones, ya que el efecto de este costo sobre el nivel de empleo probablemente dependa del contexto (del r&#233;gimen macroecon&#243;mico, de la estructura productiva, de otros atributos del mercado de trabajo), lo que me lleva a pensar que aplicar valores provenientes de estimaciones realizadas en el pasado no ser&#237;a metodol&#243;gicamente s&#243;lido. No me queda m&#225;s remedio que concluir que no sabemos cu&#225;l ser&#225; la magnitud del salto discreto, pero s&#237; sabemos que, sea cual sea, la descubriremos pronto.</p><p>En cambio, sobre el efecto en la elasticidad empleo-producto s&#237; creo que tenemos algo de libertad para la especulaci&#243;n. En un trabajo publicado en 2022 (escrito junto con Agust&#237;n Duarte Baracat y Azul Mendui&#241;a), estimamos esta elasticidad para Argentina usando datos del per&#237;odo 2007-2019. Notemos que esta ventana ya incluye una parte no menor del proceso de estancamiento mencionado al comienzo, de modo que no hay mayor problema en asumir que sus resultados son extensibles hasta 2025. &#191;Qu&#233; encontramos en este estudio? Que la elasticidad empleo producto en Argentina no es para nada baja, su valor es de 0,75. Esto</p><p>implica que cada punto porcentual de crecimiento en el producto genera un aumento del empleo formal en 0,75 puntos porcentuales (para quienes, como yo, entienden mejor las cosas con n&#250;meros redondos: necesitamos crecer 4% para generar 3% adicional de puestos formales). Con un crecimiento econ&#243;mico de 3,3% en 2026, esto implica una expansi&#243;n de 2,5% en el empleo formal, es decir 153.000 nuevos puestos de trabajo registrados.</p><p>&#191;Podemos pensar que, gracias a la reforma laboral, esta elasticidad va a aumentar? S&#237;, claro, esto es una posibilidad. Esta elasticidad no tiene por qu&#233; estar acotada por 1, porque el empleo formal puede crecer (y, de hecho, suele crecer) absorbiendo empleo previamente informal, de modo que es perfectamente posible que el empleo formal crezca m&#225;s que el producto a la par de un aumento de la productividad. Nuevamente, me cuesta encontrar una base firme para sugerir un valor espec&#237;fico, pero un ejercicio optimista podr&#237;a imaginar, por ejemplo, duplicar el valor actual.</p><p>Esto puede sonar exagerado pero quiz&#225;s no lo sea tanto si consideramos que en 2005 el empleo formal creci&#243; 12,2% mientras el producto lo hizo en 8,9%, lo que supone un ratio de 1,4. Entonces, presionando un poco sobre el clima de optimismo reinante, asumamos una elasticidad de 1,5. Esto implicar&#237;a, entonces, 153.000 puestos que habr&#237;a que sumar a la cuenta de empleo formal privado creado en 2026, para un total de 306.000 nuevos empleos, sin contar el salto discreto de magnitud incierta. En todo caso, cuesta creer que una elasticidad tan alta pueda sostenerse mucho tiempo. De hecho, el caso de 2005 fue claramente at&#237;pico: en 2006, el ratio cay&#243; a 1,2 y luego a 1 en 2007. Es decir que este aumento de la elasticidad tambi&#233;n implicar&#237;a cierto componente transitorio que esperamos que se revierta en a&#241;os pr&#243;ximos.</p><p>Un aumento de m&#225;s de 5 puntos porcentuales en el empleo formal (que no incluye, insistamos, el salto discreto) ciertamente suena impresionante para una econom&#237;a que sufre las dificultades en que Argentina est&#225; inmersa hace m&#225;s de una d&#233;cada. Pero conviene matizar este an&#225;lisis recordando que se trata, fundamentalmente, de un cambio de &#250;nica vez. Moderando un poco el optimismo para los pr&#243;ximos a&#241;os, podr&#237;amos situar la elasticidad en un valor de 1. Eso, combinado con un proceso de crecimiento econ&#243;mico sostenido (&#191;otro ejercicio de optimismo en el pron&#243;stico?) alcanzar&#237;a, en el mejor de los casos, para que la proporci&#243;n de empleo formal en Argentina alcance los valores algo mayores observados actualmente en Brasil o Costa Rica, muy lejos todav&#237;a de los l&#237;deres regionales Chile y Uruguay.</p><p>El lado negativo de este ejercicio radica en que tambi&#233;n impone cautela a la hora de evaluar resultados, pues el crecimiento econ&#243;mico proyectado supone, en condiciones normales, un piso relativamente alto de expansi&#243;n del empleo. Dicho de otro modo, a cualquier aumento registrado este a&#241;o en el empleo (y que se pretenda presentar como evidencia de un efecto positivo de la reforma), se le debe restar esos 153.000 puestos que el crecimiento habr&#237;a creado en ausencia de la reforma. La din&#225;mica reciente en el mercado de trabajo sugiere no dar por sentado que esto ocurrir&#225;, ya que, de hecho, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se destruyeron casi 200.000 puestos formales, a pesar de que el producto por habitante creci&#243;.</p><p>Algunos expertos han expresado p&#250;blicamente serias dudas sobre la capacidad de esta reforma de generar un aumento del empleo formal en ausencia de crecimiento econ&#243;mico. Amparadas en las estimaciones menos optimistas disponibles en la literatura, o bien en</p><p>marcos te&#243;ricos alternativos que desde&#241;an el efecto del costo no salarial sobre el empleo formal, estas posturas son esc&#233;pticas de los mecanismos que describ&#237; hasta aqu&#237;. Si bien considero que esta desconfianza puede ser exagerada, tampoco creo que se la deba pasar por alto. Pero, incluso prescindiendo de estos niveles de escepticismo, el contexto actual tampoco permite ilusionarse mucho. Varios organismos ya han revisado hacia abajo sus predicciones de crecimiento econ&#243;mico para Argentina en 2026, mientras el panorama internacional se dificulta progresivamente para los mercados emergentes. Al momento de escribir esta nota, la noticia econ&#243;mica m&#225;s reciente es la ca&#237;da de 2,6% de la econom&#237;a en febrero. El optimismo ya no es lo que era.</p><p>La evidencia emp&#237;rica disponible sugiere que las expectativas de creaci&#243;n de empleo en un contexto como este deber&#237;an ser moderadas. Debemos esperar hasta comienzos de 2027 para contar con datos que permitan, al menos, un primer ejercicio de cuantificaci&#243;n de resultados (prescindamos, por el momento, de los desaf&#237;os que supondr&#225; la identificaci&#243;n causal). La reforma laboral se encuentra, mientras tanto, presa en su laberinto.</p><div><hr></div><p>*Es Investigador Asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&#237;ficas y T&#233;cnicas (CONICET) y Profesor Adjunto en la Universidad de Buenos Aires. Obtuvo su Doctorado en Econom&#237;a por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Se especializa en econometr&#237;a laboral y econom&#237;a laboral emp&#237;rica, con investigaci&#243;n enfocada en movilidad social, distribuci&#243;n del ingreso, retornos a la educaci&#243;n y brechas de g&#233;nero. En el pasado, coordin&#243; el &#193;rea de Datos del Centro de Estudios para la Producci&#243;n del Ministerio de Desarrollo Productivo. Actualmente, dicta diversos cursos sobre m&#233;todos cuantitativos en universidades p&#250;blicas y privadas.</p><div><hr></div><p>Referencias</p><p>Beccaria, L. y Maurizio, R. (2026) Ley de Modernizaci&#243;n Laboral. Un an&#225;lisis pormenorizado de sus componentes principales. Serie documentos de trabajo del IIEP 114.</p><p>Cruces, G., Galiani, S. y Kydiba, S. (2010). Payroll taxes, wages and employment: Identification through policy changes. Labour Economics 17(4), p. 743-749.</p><p>Hopenhayn, H. (2001) Labor Market Policies and Employment Duration: The Effects of Labor Market Reform in Argentina. En: J. Heckman y C. Pag&#233;s (eds.), Law and Employment: Lessons from Latin America and the Caribbean. University of Chicago Press / NBER.</p><p>Lauletta, M. (2023). Payroll Taxes, Informality and Employment: Evidence from Argentina. Working paper.</p><p>Maurizio, R. (2015) Transitions to Formality and Declining Inequality: Argentina and Brazil in the 2000s. Development and Change 46, p. 1047-1079.</p><p>Trombetta, M., Duarte Baracat, A. y Mendui&#241;a, A. (2022) Crecimiento econ&#243;mico, empleo formal y estructura productiva. Revista de Econom&#237;a y Estad&#237;stica 60(1), p. 107-14</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Mediodías en la CEPAL[1]]]></title><description><![CDATA[A fines de los noventa trabajaba en la Universidad Nacional de Quilmes donde tuve la suerte de coincidir varias veces con Beni, qui&#233;n hab&#237;a sido mi profesor durante la Facultad. En alguna de esas ocasiones le manifest&#233; mi deseo de sumarme a la CEPAL. E]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/mediodias-en-la-cepal1</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/mediodias-en-la-cepal1</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2026 14:28:15 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3c6c7d60-842c-47dc-8ded-b7e2673bca1e_1672x941.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Guillermo Anllo*</p><p>A fines de los noventa trabajaba en la Universidad Nacional de Quilmes donde tuve la suerte de coincidir varias veces con Beni, qui&#233;n hab&#237;a sido mi profesor durante la Facultad. En alguna de esas ocasiones le manifest&#233; mi deseo de sumarme a la CEPAL. En medio de la crisis del 2001, cuando a &#233;l lo nombran Director de la Oficina en Buenos Aires, me invit&#243; a ir a trabajar con ellos, casi que pidi&#233;ndome disculpas por lo &#8220;poco que pod&#237;a ofrecerme&#8221;, que era m&#225;s que lo que ganaba a la fecha.</p><p>Esos a&#241;os compartidos en la CEPAL fueron el mejor posgrado que pude tener. No solo por mi trabajo con Beni y Roberto, analizando la econom&#237;a real y el sistema productivo argentino, y por la interacci&#243;n con colegas del pa&#237;s y el exterior, m&#225;s el acceso a textos y seminarios internos que no hubiera podido tener de otro modo sino, sobre todo, por los almuerzos. Aprend&#237; m&#225;s de econom&#237;a almorzando, que en la Facultad, debo confesar. Y, si bien no estoy a la altura de quienes fueron mis maestros, lo poco que s&#233; y comprendo de la econom&#237;a se lo debo a ellos, en esos mediod&#237;as, principalmente. Mis almuerzos de formaci&#243;n comenzaron durante mi trabajo en la Universidad de Quilmes, junto a Porta y Lugones, quienes me cobijaron y ense&#241;aron de econom&#237;a pero, sobre todo, que el almuerzo era sagrado.</p><p>Durante mis a&#241;os en CEPAL, de lunes a jueves sal&#237;amos religiosamente a almorzar &#211;scar, Adri&#225;n y Daniel m&#225;s sus invitados, cuando ten&#237;a invitados. Daniel era un im&#225;n en ese sentido, ya que lo contactaban desde ministros y futuros presidentes, a investigadores y estudiantes, todos preocupados por la realidad econ&#243;mica del pa&#237;s. Los viernes tocaba pizza. Ellos se reun&#237;an religiosamente en Pizza Piola con ex ministros y equipos de gobierno; yo iba al Cuartito a clavarme una porci&#243;n de fugazzeta.</p><p>El resto de la semana almorz&#225;bamos en el boliche de la esquina. La comida, no era lo m&#225;s importante, a pesar del sibarita de Oscar, sino poder charlar. Los lunes sobre los partidos del fin de semana -principalmente River y Boca-; los martes de la serie del momento y, siempre, sobre econom&#237;a real. Ellos me permitieron entender las complejidades del sistema econ&#243;mico argentino, los dilemas pol&#237;ticos que rodeaban los problemas del desarrollo y las dificultades de implementaci&#243;n de las soluciones m&#225;s evidentes. Fueron casi 10 a&#241;os, irrepetibles, que siempre extra&#241;ar&#233;.</p><p>Un poco una obviedad, pero si se quer&#237;a comprender los dilemas y tener una visi&#243;n estructurada y completa de todo el campo de juego, era inevitable consultar a Daniel. La visi&#243;n de Daniel era complementada con el conocimiento de &#211;scar de la gesti&#243;n y pol&#237;tica p&#250;blica, con el manejo de la hacienda y las cuentas p&#250;blicas. Adri&#225;n era quien sumaba la dimensi&#243;n pol&#237;tica y, tambi&#233;n debo decir, quien oficiaba un poco de traductor, ya que para comprenderlo a Daniel hab&#237;a que entender a qu&#233; se refer&#237;a cuando hac&#237;a ciertas reflexiones, donde &#233;l daba por sentado cosas que los dem&#225;s no necesariamente ten&#237;amos claras.</p><p>Adri&#225;n fue un hermano mayor en esos a&#241;os y ese &#225;mbito. &#201;l hac&#237;a varios a&#241;os que trabajaba con Beni, y cuando yo llegu&#233; empez&#243; a trabajar m&#225;s seguido con Daniel, incorporando a su an&#225;lisis la macro. Con mucha paciencia escuchaba mis dudas y correg&#237;a mis textos. Generalmente, lo que m&#225;s hac&#237;a en sus correcciones era tachar palabras. Me ense&#241;&#243; a ser m&#225;s concreto y hoy, cada vez que releo alg&#250;n borrador que escrib&#237; y empiezo a tachar palabras me acuerdo de &#233;l. Aprend&#237; r&#225;pidamente que si armabas alg&#250;n tipo de proyecto con &#233;l -ya sea investigaci&#243;n, seminario o clases-, deb&#237;as contemplar que te tocar&#237;a empujar el carro y prever que por alg&#250;n motivo pod&#237;a ser que a &#250;ltimo momento se bajara. No es que no trabajara o no considerara importante la actividad, pero le costaba la exposici&#243;n p&#250;blica. Su bajo perfil no le hizo justicia a su agudeza en el an&#225;lisis y as&#237; alcanzar un reconocimiento m&#225;s all&#225; de los que interactu&#225;bamos con &#233;l.</p><p>Si Adri&#225;n fue como un hermano, &#211;scar fue como un padre/amigo. Siempre generoso, regalando buen humor y di&#225;logos honestos. Me abri&#243; la puerta a su mundo, del que aprend&#237; y a&#250;n hoy mantengo vicios. En el &#225;mbito de la econom&#237;a, me ense&#241;&#243; la importancia de las finanzas p&#250;blicas, sobre las que ten&#237;a poca o ninguna idea ya que en la Facultad me hab&#237;a tocado cursarla con malos profesores y en circunstancias muy particulares. Me invit&#243; a dar clases sobre el tema en la Carrera y varios posgrados, integrando equipos de lujo; me invit&#243; a escribir documentos en igualdad de condiciones, que claramente no exist&#237;a, y siempre discuti&#243; sobre los dilemas de la econom&#237;a real tom&#225;ndome como un par, lo que para poder estar a la altura me empuj&#243; a aprender y agudizar mi comprensi&#243;n. Pero lo que m&#225;s le voy a agradecer vino por el lado de lo importante en la vida, c&#243;mo disfrutar de lo cotidiano y distinguir lo importante de lo superfluo. La importancia de comer rico, ver una buena pel&#237;cula, ir a la cancha a ver a River, escuchar buena m&#250;sica, juntarse con amigos, viajar para conocer nuevos lugares. Re&#237;rse y no tener miedo del rid&#237;culo. Lo que ejerc&#237;a cada vez que se paseaba por la oficina con una caja en la cabeza, o alg&#250;n otro tipo de disfraz. Y lo m&#225;s importante, nada de eso invalidaba la seriedad y agudeza del an&#225;lisis y trabajo. &#8220;<em>Si vas a estudiar afuera, busc&#225; primero el lugar del mundo donde valga la pena, y no donde est&#233; el mejor profesor&#8230;&#191;qu&#233; vas a ir a hacer al medio de Minessotta??</em>&#8221; &#8220;<em>Evit&#225; las personas que no tienen sentido del humor y no saben re&#237;rse de s&#237; mismos</em>&#8221;, son dos de sus frases que a&#250;n hoy retengo, entre otras. Mi escritorio est&#225; lleno de juguetitos y pavadas, caracter&#237;stica que cualquiera que haya visitado alguna vez a Oscar reconocer&#225; inmediatamente de d&#243;nde viene. Cada tanto salgo a dar una vuelta por mi oficina con alguna caja en la cabeza esperando ver las reacciones de los dem&#225;s, porque me divierte y porque es un homenaje velado a su humor.</p><p>A Beni y Roberto los puedo seguir llamando para verlos y continuar aprendiendo. A Daniel, le debo una visita. Adri&#225;n y &#211;scar me acompa&#241;an todos los d&#237;as. Siempre tendr&#233; esos almuerzos atesorados y estar&#233; eternamente agradecido porque me hayan sumado, a&#250;n sin haber dado la talla.</p><div><hr></div><p>*Senior Programme Specialist &nbsp;Science, Technology and Innovation Policy Programme for Latin American and Caribbean, UNESCO</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a> Estas l&#237;neas buscan revalorizar en los procesos de formaci&#243;n los espacios informales en los que se aprende y crece. Ya que varios de aquellos que me dieron la oportunidad se han ido el &#250;ltimo a&#241;o, me sent&#237; obligado a ponerlo por escrito. Durante mis a&#241;os en la CEPAL desde inicios del 2002 hasta mediados del 2011, pude trabajar con muchos grandes profesionales de nuestra disciplina. En este humilde texto recuerdo a Bernando Kosacoff, Roberto Bisang, Oscar Cetr&#225;ngolo, Adri&#225;n Ramos y Daniel Heymann. Tambi&#233;n hago menci&#243;n a Fernando Porta y Gustavo Lugones lateralmente, quienes tambi&#233;n fueron protagonistas de mi formaci&#243;n, en etapas previas a mi paso por la CEPAL.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La expansión progresiva de la cobertura del RIGI: de la Ley Bases a los decretos reglamentarios]]></title><description><![CDATA[El R&#233;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), instituido por la Ley 27.742 en julio de 2024, fue concebido como un instrumento excepcional destinado a atraer inversiones de gran escala en sectores estrat&#233;gicos de la econom&#237;a argentina. En su]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-expansion-progresiva-de-la-cobertura-del-rigi-de-la-ley-bases-a-los-decretos-reglamentarios</guid><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 15:22:24 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3ffc7d25-5f9f-4f16-b5e6-9f9ec62f68c6_655x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ricardo Carciofi<a href="#_ftn1">[1]</a></strong></p><p><strong>Marzo 2026</strong></p><p><strong>I. Introducci&#243;n</strong></p><p>El R&#233;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), instituido por la Ley 27.742 en julio de 2024, fue concebido como un instrumento excepcional destinado a atraer inversiones de gran escala en sectores estrat&#233;gicos de la econom&#237;a argentina. En su formulaci&#243;n inicial, el r&#233;gimen se presentaba como un esquema cerrado, con una delimitaci&#243;n sectorial relativamente precisa y con exigencias de inversi&#243;n elevadas. La trayectoria normativa posterior ha preservado las definiciones iniciales y las ha acompa&#241;ado de una expansi&#243;n progresiva de su cobertura.</p><p>Esta nota destaca c&#243;mo, desde su sanci&#243;n, el RIGI ha experimentado una ampliaci&#243;n sistem&#225;tica de su alcance a trav&#233;s de ajustes reglamentarios que ha extendido las actividades elegibles dentro de los sectores definidos por la ley. La din&#225;mica normativa observada en el Decreto 749/24 &#8212;reglamentario del T&#237;tulo VII de la Ley 27.742&#8212; y en el Decreto 105/26 muestra c&#243;mo el Ejecutivo ha ido redefiniendo los contornos del r&#233;gimen. El trabajo que sigue recorta aqu&#237; sus l&#237;mites y no constituye una evaluaci&#243;n integral de este esquema.</p><p>Como se mencion&#243;, el argumento central es que el RIGI ha transitado desde una formulaci&#243;n sectorial amplia pero relativamente est&#225;tica hacia un r&#233;gimen de aplicaci&#243;n progresivamente m&#225;s extensivo y flexible, con implicancias econ&#243;micas, fiscales y jur&#237;dicas que merecen atenci&#243;n. Tal como se discute al final, esta ampliaci&#243;n gradual de los beneficios promocionales del RIGI no es accidental sino que es compatible con la l&#243;gica y la econom&#237;a pol&#237;tica de este r&#233;gimen.<a href="#_ftn1">[2]</a>.</p><p><strong>II. La arquitectura original: Ley 27.742 y delimitaci&#243;n sectorial inicial.</strong></p><p>La Ley 27.742 estableci&#243; el RIGI como parte del denominado &#8220;R&#233;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones&#8221;, incorporado en el T&#237;tulo VII de la norma.<a href="#_ftn2">[3]</a> El art&#237;culo 167 defini&#243; los sectores comprendidos: forestoindustria, turismo, infraestructura, miner&#237;a, tecnolog&#237;a, siderurgia, energ&#237;a, petr&#243;leo y gas.<a href="#_ftn3">[4]</a></p><p>La t&#233;cnica legislativa adoptada fue la enumeraci&#243;n de sectores. No se detallaron exhaustivamente las actividades comprendidas dentro de cada sector, sino que se opt&#243; por una categorizaci&#243;n amplia. Este dise&#241;o gener&#243; un doble efecto de flexibilidad reglamentaria y laxitud interpretativa. Por una parte, el Ejecutivo qued&#243; habilitado para precisar qu&#233; actividades concretas encuadraban dentro de cada sector y, por otro lado, la amplitud conceptual abri&#243; la puerta a interpretaciones expansivas posteriores.</p><p>Desde el punto de vista econ&#243;mico, el dise&#241;o original conten&#237;a dos atributos definitorios. En primer lugar, el tama&#241;o de la inversi&#243;n -US$ 200 millones como escal&#243;n m&#237;nimo- y, en segundo t&#233;rmino, un &#233;nfasis acentuado en que los proyectos estuvieran orientados a la exportaci&#243;n.<a href="#_ftn4">[5]</a> De partida, como se&#241;alamos en el trabajo citado arriba, el r&#233;gimen tuvo como finalidad principal ser un veh&#237;culo para alentar la inversi&#243;n. Aqu&#237; cabe una observaci&#243;n de importancia. El art&#237;culo 167 de la Ley Bases define varios objetivos que pueden perseguir los proyectos &#8220;indistintamente&#8221; (sic) -por ejemplo, promover el desarrollo econ&#243;mico, promover la competitividad de distintos sectores, favorecer la creaci&#243;n de empleo, fomentar el desarrollo de las cadenas de producci&#243;n locales. Sin embargo, las normas reglamentarias no han operacionalizado ni definido los par&#225;metros bajo los cuales se eval&#250;an tales criterios. Tampoco se establecieron estos criterios en oportunidad de la creaci&#243;n de la Autoridad de Aplicaci&#243;n -el Ministerio de Econom&#237;a- que a su vez delega la tarea en la &#8220;Unidad de Coordinaci&#243;n RIGI, cuya direcci&#243;n es ejercida por la Secretar&#237;a de Energ&#237;a y Miner&#237;a.<a href="#_ftn5">[6]</a> &nbsp;</p><p>En la pr&#225;ctica, en ausencia de la forma de instrumentaci&#243;n de los objetivos generales de la ley, se carece de los mecanismos destinados a materializar estos prop&#243;sitos. Tampoco queda definido c&#243;mo se establece la coordinaci&#243;n con otras inversiones en el marco de una estrategia de desarrollo sectorial. La Autoridad de Aplicaci&#243;n tendr&#237;a, en principio, la facultad de aplicaci&#243;n de este tipo de criterios porque la ley ofrece un marco suficiente general para hacerlo. Sin embargo, las normas publicadas no permiten establecer c&#243;mo se lleva a la pr&#225;ctica ese ejercicio, en el caso que exista este tipo de evaluaci&#243;n econ&#243;mica. En cambio, el &#233;nfasis est&#225; puesto en la consideraci&#243;n proyecto a proyecto, y las resoluciones aprobatorias s&#243;lo dan cuenta que las inversiones cumplen con el encuadre indicado, principalmente haciendo referencia a aspectos de la administraci&#243;n del r&#233;gimen.</p><p>En t&#233;rminos jur&#237;dicos, el legislador opt&#243; por un esquema de habilitaci&#243;n amplia, trasladando a la reglamentaci&#243;n la tarea de operativizar el r&#233;gimen. Este tipo de delegaci&#243;n normativa no es inusual en materia de reg&#237;menes promocionales. Sin embargo, como se ha indicado, las normas publicadas no permiten conocer c&#243;mo se ponderan los objetivos m&#225;s amplios fijados en la Ley Bases. Esta observaci&#243;n tiene importancia si se repara que el RIGI ofrece importantes incentivos econ&#243;micos y tributarios, y otorga estabilidad jur&#237;dica a largo plazo.</p><p><strong>III. El Decreto 749/24: reglamentaci&#243;n y ampliaci&#243;n operativa</strong></p><p>El Decreto 749/24 cumpli&#243; una funci&#243;n clave: transform&#243; la enumeraci&#243;n sectorial de la ley en definiciones funcionales con contenido operativo.<a href="#_ftn6">[7]</a></p><p><strong>1. Infraestructura: una inversi&#243;n complementaria del proyecto.</strong></p><p>El decreto defini&#243; el t&#233;rmino infraestructura en sentido amplio, incluyendo redes y sistemas para transporte y log&#237;stica, servicios p&#250;blicos, servicios de inter&#233;s p&#250;blico (salud, educaci&#243;n, telecomunicaciones) e infraestructura asociada necesaria para el proyecto principal.<a href="#_ftn7">[8]</a></p><p>Esta definici&#243;n gener&#243; un efecto multiplicador. La infraestructura dej&#243; de ser un sector aut&#243;nomo para convertirse en una categor&#237;a transversal que puede &#8220;arrastrar&#8221; proyectos de otros sectores bajo su paraguas. As&#237;, por ejemplo, un proyecto minero que incluya una l&#237;nea el&#233;ctrica dedicada o infraestructura portuaria puede imputar esa inversi&#243;n dentro del r&#233;gimen como parte integral del proyecto. De este modo, el RIGI pas&#243; a cubrir no solo la actividad productiva principal, sino tambi&#233;n su infraestructura habilitante. Esta modificaci&#243;n es compatible con el prop&#243;sito general del r&#233;gimen que es, como se ha se&#241;alado, promover la inversi&#243;n.</p><p><strong>2. Energ&#237;a y miner&#237;a: consolidaci&#243;n de cadena de valor</strong></p><p>En energ&#237;a, el decreto incorpor&#243; la generaci&#243;n renovable y no renovable, almacenamiento, transporte, distribuci&#243;n y captura y almacenamiento de carbono (CCUS). Esta &#250;ltima inclusi&#243;n no figuraba expl&#237;citamente en la ley y ampli&#243; la frontera tecnol&#243;gica elegible.</p><p>En miner&#237;a, la definici&#243;n incluy&#243; prospecci&#243;n, exploraci&#243;n, desarrollo y procesos contemplados en la Ley 24.196. La cobertura dej&#243; de ser exclusivamente extractiva para abarcar fases previas y actividades de procesamiento.</p><p>La expansi&#243;n aqu&#237; fue menos visible, pero igualmente significativa: se consolid&#243; una interpretaci&#243;n amplia de &#8220;sector&#8221; que abarcaba la cadena de valor.</p><p><strong>3. Tecnolog&#237;a: primera definici&#243;n reglamentaria</strong></p><p>El Decreto 749/24&nbsp; defini&#243; tecnolog&#237;a como producci&#243;n de bienes y servicios tecnol&#243;gicos innovadores. La definici&#243;n reglamentaria del sector tecnolog&#237;a introducida fue inicialmente restrictiva al exigir la producci&#243;n de bienes y servicios tecnol&#243;gicos innovadores. Sin embargo, el decreto no desarroll&#243; una caracterizaci&#243;n sustantiva de qu&#233; deb&#237;a entenderse por &#8220;tecnol&#243;gico&#8221; ni estableci&#243; criterios objetivos para delimitar el concepto de &#8220;innovaci&#243;n&#8221;. Esta ausencia resulta llamativa si se considera que el t&#233;rmino &#8220;tecnolog&#237;a&#8221; puede abarcar desde desarrollos de alta intensidad en I+D &#8212;por ejemplo, microelectr&#243;nica avanzada, inteligencia artificial aplicada, biotecnolog&#237;a o industria nuclear&#8212; hasta mejoras incrementales en procesos digitales, software de gesti&#243;n o automatizaci&#243;n industrial.</p><p>La ambig&#252;edad conceptual se torna a&#250;n m&#225;s relevante cuando se analiza la categor&#237;a de &#8220;ampliaci&#243;n&#8221; de proyectos existentes.<a href="#_ftn8">[9]</a> En sectores tradicionales &#8212;miner&#237;a, energ&#237;a o infraestructura&#8212; la ampliaci&#243;n suele asociarse a par&#225;metros f&#237;sicos y cuantitativos relativamente claros: incremento de capacidad instalada, expansi&#243;n de l&#237;neas productivas, aumento de vol&#250;menes extra&#237;dos o procesados. En cambio, en el sector tecnol&#243;gico el crecimiento puede materializarse de manera predominantemente cualitativa. Una empresa puede introducir una nueva generaci&#243;n de producto, migrar a una arquitectura tecnol&#243;gica diferente o desarrollar una plataforma digital completamente distinta sin modificar sustancialmente su estructura f&#237;sica o su capacidad instalada.</p><p>El Decreto 749/24 no precis&#243; si tales transformaciones cualitativas deb&#237;an considerarse ampliaciones elegibles. Esa omisi&#243;n dej&#243; abiertas al menos tres interpretaciones: (i) una lectura restrictiva, con una exigencia de incremento material de capacidad productiva; (ii) una lectura intermedia, que requiriera inversiones significativas en activos vinculados a innovaci&#243;n; o (iii) una lectura amplia, seg&#250;n la cual la introducci&#243;n de un nuevo producto tecnol&#243;gicamente diferenciado pudiera calificar como ampliaci&#243;n, aun sin aumento proporcional de capacidad instalada.</p><p>Como veremos m&#225;s adelante, el Decreto 105/26 intent&#243; parcialmente resolver esa indeterminaci&#243;n en sentido expansivo al reconocer expresamente que, en el sector tecnolog&#237;a, la incorporaci&#243;n de un nuevo producto puede constituir ampliaci&#243;n v&#225;lida.</p><p><strong>IV. Decreto 105/26: pr&#243;rroga, expansi&#243;n selectiva y redefinici&#243;n de elegibilidad</strong></p><p>El Decreto 105/26 ha prorrogado la vigencia del RIGI por un a&#241;o, haciendo uso as&#237; del plazo m&#225;ximo otorgado en la ley Bases.<a href="#_ftn9">[10]</a> En 2027 caducar&#225; el r&#233;gimen, a menos que una nueva ley extienda su vigencia.</p><p>Asimismo el mencionado decreto marc&#243; un punto de inflexi&#243;n en la evoluci&#243;n del RIGI. Sin modificar formalmente la ley, introdujo cambios sustantivos en la definici&#243;n de las actividades comprendidas.</p><p><strong>1. Hidrocarburos costa adentro: incorporaci&#243;n de &#8220;nuevos desarrollos&#8221;</strong></p><p>En primer lugar, el decreto incorpor&#243; expl&#237;citamente dentro del sector petr&#243;leo y gas la &#8220;explotaci&#243;n y producci&#243;n de nuevos desarrollos costa adentro&#8221;. Al introducir esta categor&#237;a el texto distingue entre &#225;reas nuevas de aquellas que ya se encuentran en explotaci&#243;n. Formalmente, la norma parece circunscribir la elegibilidad a &#225;reas que, al momento de la sanci&#243;n de la Ley 27.742, no presentaran un &#8220;nivel de desarrollo significativo&#8221; y que, al momento de la solicitud, no contaran con inversiones en explotaci&#243;n o producci&#243;n. Esta redacci&#243;n sugiere una intenci&#243;n econ&#243;mica clara: focalizar el incentivo en inversiones de mayor riesgo geol&#243;gico y financiero, es decir, aquellas que enfrentan mayores costos hundidos iniciales y mayor incertidumbre respecto del flujo futuro de producci&#243;n. Sin embargo, la misma norma admite que un proyecto pueda estructurarse como unidad econ&#243;mica diferenciada respecto de desarrollos previos, siempre que no constituya mera continuidad de inversiones ya amortizadas. La coexistencia de estos dos criterios &#8212;situaci&#243;n del &#225;rea y delimitaci&#243;n econ&#243;mica del proyecto&#8212; genera una zona intermedia donde la elegibilidad no depende exclusivamente del grado hist&#243;rico de explotaci&#243;n, sino tambi&#233;n de la arquitectura financiera y societaria adoptada.</p><p>El caso de Vaca Muerta resulta ilustrativo desde el punto de vista econ&#243;mico. Si se adopta una lectura estricta, los yacimientos con producci&#243;n consolidada y flujo de caja positivo quedar&#237;an excluidos, en tanto no presentan el tipo de riesgo inicial que justificar&#237;a un tratamiento promocional excepcional. Sin embargo, Vaca Muerta es una formaci&#243;n extensa y heterog&#233;nea, con m&#250;ltiples concesiones, distintos estadios de desarrollo y ventanas geol&#243;gicas a&#250;n subexplotadas. Bajo una lectura funcional, un nuevo bloque dentro de la formaci&#243;n, una etapa adicional de desarrollo intensivo o una expansi&#243;n con tecnolog&#237;a diferente podr&#237;an considerarse &#8220;nuevo desarrollo&#8221; si se lo configura como proyecto aut&#243;nomo y cumple los umbrales de inversi&#243;n.</p><p>Esta formulaci&#243;n tiene implicancias sobre la eficiencia del incentivo. Si bien el proyecto puede estar acompa&#241;ado de los par&#225;metros cuantitativos relevantes &#8212;por ejemplo, nivel m&#237;nimo de producci&#243;n hist&#243;rica, porcentaje de reservas desarrolladas o relaci&#243;n entre inversi&#243;n previa y nueva&#8212; la determinaci&#243;n de elegibilidad depender&#225; en gran medida de la capacidad de demostrar la autonom&#237;a econ&#243;mica del proyecto. Desde una perspectiva de pol&#237;tica p&#250;blica, ello puede ampliar el alcance efectivo del r&#233;gimen hacia fases de expansi&#243;n dentro de cuencas ya rentables, lo cual significar&#237;a promocionar inversiones que de todas formas habr&#237;an de llevarse a cabo. La forma en que la Autoridad de Aplicaci&#243;n interprete este concepto ser&#225; clave para determinar si el RIGI incentiva inversi&#243;n incremental de alto riesgo o si termina subsidiando etapas de desarrollo que, en condiciones de mercado, podr&#237;an haberse realizado igualmente.<a href="#_ftn10">[11]</a></p><p><strong>2. Tecnolog&#237;a y &#8220;nuevos productos&#8221;: ampliaci&#243;n cualitativa</strong></p><p>En el sector tecnolog&#237;a tambi&#233;n se ha producido una novedad destacada. El decreto reconoci&#243; que, en este sector, la expansi&#243;n no siempre se manifiesta como aumento de capacidad instalada, sino como desarrollo de nuevos productos.</p><p>La modificaci&#243;n introducida por el Decreto 105/26 debe interpretarse, en primer t&#233;rmino, como una ampliaci&#243;n conceptual del per&#237;metro del r&#233;gimen. El decreto no solo reafirma que el sector comprende la producci&#243;n de bienes y servicios tecnol&#243;gicos innovadores, sino que desplaza el criterio de crecimiento desde un par&#225;metro predominantemente cuantitativo &#8212;aumento de capacidad f&#237;sica o volumen&#8212; hacia uno cualitativo &#8212;incorporaci&#243;n de nuevos productos tecnol&#243;gicamente diferenciados. Al reconocer que la ampliaci&#243;n puede configurarse mediante la producci&#243;n de un &#8220;nuevo producto&#8221;, el r&#233;gimen admite que la expansi&#243;n econ&#243;mica en sectores intensivos en conocimiento no necesariamente implica mayor infraestructura f&#237;sica, sino transformaci&#243;n tecnol&#243;gica del portafolio productivo. Esta redefinici&#243;n ampl&#237;a el universo potencial de proyectos elegibles, ya que habilita a empresas preexistentes a ingresar al RIGI mediante innovaciones sustantivas aun cuando no se modifique de manera proporcional la escala material de la planta. No obstante, cuando se analiza el tratamiento de esta materia a lo largo de las referencias de la ley y ambos decretos, se observa que ha quedado establecido un amplio per&#237;metro que puede dar cabida a proyectos muy diversos. La decisi&#243;n quedar&#225; sujeta a la interpretaci&#243;n de la autoridad de aplicaci&#243;n.</p><p>En este marco general, la inclusi&#243;n expresa de la &#8220;movilidad en base a nuevas tecnolog&#237;as&#8221; en la letra del decreto constituye una se&#241;al espec&#237;fica dentro de esa ampliaci&#243;n conceptual. La electromovilidad aparece as&#237; como un caso paradigm&#225;tico de c&#243;mo opera el nuevo criterio: el desarrollo de veh&#237;culos el&#233;ctricos, sistemas de propulsi&#243;n el&#233;ctrica o h&#237;brida avanzada, plataformas de gesti&#243;n digital de movilidad, infraestructura inteligente de carga o fabricaci&#243;n de bater&#237;as de nueva generaci&#243;n podr&#237;an estructurarse como proyectos tecnol&#243;gicos elegibles. En t&#233;rminos econ&#243;micos, la modificaci&#243;n parece anticipar &#8212;o al menos habilitar&#8212; inversiones vinculadas con la transformaci&#243;n del transporte y la integraci&#243;n de cadenas de valor asociadas a minerales cr&#237;ticos, energ&#237;a y digitalizaci&#243;n. Es razonable suponer que la menci&#243;n expl&#237;cita responde a expectativas de inversi&#243;n en este campo, donde Argentina posee ventajas relativas en recursos como el litio y busca posicionarse en eslabones de mayor valor agregado.</p><p>No obstante, la ampliaci&#243;n conceptual del sector tecnolog&#237;a tambi&#233;n plantea interrogantes sobre delimitaci&#243;n y adicionalidad. La expresi&#243;n &#8220;movilidad en base a nuevas tecnolog&#237;as&#8221; es amplia y puede abarcar desde ensamblaje de veh&#237;culos el&#233;ctricos hasta desarrollo de software embarcado o soluciones de gesti&#243;n de flotas. La ausencia de par&#225;metros t&#233;cnicos objetivos &#8212;por ejemplo, intensidad m&#237;nima de I+D, diferenciaci&#243;n funcional verificable o proporci&#243;n de valor agregado tecnol&#243;gico&#8212; deja a la autoridad administrativa un margen considerable para determinar qu&#233; constituye innovaci&#243;n sustantiva. Desde una perspectiva econ&#243;mica, ello implica que el RIGI puede operar tanto como instrumento focalizado para capturar inversiones estrat&#233;gicas en transici&#243;n tecnol&#243;gica, como tambi&#233;n como mecanismo de apoyo a procesos de actualizaci&#243;n productiva que podr&#237;an realizarse bajo condiciones de mercado. La efectividad del r&#233;gimen en este sector depender&#225;, en &#250;ltima instancia, de c&#243;mo se interprete y operacionalice esa ampliaci&#243;n conceptual en la evaluaci&#243;n concreta de proyectos.</p><p><strong>V. Los resultados.</strong></p><p>Hacia comienzos de 2026, un a&#241;o y medio despu&#233;s de la aprobaci&#243;n de la ley, el RIGI llevaba aprobados 10 proyectos por un monto total de inversi&#243;n de us$ 20,1 mil millones (us$ 11,7 de activos computables), liderados por el sector energ&#233;tico. Se confirm&#243; de esta manera el inter&#233;s que en los meses previos a la sanci&#243;n legislativa, hab&#237;an mostrado distintos actores con fuertes intereses en el desarrollo energ&#233;tico, particularmente YPF. Tambi&#233;n se destacan varios proyectos mineros, incluyendo uno de miner&#237;a del cobre, donde Argentina presenta gran potencial.</p><p>Si bien no hay par&#225;metros de referencia para establecer comparaciones, los datos preliminares sugieren una respuesta relativamente r&#225;pida del sector privado en la presentaci&#243;n de proyectos, lo cual implic&#243; una aprobaci&#243;n de 10 proyectos equivalentes a &nbsp;&nbsp;casi 2% del PBI de activos computables en un plazo relativamente breve. De acuerdo a la normativa del r&#233;gimen, que establece requisitos en tal sentido, la mitad de las inversiones habr&#225;n de concretarse en el plazo de dos a&#241;os -2026 y 2027. Otra medida ilustrativa de la favorable acogida del RIGI viene dada por el hecho que poco despu&#233;s de la aprobaci&#243;n de la ley, se hab&#237;an realizado expresiones de inter&#233;s por casi us$ 56 mil millones y algo menos la mitad de este monto alcanz&#243; la etapa de aprobaci&#243;n.<a href="#_ftn11">[12]</a> Lo anterior levanta la pregunta de c&#243;mo se explica que proyectos de considerable magnitud de inversi&#243;n, se encontraran en etapa avanzada de los estudios de factibilidad a mediados de 2024, aun cuando el RIGI era en ese entonces un proyecto que hab&#237;a suscitado debate y cuyo tr&#225;mite legislativo era incierto.</p><p>En otro orden, y aunque el contexto externo del a&#241;o 2024 en el que se promovi&#243; la ley Bases era muy distinto, el acento que puso el r&#233;gimen en la promoci&#243;n de la energ&#237;a y la miner&#237;a prob&#243; ser efectivo con el vuelco del panorama geopol&#237;tico regional y global experimentado en 2025 (Baldwin, 2025.) En pocos meses, el inter&#233;s por asegurar el funcionamiento de las cadenas de valor y garantizar el acceso a insumos cr&#237;ticos desplaz&#243; a otros objetivos comerciales y econ&#243;micos. Los factores geopol&#237;ticos se tornaron dominantes (Carney, 2026) La orientaci&#243;n de la pol&#237;tica exterior del gobierno decididamente alineada con EE.UU. encontr&#243; en el RIGI un instrumento operativo que le resultaba funcional. En fecha reciente, el acuerdo de comercio e inversiones que suscribi&#243; el gobierno con la administraci&#243;n Trump alude expl&#237;citamente a la importancia de asegurar el abastecimiento de recursos naturales.<a href="#_ftn12">[13]</a> En igual sentido debe leerse la adhesi&#243;n del pa&#237;s a la iniciativa de minerales cr&#237;ticos que ha promovido el Departamento de Estado de los EE. UU.<a href="#_ftn13">[14]</a> Dado este nuevo marco de pol&#237;tica es previsible que en el futuro crezca el inter&#233;s por ampliar las inversiones mineras. El impulso oficial a la aprobaci&#243;n de una nueva ley de glaciares apunta en la misma direcci&#243;n. Esta &#250;ltima, m&#225;s all&#225; de las controversias y cuestionamientos ambientales, ha sido largamente reclamada por las provincias y probables inversores.</p><p>Habiendo obtenido una respuesta favorable es comprensible que el gobierno no s&#243;lo haya extendido la vigencia del r&#233;gimen sino, adem&#225;s, que la decisi&#243;n se anticip&#243; al plazo de vencimiento con la intenci&#243;n de despejar cualquier duda de parte de los inversores y alentar la presentaci&#243;n de proyectos.</p><p><strong>PROYECTOS RIGI APROBADOS (2025-2026)</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/03/image.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/03/image.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!3JX2!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F59e47b59-8f9a-4da3-81a8-5c9250bc3bc5_747x196.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><h6><strong>VI. RIGI: una pol&#237;tica productiva </strong><em><strong>sui generis</strong></em><strong>.</strong></h6><p>La expansi&#243;n progresiva del RIGI reabre la discusi&#243;n sobre su naturaleza. Seg&#250;n hemos explicado en un trabajo anterior, el principal objetivo del RIGI es alentar la inversi&#243;n en bienes transables y, tal como se observa en la definici&#243;n de sectores de la Ley Bases, en actividades principalmente vinculadas a la explotaci&#243;n de recursos naturales. Lo cual cumple un prop&#243;sito claro, pero pone de manifiesto sus limitaciones. El RIGI se aparta de un r&#233;gimen promocional propiamente dicho, porque no identifica las externalidades que son capturadas individualmente por el proyecto. Estos fen&#243;menos, donde la tasa de retorno social es mayor que el retorno privado est&#225; tambi&#233;n presente dentro de la propia esfera de la explotaci&#243;n primaria.<a href="#_ftn1">[1]</a> Sin embargo, bajo el esquema definido por la Ley Bases, la promoci&#243;n es asignada a proyectos de gran escala con la expectativa de derrames, pero sin una pol&#237;tica espec&#237;fica en tal sentido. De otro lado, y a pesar que el RIGI est&#225; orientado al crecimiento de sectores de actividad con una definici&#243;n amplia, incluyendo la infraestructura, se habilita la presentaci&#243;n de proyectos en ausencia de marcos o estrategias para el desarrollo de tales sectores. Es decir, la instrumentaci&#243;n opera caso por caso, no obstante que pueden existir complementariedades y necesidad de coordinaci&#243;n y secuencia entre inversiones que convergen a objetivos muy similares.</p><p>La ampliaci&#243;n de las actividades potencialmente beneficiarias ha ido as&#237; en l&#237;nea con el objetivo inicial: promocionar la inversi&#243;n y las exportaciones. Las limitaciones del RIGI apuntadas arriba siguen vigentes y, con las nuevas definiciones, tambi&#233;n existe el riesgo que la promoci&#243;n -y los costos fiscales asociados a la misma- sean destinados a proyectos que igualmente se habr&#237;an llevado a cabo.<a href="#_ftn2">[2]</a> Esto abre una ventana para la captura del r&#233;gimen por parte de intereses privados.</p><p>No obstante lo anterior, la reglamentaci&#243;n ha habilitado proyectos de desarrollo tecnol&#243;gico, con una menci&#243;n expresa a nuevas formas de movilidad -puede leerse entrel&#237;neas, todo aquello relacionado con la fabricaci&#243;n de veh&#237;culos el&#233;ctricos. Este concepto representa tambi&#233;n una definici&#243;n de importancia, dado que habilita al RIGI para apoyar inversiones que no est&#225;n relacionadas con la explotaci&#243;n de recursos naturales no renovables hacia donde se sesg&#243; inicialmente. Este es un cambio de perspectiva que permite superar una restricci&#243;n que no ten&#237;a mayor justificaci&#243;n. M&#225;s a&#250;n, la cuesti&#243;n levanta el interrogante si el listado de actividades es el mecanismo m&#225;s id&#243;neo. Preservando del &#233;nfasis puesto en la exportaci&#243;n y el escal&#243;n de inversi&#243;n, la agroindustria, la industria -y no solo la siderurgia- y otros servicios transables, adem&#225;s del turismo, podr&#237;an generar proyectos a promocionar. Un avance en esa direcci&#243;n permitir&#237;a orientar los beneficios del RIGI hacia productos diferenciados de exportaci&#243;n, lo cual disminuir&#237;a tambi&#233;n los riesgos conocidos de los<em> commodities</em> -volatilidad de precios, clima, riesgo pol&#237;tica.<a href="#_ftn3">[3]</a></p><p>El an&#225;lisis desarrollado hasta aqu&#237; muestra que el gobierno, m&#225;s all&#225; de su paradigma acerca del papel del estado, ha adoptado y expandido por v&#237;a de la reglamentaci&#243;n una pol&#237;tica productiva promocional <em>sui generis</em>. Esta formulaci&#243;n tiene la ventaja respecto de anteriores experiencias que est&#225; orientada a la exportaci&#243;n. Pero subsisten importantes limitaciones: no se han desmontado reg&#237;menes de promoci&#243;n que van en sentido contrario (Tierra del Fuego), la promoci&#243;n no tiene en cuenta aspectos de innovaci&#243;n productiva -la excepci&#243;n es el caso de la tecnolog&#237;a ya descripta-, se carece de orientaciones estrat&#233;gicas para el desarrollo de los sectores lo cual impide resolver aspectos de coordinaci&#243;n y secuencia entre proyectos y, tal como se indic&#243;, est&#225; puesto en tela de juicio la adicionalidad del RIGI -podr&#237;a ocurrir que se incurren en costos fiscales para inversiones que de todas maneras habr&#237;an de tener lugar. En este contexto la autoridad de aplicaci&#243;n tiene amplios m&#225;rgenes de decisi&#243;n sobre qu&#233; se promueve y qu&#233; no. El esquema en su conjunto ofrece diversos &#225;ngulos para la generaci&#243;n de rentas para el sector privado -un problema cl&#225;sico de las pol&#237;ticas de desarrollo productivo. &nbsp;</p><p><strong>A modo de conclusi&#243;n</strong>. &nbsp;</p><p>Tras la reciente pr&#243;rroga, el RIGI se convertir&#225; en una pol&#237;tica promocional con una duraci&#243;n trienal. Inicialmente el esquema fue concebido como un veh&#237;culo para la inversi&#243;n mientras la econom&#237;a avanzaba hacia la normalizaci&#243;n macroecon&#243;mica y las reformas. Bajo ese concepto podr&#237;a aventurarse que en 2027 caducar&#225; la vigencia del r&#233;gimen. Sin embargo, los beneficios del RIGI son sustanciales y es previsible que haya presiones para su renovaci&#243;n o su reformulaci&#243;n.</p><p>Si este fuera el caso, ser&#225; conveniente realizar oportunamente una evaluaci&#243;n integral del RIGI, examinar los beneficios y limitaciones del r&#233;gimen, para dar paso a una pol&#237;tica de desarrollo productivo m&#225;s balanceada. Parad&#243;jicamente, si bien el gobierno adhiere a una estrategia de reducir las funciones del estado a su m&#237;nima expresi&#243;n, el hecho resulta claro -el RIGI es un instrumento de promoci&#243;n estatal de gran calibre. Sin embargo, esa no es la cuesti&#243;n relevante. Argentina necesita una pol&#237;tica de desarrollo productivo orientada a la inserci&#243;n internacional. Pero esta debe construirse con una mayor precisi&#243;n acerca de qu&#233; se quiere promocionar y por qu&#233;, con par&#225;metros claros acerca de c&#243;mo alcanzar estos objetivos &nbsp;y debe ofrecer la ocasi&#243;n para revisar viejos reg&#237;menes que, en el nuevo contexto, carecen de mayor justificaci&#243;n. El debate a enfrentar no es acerca de la necesidad de una pol&#237;tica productiva sino c&#243;mo debe llevarse a cabo de manera que resulte eficaz desde el punto de vista econ&#243;mico, transparente y con el m&#237;nimo costo fiscal, con criterios claros de evaluaci&#243;n y con plazos acotados de vigencia temporal.&nbsp; &nbsp;</p><p><strong>Referencias bibliogr&#225;ficas</strong>.</p><p>Baldwin, R. 2025.&nbsp;<strong>The Great Trade Hack</strong>. CEPR.</p><p>Carciofi, R. 2024. Cuando von Mises captura al estado: el r&#233;gimen de incentivos a las grandes inversiones, en Alquimias Econ&#243;micas.&nbsp;&nbsp; <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/02/cuando-von-mises-captura-al-estado-el-regimen-de-incentivo-a-las-grandes-inversiones-rigi/">https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/02/cuando-von-mises-captura-al-estado-el-regimen-de-incentivo-a-las-grandes-inversiones-rigi/</a></p><p>Carciofi, R. 2024 b/. RIGI: &#191;la llave que abre la puerta al crecimiento? en Informe Trimestral de Exportaciones Argentinas. DESIP, IIEP, FCE-UBA. Noviembre. pp 14-24.</p><p>Carney, M., 2026. Special Address, Davos Forum</p><p><a href="https://www.weforum.org/stories/2026/01/davos-2026-special-address-by-mark-carney-prime-minister-of-canada/">https://www.weforum.org/stories/2026/01/davos-2026-special-address-by-mark-carney-prime-minister-of-canada/</a></p><p>Gandini, N., 2026. Econo Journal. El detr&#225;s de escena de c&#243;mo una empresa india derrot&#243; a Tenaris y se qued&#243; con la provisi&#243;n de ca&#241;os del primer proyecto de GNL de la Argentina</p><p><a href="https://econojournal.com.ar/2026/01/welstun-tenaris-gnl-southern-energy/">https://econojournal.com.ar/2026/01/welstun-tenaris-gnl-southern-energy/</a></p><p>Hallak, J.C. y L&#243;pez, A. 2026. El lugar de Argentina en el mundo m&#225;s all&#225; de los recursos naturales: las oportunidades de agregaci&#243;n de valor a trav&#233;s de la diferenciaci&#243;n de productos y servicios. Serie Documentos de Trabajo, No. 112. IIEP.</p><p>Ministerio de Econom&#237;a, 2024 a/. Resoluci&#243;n 814, Comit&#233; Evaluador de Proyectos. <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/313237/20240903">https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/313237/20240903</a></p><p>Ministerio de Econom&#237;a, 2024 b/. Resoluci&#243;n 1074/2024, Procedimientos para la Implementaci&#243;n del RIGI. <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/315906/20241022">https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/315906/20241022</a></p><p>Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, 2026. Argentina y EE. UU suscribieron un acuerdo de minerales cr&#237;ticos. &nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/argentina-y-estados-unidos-suscribieron-un-acuerdo-de-minerales-criticos">https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/argentina-y-estados-unidos-suscribieron-un-acuerdo-de-minerales-criticos</a></p><p>USTR, 2026. United States of America-Argentine Republic Agreement on Reciprocal Trade and Investment. <a href="https://ustr.gov/sites/default/files/files/Press/Releases/2026/US%20Argentina%20ARTI%20English%20Final%20February%202026.pdf">https://ustr.gov/sites/default/files/files/Press/Releases/2026/US%20Argentina%20ARTI%20English%20Final%20February%202026.pdf</a></p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Investigador invitado, IIEP-UBA.</p><p><a href="#_ftnref1">[2]</a> En un trabajo previo (Carciofi, 2024) analizamos las motivaciones que explicar&#237;an esta pol&#237;tica de promociones y beneficios estatales dentro del planteo decididamente pro-mercado del gobierno.</p><p><a href="#_ftnref2">[3]</a> La Ley Bases contiene 8 t&#237;tulos adem&#225;s del RIGI -emergencia econ&#243;mica, modernizaci&#243;n laboral, reforma del estado, entre otros. Los temas se desarrollan a lo largo de 282 art&#237;culos, 62 de ellos dedicados al RIGI.&nbsp;&nbsp;</p><p><a href="#_ftnref3">[4]</a> Para un an&#225;lisis de los beneficios promocionales otorgados por el r&#233;gimen, v&#233;ase Carciofi, 2024 b/</p><p><a href="#_ftnref4">[5]</a> El art&#237;culo 172 introdujo adicionalmente una categor&#237;a de proyectos de exportaci&#243;n estrat&#233;gica de largo plazo cuando los mismos sirven para ganar participaci&#243;n en mercados globales. En este caso se exige un escal&#243;n de inversi&#243;n igual o mayor a los US$ 1000 millones de activos computables en cada etapa.</p><p><a href="#_ftnref5">[6]</a> Ve&#225;se Ministerio de Econom&#237;a (2024 a y b).&nbsp;</p><p><a href="#_ftnref6">[7]</a> El decreto 794 se public&#243; el 28 de setiembre de 2024 en el Bolet&#237;n Oficial.</p><p><a href="#_ftnref7">[8]</a> Ver Anexo I, art.3, inciso n.</p><p><a href="#_ftnref8">[9]</a> Cabe aclarar que el r&#233;gimen no est&#225; limitado a proyectos <em>greenfield</em> estrictos, sino que permite tambi&#233;n ampliaciones de proyectos existentes, bajo determinadas condiciones. Este punto ser&#237;a central en las modificaciones posteriores.</p><p><a href="#_ftnref9">[10]</a> El decreto 105 se public&#243; el 18 de febrero de 2026 en el Bolet&#237;n Oficial.</p><p><a href="#_ftnref10">[11]</a> Pocos d&#237;as despu&#233;s de la aprobaci&#243;n del decreto 105/26, el gobierno acaba de anunciar que Pampa Energ&#237;a ha solicitado el RIGI para el <em>upstream</em> en su yacimiento Rinc&#243;n de Aranda, lo que permitir&#237;a viabilizar la zona norte del bloque sumando m&#225;s de 100 pozos adicionales. El proyecto contempla una inversi&#243;n estimada de US$ 4500 millones destinada a la explotaci&#243;n de petr&#243;leo, plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.</p><p><a href="#_ftnref11">[12]</a> V&#233;ase Carciofi, 2024 b/, pp. 20.</p><p><a href="#_ftnref12">[13]</a> V&#233;ase secci&#243;n 5, USTR, 2026,</p><p><a href="#_ftnref13">[14]</a> V&#233;ase el comunicado de la Canciller&#237;a argentina sobre el tema, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, 2026.</p><p><a href="#_ftnref1">[15]</a> Es ilustrativo en tal sentido el episodio que dispar&#243; el reclamo de la empresa Tenaris en la provisi&#243;n de tubos sin costura para el proyecto de GNL que se instalar&#225; en R&#237;o Negro. Una de las razones alegadas por Tenaris fue que la creaci&#243;n de empleo local en la fabricaci&#243;n de los tubos representaba una ventaja a tener en cuenta respecto de la provisi&#243;n importada. Este tipo de consideraciones est&#225; ausente en las reglas del RIGI. V&#233;ase, Gandini 2026.</p><p><a href="#_ftnref2">[16]</a> Uno de los considerandos del Decreto 749/2024 se&#241;ala expresamente que el prop&#243;sito del RIGI es apoyar &#8220;inversiones que de lo contrario no se realizar&#237;an.&#8221; El texto puede interpretarse como el uso de recursos fiscales y ventajas promocionales para mejorar la rentabilidad privada de un proyecto. No hay menci&#243;n alguna a la rentabilidad social (externalidad del proyecto.)</p><p><a href="#_ftnref3">[17]</a> Adem&#225;s de estas vulnerabilidades asociadas a las <em>commodities,</em> Hallak y L&#243;pez (2026) plantean que la disponibilidad total de recursos naturales no renovables es insuficiente como para asegurar un sendero de crecimiento apoyado en los mismos. Destacan as&#237; la necesidad de ampliar la estructura productiva y el men&#250; de exportaciones.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[PANORAMA GLOBAL Y ECONOMÍA ARGENTINA EN UN AÑO SINGULAR: UNA RESEÑA ESQUEMÁTICA DE 2025 CON LA MIRADA PUESTA EN 2026]]></title><description><![CDATA[Ricardo Carciofi[1]]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/panorama-global-y-economia-argentina-en-un-ano-singular-una-resena-esquematica-de-2025-con-la-mirada-puesta-en-2026</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/panorama-global-y-economia-argentina-en-un-ano-singular-una-resena-esquematica-de-2025-con-la-mirada-puesta-en-2026</guid><pubDate>Wed, 07 Jan 2026 14:38:09 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5047bc57-3d57-4171-8339-fd8d3b6a57ab_720x404.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Ricardo Carciofi<a href="#_ftn1">[1]</a></p><p>Desde la perspectiva de la econom&#237;a global y del panorama pol&#237;tico y econ&#243;mico de la Argentina, el a&#241;o 2025 exhibe rasgos de singularidad. A lo largo de estos doce meses se ha producido un punto de inflexi&#243;n en el funcionamiento del sistema internacional, en el que la geopol&#237;tica ha pasado a ocupar un lugar dominante en la definici&#243;n de las pol&#237;ticas econ&#243;micas. El cambio es de magnitud y puede caracterizarse, sin exageraci&#243;n, como un cambio de &#233;poca. El orden internacional de posguerra, inaugurado en 1945 y sostenido durante aproximadamente siete d&#233;cadas, ha dejado de operar como marco de referencia efectivo para la econom&#237;a y la pol&#237;tica global.</p><p>Lo que emerge en su lugar a&#250;n no presenta contornos definidos. Las caracter&#237;sticas del nuevo orden en gestaci&#243;n &#8212;en materia comercial, financiera, monetaria y de seguridad internacional&#8212; permanecen abiertas, atravesadas por un elevado grado de incertidumbre. Esa indeterminaci&#243;n se manifiesta tanto en el plano de las reglas formales que hab&#237;an sostenido la arquitectura anterior, como en el de las expectativas que orientan las decisiones en materia pol&#237;tica y econ&#243;mica. La incertidumbre, m&#225;s que una condici&#243;n transitoria, parece haberse instalado como un rasgo estructural del horizonte visible.</p><p>El an&#225;lisis sistem&#225;tico de este proceso excede los l&#237;mites de la presente nota. Sin embargo, resulta indudable que una serie de hechos ocurridos a lo largo de 2025 han tenido un impacto directo sobre la Argentina y que sus efectos contin&#250;an proyect&#225;ndose hacia el corto y el mediano plazo. El prop&#243;sito de este texto es ofrecer una rese&#241;a selectiva de algunos de esos acontecimientos, atendiendo a su relevancia tanto a escala global como para la econom&#237;a argentina, y poniendo el foco en la interacci&#243;n entre decisiones de pol&#237;tica econ&#243;mica, reacciones de los mercados financieros y reconfiguraciones geopol&#237;ticas.</p><p>La selecci&#243;n de los hechos responde a tres criterios. En primer lugar, su importancia sist&#233;mica, en tanto expresan o aceleran transformaciones de mayor alcance. En segundo lugar, la vigencia de sus consecuencias, que se extienden m&#225;s all&#225; del momento en que ocurrieron y cuyo desenlace permanece abierto. Finalmente, el relato sigue un orden cronol&#243;gico, sin pretensi&#243;n de exhaustividad ni de jerarquizaci&#243;n, con el objetivo de registrar una secuencia de eventos que, considerados en conjunto, contribuyen a iluminar el car&#225;cter singular del a&#241;o 2025 y los desaf&#237;os que se abren hacia 2026.</p><p><strong>2 de abril: &#8220;Liberation Day&#8221; y el giro de la pol&#237;tica comercial de Estados Unidos.</strong></p><p>El anuncio realizado el 2 de abril por el presidente Donald Trump, mediante el cual se estableci&#243; una pol&#237;tica de aranceles rec&#237;procos, marc&#243; un quiebre expl&#237;cito con el orden comercial internacional vigente hasta entonces. Si bien es cierto que los principios y reglas del comercio as&#237; como el edificio institucional constru&#237;do alrededor de la OMC estaban en tensi&#243;n desde hace tiempo, en 2025 el sistema se conmovi&#243; en sus cimientos. La pol&#237;tica aplicada supuso abandonar de manera definitiva y abrupta el principio de Naci&#243;n M&#225;s Favorecida, pivot del esquema multilateral de comercio.</p><p>Bajo el argumento de corregir supuestas asimetr&#237;as en el acceso a los mercados, la aspiraci&#243;n de reindustrializar al pa&#237;s y de reducir el d&#233;ficit de cuenta corriente, Estados Unidos decidi&#243; aplicar una bater&#237;a de aranceles a sus distintos socios comerciales (Eichengreen, 2025). A diferencia de 2017 -en el primer per&#237;odo de la administraci&#243;n Trump- donde el foco hab&#237;a estado puesto en China exclusivamente, en esta ocasi&#243;n se hizo extensivo a todos los pa&#237;ses, incluyendo a los vinculados por tratados de comercio preferencial, tal el caso de Canad&#225; y M&#233;xico, reunidos bajo el marco del T-MEC.</p><p>Desde el punto de vista econ&#243;mico, la decisi&#243;n implic&#243; un cambio de r&#233;gimen en la pol&#237;tica comercial estadounidense (Baldwin, 2025). La justificaci&#243;n de la medida se apoy&#243; en normas de excepci&#243;n, cuyo principio de legalidad es a&#250;n motivo de consideraci&#243;n en la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos.<a href="#_ftn2">[2]</a> Los aranceles dejaron de ser un instrumento defensivo o sectorial para convertirse en una herramienta central de negociaci&#243;n bilateral y de presi&#243;n geopol&#237;tica. Este giro introdujo un elevado nivel de incertidumbre en las cadenas globales de valor, afect&#243; las decisiones de inversi&#243;n y elev&#243; los costos de producci&#243;n en numerosos sectores.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7-1.jpg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/bbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7-1.jpg&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!vdSq!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fbbf53d4c-8ee1-4a23-a89a-383044fb8d9d_720x404.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>3 y 4 de abril: reacci&#243;n de los mercados y l&#237;mites a la pol&#237;tica econ&#243;mica.</strong></p><p>La respuesta de los mercados financieros fue inmediata. En el transcurso de dos jornadas se registr&#243; una fuerte ca&#237;da de los principales &#237;ndices burs&#225;tiles de Estados Unidos, una depreciaci&#243;n del d&#243;lar y un descenso en los precios de los bonos del Tesoro. Esta combinaci&#243;n result&#243; particularmente significativa, ya que puso en evidencia una p&#233;rdida de confianza simult&#225;nea en los activos de riesgo y en los instrumentos considerados tradicionalmente como refugio. La doble conjunci&#243;n de depreciaci&#243;n de la moneda y ca&#237;da de precios de los bonos soberanos asemej&#243; el comportamiento de los mercados en Estados Unidos, al cuadro t&#237;pico de una econom&#237;a emergente bajo stress financiero (Summers, 2025).</p><p>La magnitud de la reacci&#243;n oblig&#243; a una r&#225;pida recalibraci&#243;n de la pol&#237;tica anunciada. En los d&#237;as posteriores se sucedieron reducciones parciales de los aranceles inicialmente previstos, lo que dej&#243; en evidencia que incluso una econom&#237;a central enfrenta restricciones cuando sus decisiones generan disrupciones financieras de gran escala. Aun as&#237;, el efecto estructural persisti&#243;: la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos se elev&#243; desde niveles hist&#243;ricamente bajos, en torno al 2 o 3 %, hasta aproximadamente el 17 %, un incremento sin precedentes en el per&#237;odo posterior a la Segunda Guerra Mundial.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6.jpg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6.jpg&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!u4oM!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6cd17b0e-e61b-4cfe-bc8d-103b2a7a5620_720x405.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7.jpg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7.jpg&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!I0Zm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5e6f6339-136c-4989-8708-9d7083ce9ecc_720x405.jpeg 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>11 de abril: Argentina, acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.</strong></p><p>En este contexto internacional adverso, el 11 de abril el Fondo Monetario Internacional aprob&#243; un programa de financiamiento para la Argentina por un monto de us$ 20 mil (IMF, 2025). El acuerdo incorpor&#243; un esquema de bandas cambiarias y un compromiso expl&#237;cito de acumulaci&#243;n de reservas internacionales, con el objetivo de estabilizar expectativas y reducir la vulnerabilidad externa.</p><p>Desde el punto de vista t&#233;cnico, el programa busc&#243; compatibilizar disciplina macroecon&#243;mica con cierto grado de flexibilidad cambiaria, evitando los costos asociados a un anclaje r&#237;gido del tipo de cambio en un contexto de elevada volatilidad global. Desde el plano pol&#237;tico y financiero, el acuerdo funcion&#243; como una se&#241;al de respaldo institucional que contribuy&#243; a moderar las tensiones en los mercados. Seg&#250;n lo se&#241;al&#243; el informe del staff del FMI en oportunidad de elevar el programa al Directorio de la instituci&#243;n, la efectividad del esquema qued&#243; condicionada a la capacidad de sostener el ajuste fiscal, recomponer el cr&#233;dito y generar un flujo genuino de divisas a trav&#233;s del comercio y la inversi&#243;n.</p><p><strong>24 de septiembre: respaldo extraordinario del gobierno de Estados Unidos</strong></p><p>El 24 de septiembre se produjo uno de los episodios m&#225;s singulares del a&#241;o, cuando el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunci&#243; un respaldo directo a la Argentina (Bessent, 2025). La iniciativa incluy&#243; la disposici&#243;n a intervenir comprando pesos para evitar una escalada del tipo de cambio y el dise&#241;o de una l&#237;nea de swap con participaci&#243;n del Tesoro estadounidense (UST). El monto de la intervenci&#243;n directa en sost&#233;n del peso antes de la elecci&#243;n del 26 de Octubre habr&#237;a sido de us$ 2100 millones, a lo que corresponde sumar el swap de monedas tambi&#233;n con el UST por us$ 20 mil millones.&nbsp;</p><p>Adem&#225;s de los aspectos cambiarios y financieros, este respaldo debe interpretarse bajo la mirada de la administraci&#243;n Trump hacia Am&#233;rica Latina. Argentina adquiri&#243; un valor estrat&#233;gico que excede su peso econ&#243;mico relativo. El apoyo estadounidense oper&#243; como un prestamista de &#250;ltima instancia, reduciendo el riesgo de una crisis cambiaria abrupta y enviando una se&#241;al clara a los mercados financieros. La intervenci&#243;n del UST en el caso argentino escapa de los moldes conocidos en operaciones an&#225;logas, especialmente en Am&#233;rica Latina. En el caso del salvataje financiero a M&#233;xico en la crisis del Tequila o los pr&#233;stamos &#8220;puente&#8221; otorgados a Argentina en la d&#233;cada del 80, el Tesoro estadounidense actu&#243; en estrecha coordinaci&#243;n con el FMI que, adem&#225;s, ejerci&#243; el liderazgo tanto del programa macroecon&#243;mico como de la relaci&#243;n con el pa&#237;s (Congressional Research Service, 2025.) Pero en el caso de Argentina en 2025, la modalidad de intervenci&#243;n fue diferente: el UST actu&#243; por decisi&#243;n propia, oper&#243; con relativa autonom&#237;a del FMI y sin la constituci&#243;n de garant&#237;as espec&#237;ficas sobre los fondos en pr&#233;stamo. El andamiaje tuvo el prop&#243;sito espec&#237;fico de contrarrestar, seg&#250;n lo calificaron las autoridades, un ataque especulativo sobre el peso originado en el clima pol&#237;tico electoral. Los resultados de la elecci&#243;n del 7 de setiembre hab&#237;an sido muy desfavorables al gobierno y preanunciaban la pronta reunificaci&#243;n de la principal oposici&#243;n. En ese contexto pol&#237;tico, se acentu&#243; el fen&#243;meno de hu&#237;da de los activos financieros dom&#233;sticos. El supuesto de la decisi&#243;n de pol&#237;tica econ&#243;mica, compartida por el gobierno y el UST, fue que los mercados recobrar&#237;an la calma una vez que el episodio electoral llevara a la victoria del oficialismo. El corolario de este pron&#243;stico era que el programa econ&#243;mico volver&#237;a a los cauces acordados con el FMI en el mes de Abril.&nbsp;&nbsp; &nbsp;</p><p><strong>26 de octubre: elecciones legislativas y reconfiguraci&#243;n pol&#237;tica.</strong></p><p>El triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas del 26 de octubre represent&#243; una reconfiguraci&#243;n significativa del sistema pol&#237;tico argentino. Con el 40,7 % de los votos, el gobierno ampli&#243; de manera sustancial su representaci&#243;n en ambas c&#225;maras del Congreso, mientras que el peronismo perdi&#243; el control del Senado por primera vez desde el retorno de la democracia en 1983.</p><p>Desde una perspectiva econ&#243;mica, el resultado electoral redujo la incertidumbre pol&#237;tica en el corto plazo y fortaleci&#243; la capacidad del Poder Ejecutivo para avanzar con su agenda de reformas. Sin embargo, la consolidaci&#243;n pol&#237;tica plante&#243; un desaf&#237;o adicional: transformar el capital electoral en capacidad efectiva de implementaci&#243;n, en un contexto social marcado por los costos del ajuste y por una econom&#237;a real que a&#250;n muestra se&#241;ales de debilidad.</p><p><strong>CAMARA DE DIPUTADOS</strong></p><p><strong>Noviembre: el gobierno estadounidense publica el documento de &#8220;Estrategia de Seguridad Nacional</strong>&#8221;</p><p>En 1987 la administraci&#243;n Reagan dio inicio a una tradici&#243;n consistente en la publicaci&#243;n en un &#250;nico documento de los distintos elementos que configuran su estrategia de seguridad nacional (ESN). La pr&#225;ctica fue adoptada por los gobiernos que le siguieron. La intenci&#243;n ha sido responder a las demandas del Congreso en la materia, adem&#225;s de brindar algunas orientaciones para la coordinaci&#243;n de las diferentes agencias y oficinas gubernamentales con competencia en el tema. En raz&#243;n del enfoque del texto, habitualmente formulado con un lenguaje t&#233;cnico y dirigido hacia el interior de la estructura burocr&#225;tica, las sucesivas ESN han pasado por fuera de la atenci&#243;n prensa y de la opini&#243;n p&#250;blica. M&#225;s bien han sido materia de especialistas. La ESN publicada en noviembre pasado se aparta de esa tradici&#243;n. Es un documento de extraordinaria importancia. Los debates y an&#225;lisis acerca del contenido han ocupado extensos espacios en la prensa, c&#237;rculos de opini&#243;n y, por cierto, tambi&#233;n de la academia (Haas, 2025). Para los prop&#243;sitos limitados de esta nota es suficiente con destacar tres aspectos principales del por qu&#233; de la relevancia de la ESN 2025. En primer lugar porque articula de manera consistente el planteo de pol&#237;tica internacional y del lugar que ocupa EEUU en ese damero. En segundo lugar, porque permite ubicar las decisiones de pol&#237;tica comercial como herramienta de reindustrializaci&#243;n y defensa del pa&#237;s, en el contexto del marco m&#225;s amplio de la relaci&#243;n pol&#237;tica con el resto de los socios comerciales. En tercer lugar, porque el documento consagra una prioridad de mayor orden al Hemisferio Occidental (Schenoni, 2025). Es una revalorizaci&#243;n y actualizaci&#243;n de la Doctrina Monroe -rebautizada como &#8220;Doctrina Donroe&#8221; a partir de este documento- y cuyo contenido sintetiza con claridad la siguiente frase: &#8220;Despu&#233;s de a&#241;os de negligencia, los Estados Unidos reafirmar&#225;n y har&#225;n cumplir la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental&#8221; (The White House, 2025.) De esta manera, la ESN no s&#243;lo permite comprender la l&#243;gica con la que ha venido decidiendo la administraci&#243;n en distintas materias de pol&#237;tica internacional sino que, en particular, permite entender las decisiones de pol&#237;tica respecto de Am&#233;rica Latina. En ese marco puede explicarse el salvataje financiero a la Argentina, el replanteo del arreglo comercial con M&#233;xico y Canad&#225; (T-MEC) o, como ejemplo m&#225;s n&#237;tido y reciente, la intervenci&#243;n en Venezuela realizada el 2 de enero cuyo desenlace es a&#250;n un interrogante abierto.</p><p><strong>Diciembre: d&#243;lar, activos refugio e incertidumbre global</strong></p><p>En 2025 se ha producido una depreciaci&#243;n del d&#243;lar del orden de 15% contra los socios comerciales. Asimismo se ha disparado el precio del oro que alcanz&#243; cotizaciones m&#225;ximas. Este comportamiento reflej&#243; el impacto acumulado de la incertidumbre asociada a los vaivenes de la pol&#237;tica comercial, las tensiones geopol&#237;ticas y las dudas sobre la consistencia de la pol&#237;tica econ&#243;mica estadounidense. Comienza a instalarse la percepci&#243;n sobre el riesgo del d&#243;lar y la b&#250;squeda de otras reservas de valor. Al mismo tiempo, durante 2025 se ha afirmado la difusi&#243;n y aplicaci&#243;n de la IA. Los gigantes tecn&#243;logicos se han embarcado en cuantiosas inversiones que han disparado las valuaciones de las empresas. Se afirma as&#237; la percepci&#243;n que se estar&#237;a gestando una burbuja de activos. Opiniones de expertos vienen se&#241;alando que en caso de un estallido de esa burbuja, sobrevendr&#237;a una fuerte ca&#237;da del nivel de actividad y estanflaci&#243;n (Gopinath, 2025).&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!xDXW!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa340f1ff-8a40-42b7-aae0-d10d21920b79_720x573.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-7.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!74Sn!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F529c861c-28a6-4380-88b7-bf64a6ca2e42_720x498.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Diciembre: empleo registrado y perspectivas</strong></p><p>El cierre del a&#241;o dej&#243; un dato preocupante en el plano dom&#233;stico. La ca&#237;da del empleo asalariado registrado observada durante el primer semestre de 2024 no se revirti&#243; a lo largo de 2025. Al mes de septiembre, la reducci&#243;n acumulada rondaba los 200.000 puestos de trabajo.</p><p>Este desempe&#241;o plantea un interrogante central para la etapa que se abre. Si bien la estabilizaci&#243;n macroecon&#243;mica constituye una condici&#243;n necesaria para la recuperaci&#243;n del empleo, no resulta suficiente por s&#237; sola. La creaci&#243;n de puestos de trabajo formales depender&#225; de la reactivaci&#243;n de la inversi&#243;n, de la recomposici&#243;n del cr&#233;dito y de la capacidad del sector productivo para absorber mano de obra en un contexto de cambios estructurales profundos.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6-1.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/01/image-6-1.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fDYZ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2f7c7d9-bc3b-4201-b91e-af87bb04bcec_720x523.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Reflexi&#243;n final</strong></p><p>El a&#241;o 2025 confirm&#243; que la econom&#237;a mundial ha ingresado en un nuevo proceso: queda atr&#225;s el orden de post-guerra y se inaugura una nueva etapa plagada de interrogantes. Al inicio se se&#241;al&#243; que podr&#237;a calificarse como un cambio de &#233;poca. La econom&#237;a y la pol&#237;tica internacional de estos doce meses pasados ha estado marcada por las decisiones que emanaron de la nueva administraci&#243;n estadounidense a partir del 20 de Enero. Si bien hubo dudas iniciales sobre los verdaderos alcances de la pol&#237;tica arancelaria de Trump, la relaci&#243;n con los socios tradicionales y c&#243;mo se ubicar&#237;a frente a China y Rusia, el documento de ESN despej&#243; los interrogantes. El texto es una expresi&#243;n compacta y que permite reconstruir no s&#243;lo las decisiones iniciales sino la carta de navegaci&#243;n de cara al 2026. En el a&#241;o que inicia aparecen nuevos desaf&#237;os. Entre ellos, y uno no menor, es el resultado de las elecciones de medio t&#233;rmino en EEUU que acontecer&#225;n el pr&#243;ximo noviembre.</p><p>Para la Argentina, el alineamiento temprano e irrestricto con Trump, le rindi&#243; dividendos importantes al gobierno. La crisis cambiaria de los meses de setiembre y octubre, se pudo dominar por la intervenci&#243;n directa del Tesoro de los EEUU. El gobierno se asoma a un a&#241;o sin pruebas electorales, lo cual le permite focalizar el grueso de la atenci&#243;n en el frente econ&#243;mico. La tarea que emprende es doble: consolidar la estabilidad macro y avanzar en reformas estructurales. Es plausible asumir que, pese a las turbulencias del contexto externo, Argentina no confrontar&#225; shocks negativos en el plano comercial (precios y cantidades) o en el terreno financiero. Si tal es el marco externo y la direcci&#243;n de las pol&#237;ticas, el desaf&#237;o estar&#225; puesto en la respuesta en materia de creaci&#243;n de empleo. Desde el punto de vista econ&#243;mico, este ser&#225; un dato clave sobre el cual habr&#225; de pivotear el gobierno y la oposici&#243;n de cara a 2027.</p><p><strong>Referencias</strong></p><p>Baldwin, R. 2025. <strong>The Great Trade Hack</strong>. CEPR.</p><p>Bessent, S. 2025. <a href="https://x.com/secscottbessent/status/1970821535507026177?s=48&amp;t=v3FGB5fFLlcgq1QIV1lAjg">https://x.com/secscottbessent/status/1970821535507026177?s=48&amp;t=v3FGB5fFLlcgq1QIV1lAjg</a></p><p>Congressional Research Service, 2025. <strong>U.S. Financial Support to Argentina</strong>. R48780 https://www.congress.gov/crs-products</p><p>Eichengreen, B. 2025. <strong>The Global Public Good</strong>, en The Economic Consequences of the Second Trump Administration: A Preliminary Assessment. CEPR. Diciembre.</p><p>Gopinath, G. 2025. <strong>The Crash that Could Torch 35 Trillion of Wealth</strong>. <a href="https://www.economist.com/by-invitation/2025/10/15/gita-gopinath-on-the-crash-that-could-torch-35trn-of-wealth">https://www.economist.com/by-invitation/2025/10/15/gita-gopinath-on-the-crash-that-could-torch-35trn-of-wealth</a></p><p>Haas, R. 2025. <strong>Trump National Security Strategy Marks Dangerous New Era</strong>. <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/trump-national-security-strategy-marks-dangerous-new-era-by-richard-haass-2025-12">https://www.project-syndicate.org/commentary/trump-national-security-strategy-marks-dangerous-new-era-by-richard-haass-2025-12</a></p><p>IMF, 2025. <strong>Argentina: IMF Executive Board Approves 48 month, us$ 20 billion Extended Arrangement</strong>. <a href="https://www.imf.org/en/news/articles/2025/04/12/pr25101-argentina-imf-executive-board-approves-48-month-usd20-billion-extended-arrangement">https://www.imf.org/en/news/articles/2025/04/12/pr25101-argentina-imf-executive-board-approves-48-month-usd20-billion-extended-arrangement</a></p><p>Schenoni, L. 2025. <strong>El Corolario Trump a la luz de la irrelevancia latinoamericana</strong>. La Naci&#243;n. <a href="https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/el-corolario-trump-a-la-luz-de-la-irrelevancia-latinoamericana-nid16122025/">https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/el-corolario-trump-a-la-luz-de-la-irrelevancia-latinoamericana-nid16122025/</a></p><p>Summers, L. 2025. <strong>&#8220;Trump&#8217;s tariffs will harm the US and global economy, Lawrence H. Summers says&#8221;</strong> &#8211; Peterson Institute for International Economics<br><a href="https://www.piie.com/newsroom/short-videos/2025/trumps-tariffs-will-harm-us-and-global-economy-lawrence-h-summers-says?utm_source=chatgpt.com">https://www.piie.com/newsroom/short-videos/2025/trumps-tariffs-will-harm-us-and-global-economy-lawrence-h-summers-says</a></p><p>The White House, 2025. <strong>National Security Strategy</strong>. Noviembre.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Investigador invitado, IIEP, FCE-UBA</p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> A diferencia de los aranceles aplicados en la primera presidencia de Trump (que se basaron mayormente en la Secci&#243;n 232 para seguridad nacional o la Secci&#243;n 301 para pr&#225;cticas desleales), en 2025 se ha apoyado mayormente en el uso de las facultades conferidas por la ley de medidas econ&#243;micas de emergencia internacional (IEEPA, por sus siglas en ingl&#233;s). La legalidad de la medida se encuentra a consideraci&#243;n de la Corte Suprema.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Hasta siempre Oscar!]]></title><description><![CDATA[Andr&#233;s L&#243;pez]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/hasta-siempre-oscar</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/hasta-siempre-oscar</guid><dc:creator><![CDATA[Andres Lopez]]></dc:creator><pubDate>Mon, 29 Dec 2025 18:39:10 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/fa7384ff-33e9-4167-a813-13d92c2d53de_400x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Andr&#233;s L&#243;pez</p><p>All&#225; por Agosto de 2014, junto con un grupo de colegas vinculados a la carrera de Econom&#237;a de la Facultad de Ciencias Econ&#243;micas (FCE) de la UBA, creamos un sitio destinado a promover el debate de ideas en torno a "los problemas econ&#243;micos en general", con un inter&#233;s especial por aquellos "de nuestro pa&#237;s y la regi&#243;n". La consigna del blog, que llamamos Alquimias Econ&#243;micas, fue, desde sus inicios, abandonar toda tentativa de representaci&#243;n institucional en favor de la diversidad y el pluralismo de argumentos y opiniones (fundadas en evidencia acad&#233;mica, pero evitando "tecnicismos innecesarios"), buscando siempre trascender la audiencia de los colegas en procura de "alcanzar a un p&#250;blico que trascienda los l&#237;mites de nuestra disciplina".</p><p>Oscar Cetr&#225;ngolo estuvo dentro de ese grupo fundador y hasta sus &#250;ltimos d&#237;as sigui&#243; aportando insumos a este blog (su &#250;ltima entrada, sobre federalismo fiscal, corresponde al 22 de octubre de 2025, cuando la maldita enfermedad que se lo llev&#243; ya hab&#237;a mermado su f&#237;sico, pero no su capacidad de trabajo, su entusiasmo por participar en el debate p&#250;blico y la agudeza de su pensamiento). La primera entrada que public&#243; Oscar es del 7 de agosto de 2014 y su t&#237;tulo es revelador de una de sus obsesiones, sobre la que escribi&#243; repetidamente en Alquimias: "Parche a parche, &#191;qu&#233; camino se hace al andar?". En efecto, escribiera sobre temas tributarios, gasto p&#250;blico, federalismo fiscal, salud, educaci&#243;n o sistema previsional, Oscar siempre insisti&#243; en el hecho de que en las &#250;ltimas d&#233;cadas la Argentina se caracteriz&#243;, entre otras ignominias, por la acumulaci&#243;n de "reformas" parciales, y muchas veces mal encaminadas, que no resultaban m&#225;s que parches transitorios ante la imposibilidad de dar debates serios y profundos en b&#250;squeda de consensos duraderos sobre las mejoras formas de abordar los problemas de fondo de cada una de esas &#225;reas De paso notemos que el t&#237;tulo de aquel posteo tambi&#233;n nos remite a otro de sus grandes intereses, la m&#250;sica, pasi&#243;n que compartimos (lo mismo que la del cine) y sobre la cual discurrimos largamente tanto en el programa de radio que condujimos junto con Norberto Lema en Radio UBA (Partida Doble), as&#237; como en la "Oficina J" de la FCE-UBA, que cohabitamos tambi&#233;n con Roberto Bisang y Javier Curcio.</p><p>Oscar se fue, y s&#233; que lo hizo con amargura frente a la persistente decadencia de la econom&#237;a argentina, y tambi&#233;n frente al franco deterioro del nivel del debate p&#250;blico sobre muchos de los grandes temas acerca de los que investig&#243; durante su larga y prestigiosa carrera. Pero nunca perdi&#243; el sentido del humor, con el que alegr&#243; siempre las charlas en la Facultad y en el Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica, IIEP, del cual fue tambi&#233;n miembro fundador y pilar de su desarrollo posterior. Tampoco, y a pesar de su desencanto con la evoluci&#243;n de la cosa p&#250;blica en el pa&#237;s, perdi&#243; su voluntad de opinar y debatir, siempre de forma directa y a veces cruda, pero con una gran honestidad intelectual y desde el conocimiento profundo de los problemas que trataba (contra lo que &#233;l llamaba con gran inventiva ir&#243;nica "economistas de amplio espectro").</p><p>Esta es la primera nota que escribo en este blog que no va a pasar previamente por la lectura de Oscar. No me va a corregir errores ortogr&#225;ficos o gramaticales, no me va a hacer comentarios relevantes ni me va a sugerir t&#237;tulos ocurrentes. Lo vamos a extra&#241;ar mucho pero lo vamos a recordar siempre.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Argentina y el Desarrollo: Tensiones y Capacidades]]></title><description><![CDATA[Hacia 2011, la econom&#237;a argentina llegaba al final de las dos &#250;ltimas experiencias de crecimiento alto y sostenido que conoci&#243; en los &#250;ltimos 50 a&#241;os. La primera fue la expansi&#243;n de los a&#241;os noventa bajo el r&#233;gimen de convertibilidad. La segunda f]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/argentina-y-el-desarrollo-tensiones-y-capacidades</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/argentina-y-el-desarrollo-tensiones-y-capacidades</guid><pubDate>Fri, 19 Dec 2025 17:26:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7df02f77-47a4-48ff-9f42-1b882a22f4bd_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><em>Rese&#241;a de "Pensando el desarrollo econ&#243;mico argentino"<br>Compilado por Andr&#233;s L&#243;pez y Diego Petrecolla (Eudeba, 2025)</em></p><p>Pablo J. Mira*</p><h1>Inflexiones</h1><p>Hacia 2011, la econom&#237;a argentina llegaba al final de las dos &#250;ltimas experiencias de crecimiento alto y sostenido que conoci&#243; en los &#250;ltimos 50 a&#241;os. La primera fue la expansi&#243;n de los a&#241;os noventa bajo el r&#233;gimen de convertibilidad. La segunda fue la recuperaci&#243;n posterior a la crisis de ese mismo r&#233;gimen en 2001&#8211;2002.</p><p>En ambos casos, la resurrecci&#243;n tom&#243; ventaja de la capacidad inutilizada y del desempleo heredados. En los noventa, un motor adicional fue la estabilidad garantizada por el regreso del financiamiento externo, y la subsecuente aparici&#243;n del cr&#233;dito interno (Heymann, 2000); en los 2000, el default de la deuda p&#250;blica y un shock positivo de t&#233;rminos de intercambio propiciaron las condiciones para una expansi&#243;n de varios a&#241;os (Ocampo, 2007).</p><p>Se trat&#243; de dos episodios de alto crecimiento, pero transitorios, y con desenlaces diferentes. El ciclo de la convertibilidad termin&#243; en una crisis abrupta, asociada a inconsistencias macroecon&#243;micas, muy especialmente en el frente externo, a las que contribuyeron reformas estructurales como la del sistema previsional (Damill, Frenkel y Juvenal, 2003). La fase posterior a 2003, en cambio, fue perdiendo vigor de manera m&#225;s gradual: desde 2011 se aceler&#243; la inflaci&#243;n, se erosionaron los super&#225;vits fiscal y externo y se postergaron inversiones clave. No hubo una explosi&#243;n inmediata, pero las dificultades se fueron acumulando hasta desembocar en un estancamiento persistente (Damill, Frenkel y Rapetti, 2015).</p><p>Estas diferencias en el modo en que concluyeron ambas experiencias ofrecen una clave &#250;til para leer el libro que aqu&#237; se rese&#241;a. Las explosiones suelen ser interpretadas como la necesidad de reconsiderar completamente el funcionamiento de la econom&#237;a, con poco tiempo o espacio para reflexionar acerca de sus problemas de fondo. Los procesos de deterioro progresivo, en cambio, tienden a poner de relieve debilidades estructurales espec&#237;ficas y abren la posibilidad de identificar con mayor claridad las oportunidades y las restricciones de una estrategia de desarrollo.</p><p>La met&#225;fora de un autom&#243;vil problem&#225;tico puede ilustrar el punto. Si en un momento el motor del coche estalla, la conclusi&#243;n natural es que nada en el auto funcionaba bien, y que la soluci&#243;n pasaba por reemplazarlo. Si en cambio lo que se observa son fallas recurrentes, el diagn&#243;stico exige abrir el capot y distinguir qu&#233; piezas fallan, cu&#225;les son reparables y cu&#225;les deben reemplazarse. <em>Pensando el desarrollo econ&#243;mico argentino</em> se inscribe en esa tarea de mec&#225;nico: analiza las limitaciones de dise&#241;o que empezaron a quedar expuestas desde el punto de inflexi&#243;n de 2011.</p><h1>Oteando el desarrollo desde la meseta</h1><p>El volumen compila trabajos de investigadoras e investigadores vinculados al Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica (IIEP), creado tambi&#233;n en 2011. No se presenta como un plan de desarrollo ni como una colecci&#243;n de recetas, sino como un conjunto de aportes a una agenda de debate, todo debidamente aclarado en la introducci&#243;n.</p><p>El libro re&#250;ne diez cap&#237;tulos, m&#225;s un pr&#243;logo, una introducci&#243;n y un ep&#237;logo, sobre un abanico amplio de temas: tributaci&#243;n, gasto social, inserci&#243;n internacional y regional, pol&#237;ticas de competencia, energ&#237;a, miner&#237;a, bioeconom&#237;a, agro 4.0, econom&#237;a del espacio y cambio clim&#225;tico. Esa aparente dispersi&#243;n es tambi&#233;n una oportunidad. Le&#237;do desde el punto de inflexi&#243;n de 2011, el libro puede verse como un intento de cartografiar capacidades de desarrollo m&#225;s que de concentrarse en an&#225;lisis sectoriales puros.</p><p>M&#225;s all&#225; del contenido, el libro se beneficia de una muy buena edici&#243;n. La organizaci&#243;n general es clara, los cap&#237;tulos tienen un orden coherente, y la introducci&#243;n y el ep&#237;logo combinan con eficacia el material general. Todo esto convierte a <em>Pensando</em> en una obra de lectura, pero tambi&#233;n de consulta. En lo formal, la diagramaci&#243;n obedece una est&#233;tica sobria, y las tablas y gr&#225;ficos se presentan a todo color tanto en la versi&#243;n en papel como en la electr&#243;nica. En t&#233;rminos de escritura, se trata de autores de enorme trayectoria y experiencia en los temas desarrollados, que logran combinar rigor acad&#233;mico con una vocaci&#243;n divulgativa que autoriza a la obra a intervenir en la discusi&#243;n p&#250;blica.</p><p>La introducci&#243;n y el ep&#237;logo recorren los cap&#237;tulos del libro, pero no pretenden realizar un ejercicio que los vincule expl&#237;citamente. A fin de direccionar esta agenda, en esta rese&#241;a se&#241;alamos algunas posibles conexiones, distinguiendo cuatro tensiones y un mapa de capacidades que parecen emerger de los art&#237;culos en su conjunto.</p><h1>Tensi&#243;n 1: Estado ambicioso, resultados desiguales</h1><p>La primera tensi&#243;n es la de un Estado aspiracional que no consigue traducir su tama&#241;o en logros satisfactorios y homog&#233;neos. Oscar Cetr&#225;ngolo muestra c&#243;mo el sistema tributario combin&#243;, a lo largo de cuatro d&#233;cadas, impuestos &#8220;tradicionales&#8221; (IVA, ganancias) con figuras heterodoxas (retenciones, impuesto al cheque, grav&#225;menes de emergencia) que nacieron como transitorias y se volvieron permanentes. Complementariamente, Javier Curcio y Ariela Goldschmit documentan un nivel de gasto social sobre el producto comparable al de muchas econom&#237;as avanzadas, con resultados en t&#233;rminos de equidad y garant&#237;a de derechos muy por debajo de esos referentes. En su diagn&#243;stico, la superposici&#243;n de reg&#237;menes contributivos y no contributivos, la fragmentaci&#243;n institucional y las desigualdades federales lleva a que la calidad de las prestaciones dependan excesivamente del lugar de residencia y de la situaci&#243;n laboral.</p><p>La desconexi&#243;n entre el esfuerzo fiscal agregado y los resultados sociales efectivos no fue inevitable. En materia impositiva, la Argentina perdi&#243; varias oportunidades de converger hacia un esquema m&#225;s simple y progresivo, en l&#237;nea con las agendas de reforma tributaria que la CEPAL o el propio Cetr&#225;ngolo vienen proponiendo hace a&#241;os (Cetr&#225;ngolo y G&#243;mez Sabaini, 2012).</p><p>Las propuestas que se bosquejan en estos cap&#237;tulos apuntan a recomponer ese v&#237;nculo entre esfuerzo y resultados. La orientaci&#243;n es desplazar gradualmente la carga hacia impuestos m&#225;s progresivos y menos distorsivos, ordenar el mapa del gasto social para que proteja mejor a quienes hoy quedan peor cubiertos, y revisar las reglas previsionales.</p><h1>Tensi&#243;n 2: mundo inestable, estrategia indefinida</h1><p>Una segunda tensi&#243;n aparece en los cap&#237;tulos dedicados a la inserci&#243;n internacional. La Argentina es una econom&#237;a peque&#241;a y abierta, fuertemente condicionada por la disponibilidad de divisas, que llega a la inflexi&#243;n de 2011 con una historia extensa de crisis de balance de pagos. Sin embargo, el pa&#237;s no termina de definir una estrategia sostenida respecto de c&#243;mo quiere integrarse al mundo en un contexto de cadenas globales que se est&#225;n reconfigurando, de nuevas tensiones geopol&#237;ticas y de transici&#243;n clim&#225;tica.</p><p>Ricardo Carciofi parte justamente de esa transformaci&#243;n del escenario externo: cadenas de valor m&#225;s cortas o regionalizadas, disputas entre potencias que mezclan comercio, tecnolog&#237;a y seguridad, nuevas reglas asociadas a las emisiones de carbono. En ese marco, la cl&#225;sica dicotom&#237;a &#8220;apertura versus protecci&#243;n&#8221; resulta cada vez menos &#250;til. Lo que est&#225; en juego es c&#243;mo articular pol&#237;tica comercial, pol&#237;ticas productivas e integraci&#243;n financiera en un contexto en el que los m&#225;rgenes de maniobra son acotados, pero no inexistentes.</p><p>Gustavo Svarzman, a su vez, revisa la historia del Mercosur y se pregunta para qu&#233; sirve hoy el bloque. La respuesta no es obvia ni en t&#233;rminos econ&#243;micos ni pol&#237;ticos. Por un lado, el mercado regional sigue siendo relevante para muchas manufacturas argentinas; por otro, los vaivenes de las pol&#237;ticas comerciales y cambiarias dentro del propio bloque han erosionado parte de ese potencial. Argentina necesita una regi&#243;n que funcione como plataforma de aprendizaje y diversificaci&#243;n, pero no termina de decidir qu&#233; lugar quiere ocupar en esa arquitectura.</p><p>El aspecto com&#250;n de estas aproximaciones es que la discusi&#243;n sobre la inserci&#243;n internacional no puede limitarse a negociar aranceles o a firmar acuerdos ad hoc. Obliga a preguntarse c&#243;mo se conectan esas decisiones con los perfiles productivos que se quieren promover, con las capacidades tecnol&#243;gicas que se busca desarrollar, con las restricciones ambientales que habr&#225; que respetar. Para Argentina, mal que nos pese, el mundo es a la vez una oportunidad y una amenaza, pero los decisores no han logrado traducir esa ambivalencia en una estrategia expl&#237;cita.</p><h1>Tensi&#243;n 3: recursos abundantes, divisas escasas</h1><p>La tercera tensi&#243;n atraviesa los textos sobre energ&#237;a y miner&#237;a. La Argentina es un pa&#237;s con recursos naturales abundantes pero convive con una restricci&#243;n externa cr&#243;nica y con recurrentes crisis de balanza de pagos. La promesa de Vaca Muerta y de una miner&#237;a metal&#237;fera en expansi&#243;n convive con un historial de volatilidad cambiaria y con potenciales conflictos socioambientales.</p><p>Alejandro Einstoss y Juli&#225;n Rojo exploran los dilemas de la pol&#237;tica energ&#233;tica en este contexto: necesidades de inversi&#243;n colosales en generaci&#243;n, transporte y distribuci&#243;n; tensiones entre objetivos fiscales, tarifas y se&#241;ales de largo plazo; presiones, internas y externas, para acelerar la transici&#243;n hacia una matriz m&#225;s limpia. Diego Murgu&#237;a, por su parte, analiza las condiciones para un desarrollo estrat&#233;gico de la miner&#237;a metal&#237;fera, haciendo foco en la competencia por inversiones con otros pa&#237;ses, en los conflictos territoriales y en la exigencia de mejorar la gobernanza de los proyectos.</p><p>El dilema de la especializaci&#243;n en la explotaci&#243;n de recursos naturales es un tema tradicional y recurrente. Los mismos sectores que se presentan como v&#237;a r&#225;pida para aliviar la escasez de divisas pueden reforzar enclaves con escasos encadenamientos productivos, si no se articulan con estrategias de diversificaci&#243;n e innovaci&#243;n. Y aun as&#237;, tampoco es obvio que esa holgura de divisas se verifique, pues las decisiones de inversi&#243;n que se tomen hoy definen trayectorias de emisiones y de uso del suelo que condicionan la posibilidad de cumplir con compromisos clim&#225;ticos y con demandas locales de protecci&#243;n ambiental.</p><p>El libro sugiere algunos criterios para navegar esa tensi&#243;n, que incluyen exigencias de contenido local razonables, marcos regulatorios estables pero exigentes en materia ambiental, y articulaci&#243;n con pol&#237;ticas de ciencia y tecnolog&#237;a. Como siempre, estas recomendaciones generales constituyen en sus detalles de implementaci&#243;n desaf&#237;os en s&#237; mismos, tanto en t&#233;rminos de aceptaci&#243;n pol&#237;tica y social como de las capacidades de los ejecutores.</p><h1>Tensi&#243;n 4: tecnolog&#237;a de punta, difusi&#243;n limitada</h1><p>La cuarta tensi&#243;n remite a la coexistencia de islas de alta sofisticaci&#243;n tecnol&#243;gica con un entramado productivo heterog&#233;neo y, en muchos casos, atrasado. Roberto Bisang retoma su l&#237;nea de trabajo sobre bioeconom&#237;a para mostrar que la Argentina ha desarrollado capacidades cient&#237;ficas y empresariales en biotecnolog&#237;a, gen&#233;tica e insumos avanzados (v&#233;ase, por ejemplo, Bisang, 2014). Jerem&#237;as Lachman, Andr&#233;s L&#243;pez y Paulo Pascuini, a su vez, ilustran el potencial del agro 4.0 y de la econom&#237;a del espacio, basados en sensores, sat&#233;lites, plataformas de datos y servicios intensivos en conocimiento.</p><p>La existencia de islas din&#225;micas en un mar de rezazo es algo natural en econom&#237;as en transformaci&#243;n, pero Argentina parece estar en una etapa previa, donde la transici&#243;n no parece haber tenido efectos decisivos a nivel macro. El interrogante es entonces hasta qu&#233; punto esos n&#250;cleos pueden traccionar al resto del tejido productivo o, por el contrario, habr&#225;n de consolidarse como enclaves sofisticados que conviven con un entorno de transformaciones limitadas. La literatura sobre cambio estructural sugiere que el desarrollo implica, tarde o temprano, la desaparici&#243;n o reducci&#243;n relativa de sectores de baja productividad y la expansi&#243;n de actividades m&#225;s complejas (McMillan y Rodrik, 2011). La experiencia argentina reciente muestra m&#225;s superposici&#243;n que reemplazo, en un entorno social y pol&#237;tico especialmente conflictivo.</p><p>Los textos apuestan a que estos sectores de frontera puedan cumplir un papel de &#8220;locomotoras&#8221; del desarrollo, pero solo bajo condiciones exigentes: pol&#237;ticas activas de difusi&#243;n tecnol&#243;gica, arreglos institucionales que faciliten el acceso de productores peque&#241;os y medianos a las nuevas tecnolog&#237;as, y estrategias de formaci&#243;n de recursos humanos.</p><h1>Pensando la Implementaci&#243;n</h1><p>Buena parte de las propuestas que recorren el libro comparten un supuesto fuerte, no siempre expl&#237;cito: la existencia de un Estado capaz de formular, coordinar y sostener las pol&#237;ticas recomendadas con consistencia temporal. Los problemas recurrentes que atraviesa la administraci&#243;n p&#250;blica local son conocidos: incentivos imperfectos, rotaci&#243;n de equipos, fragmentaci&#243;n organizacional y una competencia que privilegia las ideas pol&#237;ticas por sobre la capacidad profesional (el escenario se vuelve m&#225;s complejo ante una gesti&#243;n que propone una revisi&#243;n profunda de los organismos y funciones que tradicionalmente han definido la intervenci&#243;n del Estado).</p><p>Esto se&#241;aliza una potencial extensi&#243;n de la obra. A partir de sus ideas de reforma tributaria progresiva, reordenamiento del gasto social, estrategias de inserci&#243;n internacional, marcos regulatorios para energ&#237;a y miner&#237;a, pol&#237;ticas de innovaci&#243;n y respuestas al cambio clim&#225;tico, es necesario reflexionar sobre la habilitaci&#243;n pol&#237;tica y profesional de las medidas: qui&#233;n se encarga de esta agenda y con qu&#233; incentivos. Interrogantes asociados incluyen las potenciales configuraciones de actores estatales, empresariales y sociales que podr&#237;an llevar a cabo estas reformas y sostenerlas en el largo plazo, o analizar las compensaciones necesarias para hacerlas pol&#237;tica y socialmente viables.</p><p>Otro desaf&#237;o remite a la arquitectura de implementaci&#243;n. Varias de las propuestas requieren la creaci&#243;n o el fortalecimiento de capacidades espec&#237;ficas: agencias de competencia con alta autonom&#237;a t&#233;cnica, reguladores capaces de lidiar con proyectos de gran escala, unidades especializadas en medici&#243;n y reporte de emisiones, equipos de pol&#237;tica productiva que trabajen palmo a palmo con el sector privado, etc&#233;tera. En un contexto de una administraci&#243;n p&#250;blica poco sofisticada, una alternativa novedosa de implementaci&#243;n son las llamadas &#8220;unidades de nudges&#8221;, que aplican ideas de la econom&#237;a del comportamiento para mejorar las pol&#237;ticas p&#250;blicas. La herramienta por s&#237; sola es obviamente insuficiente, pero en situaciones de abandono profesional de las capacidades estatales, puede ser una herramienta &#250;til, que adem&#225;s ha mostrado un &#233;xito resonante en varios pa&#237;ses (OECD, 2017).</p><p>El libro tambi&#233;n invita a pensar en la conexi&#243;n entre cap&#237;tulos m&#225;s all&#225; de las afinidades tem&#225;ticas reconstruidas en esta rese&#241;a. Podr&#237;amos preguntarnos qu&#233; ocurrir&#237;a si se intentaran llevar a cabo, de manera simult&#225;nea, las agendas que cada autor propone en su campo. Por ejemplo, &#191;c&#243;mo afectar&#237;a una reforma tributaria al financiamiento de la transici&#243;n energ&#233;tica?, &#191;qu&#233; tipo de informaci&#243;n deber&#237;an compartir entre s&#237; las &#225;reas de competencia, energ&#237;a, desarrollo productivo y ambiente para que las decisiones no sean contradictorias? Se trata de interrogantes que exceden el alcance de un volumen como este, pero marcan un horizonte de discusi&#243;n en el que las pol&#237;ticas de desarrollo dejan de pensarse como una sumatoria de &#8220;mejores pr&#225;cticas&#8221; sectoriales y pasan a considerarse como un entramado de decisiones interdependientes.</p><p>Si la d&#233;cada y media perdida posterior a 2011 oblig&#243; a mirar con m&#225;s atenci&#243;n las limitaciones del modelo de desarrollo argentino, el paso siguiente es someter a la misma lupa las capacidades pol&#237;ticas e institucionales que har&#237;an falta para transformar diagn&#243;sticos informados en pol&#237;ticas efectivamente aplicadas.</p><h1>Conclusi&#243;n: un mapa de capacidades</h1><p>"Pensando el desarrollo econ&#243;mico argentino" es una respuesta colectiva a una pregunta a la vez simple y dif&#237;cil: c&#243;mo encauzar una econom&#237;a que, tras haber conocido dos episodios de crecimiento intenso, lleva m&#225;s de una d&#233;cada sin encontrar siquiera un atisbo de expectativa de expansi&#243;n sostenida. La respuesta del libro es un mapa, naturalmente incompleto pero relevante, que explicita tensiones, pero que tambi&#233;n deja claras cu&#225;les son las capacidades disponibles. La principal virtud del volumen consiste en detectarlas y, al mismo tiempo, destilar cierta esperanza de su plausibilidad. Tenemos las preguntas pero tambi&#233;n algunas respuestas, diagn&#243;sticos puntuales que revelan oportunidades concretas, que hay que saber aprovechar.</p><p>El libro es expl&#237;cito acerca de sus l&#237;mites en materia macroecon&#243;mica. Se quiere evitar la trampa de ese himno a la inacci&#243;n que es la frase &#8220;primero resolvemos la macro y despu&#233;s pensamos el desarrollo&#8221;. Aun en contextos de volatilidad, sostienen los compiladores, es posible y necesario avanzar en la construcci&#243;n de capacidades fiscales, productivas, tecnol&#243;gicas y ambientales que seguir&#225;n siendo relevantes cualquiera sea el r&#233;gimen macro finalmente adoptado. Si bien corresponde pensar las problem&#225;ticas productivas sin autocensura, lo cierto es que la conexi&#243;n de la macro con estos desarrollos es dispar. Hay pol&#237;ticas y desarrollos sectoriales que sobreviven incluso a pesar de una macro inestable, pero otros decididamente no, por lo que entender cada caso es crucial para aplicar el motto del libro.</p><p>Si en alg&#250;n momento la Argentina decide encarar una estrategia de desarrollo que vaya m&#225;s all&#225; de la estabilizaci&#243;n de corto plazo, este libro ser&#225; un punto de partida obligado para pensar qu&#233; capacidades fiscales, sociales, productivas, tecnol&#243;gicas y ambientales deber&#237;a acumular para no repetir la historia de episodios &#8220;positivos pero transitorios&#8221; que terminen en una nueva frustraci&#243;n.</p><h1>Referencias</h1><ul><li><p>Aghion, P. y Howitt, P. (2006). "Appropriate growth policy: A unifying framework". Journal of the European Economic Association, 4(2&#8211;3), 269&#8211;314.</p></li><li><p>Bisang, R. (2014). Las empresas de biotecnolog&#237;a en Argentina. Ministerio de Ciencia, Tecnolog&#237;a e Innovaci&#243;n Productiva (MINCYT), Buenos Aires.</p></li><li><p>Cetr&#225;ngolo, O. y G&#243;mez Sabaini, J. C. (2012). La tributaci&#243;n en Am&#233;rica Latina: en busca de una nueva agenda de reformas. CEPAL.</p></li><li><p>Damill, M., Frenkel, R. y Juvenal, L. (2003). Las cuentas p&#250;blicas y la crisis de la convertibilidad en Argentina. Documento de Trabajo n.&#176; 4, CESPA, FCE-UBA, Buenos Aires.</p></li><li><p>Damill, M., Frenkel, R. y Rapetti, M. (2015). "Macroeconomic Policy in Argentina During 2002&#8211;2013". Comparative Economic Studies, 57(3), 369&#8211;400.</p></li><li><p>Hausmann, R., Hwang, J. y Rodrik, D. (2007). "What you export matters". Journal of Economic Growth, 12(1), 1&#8211;25.</p></li><li><p>Heymann, D. (2000). El esquema de convertibilidad. CEPAL, Documento de proyectos e investigaci&#243;n, LC/BUE/G.108, Oficina de la CEPAL en Buenos Aires.</p></li><li><p>McMillan, M. S. y Rodrik, D. (2011). "Globalization, Structural Change and Productivity Growth". NBER Working Paper n.&#176; 17143.</p></li><li><p>OECD (2017). Behavioural Insights and Public Policy: Lessons from Around the World. OECD Publishing, Par&#237;s.</p></li><li><p>Ocampo, J. A. (2007). "La macroeconom&#237;a de la bonanza econ&#243;mica latinoamericana". Revista de la CEPAL, 93, 7&#8211;28.</p></li><li><p>Rodrik, D. (2004). Industrial Policy for the Twenty-First Century. CEPR Discussion Paper n.&#176; 4767.</p></li></ul><div><hr></div><p>*Dr. en Econom&#237;a&nbsp;| Universidad de Buenos Aires (Argentina)</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Federalismo en el debate político actual: un desatino]]></title><description><![CDATA[Tratando de encontrar motivos que expliquen la profunda insatisfacci&#243;n frente al debate pol&#237;tico en la Argentina, hay un aspecto en particular que creo relevante rescatar. Suele molestarnos que el argumento m&#225;s frecuentemente esgrimido por los contendi]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/federalismo-en-el-debate-politico-actual-un-desatino</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/federalismo-en-el-debate-politico-actual-un-desatino</guid><pubDate>Wed, 22 Oct 2025 14:57:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ed1f7a49-6956-40da-9302-11ffffd34abf_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Oscar Cetr&#225;ngolo*</p><p>Tratando de encontrar motivos que expliquen la profunda insatisfacci&#243;n frente al debate pol&#237;tico en la Argentina, hay un aspecto en particular que creo relevante rescatar. Suele molestarnos que el argumento m&#225;s frecuentemente esgrimido por los contendientes con mayor apoyo del electorado sea la descalificaci&#243;n del otro, sin mayor preocupaci&#243;n por presentar propuestas claras de reforma.</p><p>Pero, tal vez m&#225;s grave, sea comprobar que, a partir de la importante disputa entre los gobiernos nacional y provinciales, han emergido, a modo de propuestas, declaraciones bastante discutibles acerca de nuestra organizaci&#243;n federal. Aqu&#237; debemos llamar la atenci&#243;n sobre la dificultad de comprender los problemas de nuestro federalismo. En algunos casos, creo que no se trata de dificultad de comprensi&#243;n sino de intereses particulares que prefieren obviar lo obvio de nuestra organizaci&#243;n federal.</p><p>Lo que se suele escuchar acerca de la situaci&#243;n fiscal de las provincias y la relaci&#243;n con el gobierno nacional se refiere, b&#225;sicamente, a la necesidad de eliminar el impuesto sobre los ingresos brutos debido a las distorsiones que genera, la conveniencia de modificar el r&#233;gimen de coparticipaci&#243;n que estar&#237;a consolidando la situaci&#243;n de provincias &#8220;rentistas&#8221; sin incentivos a cobrar impuestos y otros comentarios donde las finanzas provinciales aparecen como causantes importantes de problemas macro fiscales del pa&#237;s.</p><p>Se trata de prioridades que reflejan con mayor fuerza las demandas de los gobiernos nacional y de las provincias de mayor desarrollo relativo (contribuyentes netos al r&#233;gimen de coparticipaci&#243;n de impuestos), pero dif&#237;cilmente puedan ser consideradas a la cabeza de agendas para mejorar la provisi&#243;n de servicios p&#250;blicos esenciales de manera homog&#233;nea a lo largo del territorio argentino, negando de alg&#250;n modo que precisamente la Naci&#243;n incluye a todas las provincias. Esta breve nota tiene como prop&#243;sito introducir en las complejidades propias de nuestra organizaci&#243;n federal, que deben ser consideradas con mucho mayor cuidado que lo que estamos presenciando en los debates.</p><p>Debemos comenzar recordando que a lo largo de la historia argentina los desequilibrios fiscales estuvieron mayormente determinados por las cuentas del gobierno nacional. Como se present&#243; en una <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2025/07/10/algunas-precisiones-sobre-la-necesidad-de-ajustar-las-cuentas-provinciales/">nota previa de este mismo blog</a></strong>, la evoluci&#243;n del resultado del agregado de cuentas provinciales confirma que no puede atribuirse a ese nivel de gobierno la historia de desequilibrios fiscales. M&#225;s grave a&#250;n, como se explic&#243; en esta otra nota de este<strong> <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2025/02/13/el-nuevo-equilibrio-fiscal-como-se-llego-y-como-sigue/">blog</a> </strong>a ra&#237;z de los conflictos recientes del gobierno nacional con las provincias, las cuentas del gobierno nacional incluyen recursos que les corresponden a las provincias. Entre ellos se cuentan las transferencias para cubrir los desequilibrios de las cajas previsionales de las provincias o los recursos del fondo de ATN no distribuidos.</p><p>Pero, lo que reviste mayor gravedad es que, al no debatirse las pol&#237;ticas p&#250;blicas que se requieren para mejorar el funcionamiento de nuestra sociedad, buena parte de quienes opinan sobre las relaciones entre la Naci&#243;n y las provincias s&#243;lo consideran aspectos financieros, sin comprender que la calidad de vida de nuestros ciudadanos y las posibilidades de crecimiento y desarrollo se encuentran estrechamente vinculadas con la manera en que se consolidan las relaciones entre diferentes niveles de gobierno.</p><p>Suele olvidarse que nuestra organizaci&#243;n federal presenta numerosos vac&#237;os y definiciones ambiguas en materia de responsabilidades a cargo de cada uno de los niveles de gobierno. Sobre ese escenario, debe destacarse un grupo de rasgos estilizados que definen la trayectoria de mediano plazo de las relaciones intergubernamentales.</p><p>En primer lugar, la existencia de desequilibrios regionales persistentes a lo largo de nuestra historia. A pesar de ser un tema de debate recurrente desde la propia organizaci&#243;n nacional, en el siglo XIX, el pa&#237;s presenta enormes diferencias de desarrollo econ&#243;mico regional. Es as&#237; que, como se explic&#243; en <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2025/07/10/algunas-precisiones-sobre-la-necesidad-de-ajustar-las-cuentas-provinciales/">la nota previa de este blog</a></strong> antes referida, casi la mitad del PIB del pa&#237;s se origina en la Provincia y Ciudad de Buenos Aires, y tres cuartas partes corresponde a esas jurisdicciones m&#225;s Mendoza, Santa Fe, C&#243;rdoba y la Patagonia. Como contraparte, en las restantes 14 jurisdicciones se genera algo m&#225;s de un cuarto del producto. Eso significa que en esas provincias hay escasas bases tributarias y, consecuentemente, una alta dependencia de ingresos recaudados por el gobierno nacional para financiar sus gastos.</p><p>En segundo lugar, debe considerarse la evoluci&#243;n de mediano plazo de la tributaci&#243;n dominada por el paulatino predominio de impuestos que resultan administrados m&#225;s eficientemente desde el gobierno central (Rentas, IVA, Internos).</p><p>En tercer t&#233;rmino, una combinaci&#243;n de normas constitucionales y pol&#237;ticas de reforma durante el &#250;ltimo medio siglo deriv&#243; en la descentralizaci&#243;n hacia las provincias y algunos gobiernos locales del gasto en salud, educaci&#243;n, saneamiento y otros esenciales para la formaci&#243;n de capital humano a lo largo de nuestro territorio.</p><p>El resultado de esos movimientos&nbsp; combinados es una creciente dificultad para hacer que las pol&#237;ticas p&#250;blicas tiendan a reducir las brechas de desarrollo humano entre regiones de nuestro territorio, lo que se pone de manifiesto toda&nbsp; vez que consultamos los resultados de evaluaci&#243;n educativa por provincias, los indicadores sanitarios, la disponibilidad de agua y saneamiento, y todo otro indicador relevante que defina las enormes brechas de calidad de vida dependiendo del lugar de nacimiento y residencia de cada ciudadano.</p><p>Este es el nudo de la anunciada insatisfacci&#243;n con el tipo de referencias a la organizaci&#243;n federal que predomina en el debate actual. En la medida en que la pretendida soluci&#243;n pase por reformas puntuales en la tributaci&#243;n o en algunas transferencias financieras se est&#225; dejando de lado la necesaria e imprescindible reforma en las pol&#237;ticas p&#250;blicas de car&#225;cter federal que mejoren la provisi&#243;n de servicios p&#250;blicos con impacto sobre el desarrollo humano, la equidad y la cohesi&#243;n social.</p><p>Por ejemplo, suele escucharse que la reforma tributaria m&#225;s importante que se propone desde la Naci&#243;n es la eliminaci&#243;n de los impuestos provinciales sobre los ingresos brutos, siendo que existen impuestos nacionales tan o m&#225;s ineficientes (cr&#233;ditos y d&#233;bitos en cuenta corriente, por ejemplo) y que, adem&#225;s, la eliminaci&#243;n de los impuestos sobre los Ingresos Brutos debe estar acompa&#241;ada de otras reformas que aseguren mantener (y mejorar) el financiamiento de las funciones que llevan a cabo los gobiernos provinciales y CABA.</p><p>En suma, debe reconocerse que una reforma de nuestro federalismo no debe estar centrada en aspectos puramente financieros sino que debe hacer foco en las pol&#237;ticas para mejorar la provisi&#243;n de servicios esenciales para el desarrollo humano a lo largo de todo el territorio, logrando un federalismo verdaderamenbte inclusivo e igualitario en todo el territorio.</p><div><hr></div><p>* Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigador del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Qué nos dice la crisis de fentanilo sobre la intervención estatal?]]></title><description><![CDATA[Bajo las especiales circunstancias en las que se desarrolla el debate pol&#237;tico en la Argentina, quienes prefieren las posiciones oficialistas/libertarias colocan en un lugar de privilegio el r&#225;pido ajuste de las cuentas p&#250;blicas (sin medir costos relat]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/que-nos-dice-la-crisis-de-fentanilo-sobre-la-intervencion-estatal</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/que-nos-dice-la-crisis-de-fentanilo-sobre-la-intervencion-estatal</guid><pubDate>Tue, 16 Sep 2025 16:20:27 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4570b321-429f-4d62-8ad9-c5fd0793688b_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;<em>I agree with what Richard Musgrave says in criticism of some of the modern economists who really try to argue that somehow economics gives you the total picture&#8221; (James Buchanam</em><a href="#_ftn1"><sup>[1]</sup></a><em>)</em></p><p>Malena Aprile*, Oscar Cetr&#225;ngolo** y Ariela Goldschmit***</p><p>Bajo las especiales circunstancias en las que se desarrolla el debate pol&#237;tico en la Argentina, quienes prefieren las posiciones oficialistas/libertarias colocan en un lugar de privilegio el r&#225;pido ajuste de las cuentas p&#250;blicas (sin medir costos relativos de decisiones alternativas) y una reducci&#243;n al m&#237;nimo de la presencia estatal en la econom&#237;a. Se llega al extremo (siguiendo los postulados m&#225;s dr&#225;sticos de la escuela de la elecci&#243;n p&#250;blica<a href="#_ftn1"><sup>[2]</sup></a>) de establecer que, si bien pueden existir situaciones donde el mercado no asigna eficientemente los recursos (cuando no se cumplen los supuestos b&#225;sicos de los mercados en competencia perfecta), su correcci&#243;n mediante pol&#237;ticas p&#250;blicas puede llegar a empeorar a&#250;n m&#225;s la situaci&#243;n. Se trata de un debate que se dio con mucha intensidad en los a&#241;os noventa y que, ahora, vuelve en una versi&#243;n un tanto m&#225;s extrema e ingenua, que hace caso omiso de los ricos debates de aquel entonces.&nbsp;</p><p>Llamativamente, una de las supuestas ventajas de reducir (eliminar) la presencia estatal aparece de la mano de la desaparici&#243;n de incentivos a pr&#225;cticas corruptas, tema que aparece hoy como poco cre&#237;ble, a la luz de las &#250;ltimas noticias y descubrimientos.</p><p>Es habitual considerar que el mercado de salud destaca, entre muchos otros, en materia de ineficiencias en la asignaci&#243;n de recursos cuando solo opera el mercado<a href="#_ftn2"><sup>[3]</sup></a>. En esos casos, si la intervenci&#243;n p&#250;blica no logra resolver los problemas de fracaso de los mercados, &#191;se debe dejar que opere esa mala asignaci&#243;n o hay que encontrar la manera de mejorar la intervenci&#243;n p&#250;blica y, por ende, la asignaci&#243;n eficiente de recursos? De eso trata esta nota.</p><p>Analizaremos el caso del fentanilo, pero no para comprender la totalidad de los problemas de ese mercado sino, b&#225;sicamente, para servir de ejemplo acerca de la necesidad de mejorar la regulaci&#243;n estatal y las pol&#237;ticas p&#250;blicas. Comencemos repasando los hechos.</p><p><strong>La informaci&#243;n disponible</strong></p><p>La tragedia por el uso hospitalario del fentanilo del laboratorio HLB Pharma ha sido una de las mayores desgracias sanitarias recientes en la Argentina. Se trata de un caso distinto al del fentanilo como adulterante de drogas ilegales, ya que las muertes en el caso que nos ocupa se produjeron por el uso de un producto de circulaci&#243;n legal y de uso m&#233;dico.</p><p>A continuaci&#243;n, se resumen los puntos clave de esta historia, con base en los reportes judiciales y period&#237;sticos:</p><ul><li><p><strong>Causa de las muertes:</strong> Las muertes sucedieron por una contaminaci&#243;n bacteriana del fentanilo inyectable. Los peritajes han detectado la presencia de bacterias como la <em>Klebsiella pneumoniae</em> y <em>Ralstonia mannitolilytica</em> en las ampollas del medicamento y en los pacientes fallecidos.</p></li><li><p><strong>Laboratorio implicado:</strong> Los lotes de fentanilo contaminado fueron producidos y distribuidos por el <strong>laboratorio HLB Pharma Group</strong> y su subsidiaria <strong>Laboratorios Ramallo</strong>.</p></li><li><p><strong>V&#237;ctimas y contexto:</strong> La tragedia comenz&#243; a ser detectada en el <strong>Hospital Italiano de La Plata</strong>, donde se registr&#243; un brote de enfermedades infecciosas en pacientes internados que hab&#237;an recibido el sedante. Desde entonces, la investigaci&#243;n judicial ha ido confirmando m&#225;s muertes en distintos hospitales del pa&#237;s. Las v&#237;ctimas eran pacientes que estaban siendo tratados por otras afecciones y recibieron la dosis de fentanilo contaminada. Seg&#250;n reportes recientes, la cifra de fallecidos ya se acerca a un centenar.</p></li><li><p><strong>Investigaci&#243;n judicial:</strong> La justicia federal de La Plata, a cargo del juez Ernesto Kreplak, investiga el caso como un posible delito contra la salud p&#250;blica y negligencia en la fabricaci&#243;n y distribuci&#243;n del medicamento.</p></li><li><p><strong>Alcance del problema:</strong> Se calcula que decenas de miles de ampollas de los lotes contaminados fueron distribuidas en varios hospitales del pa&#237;s antes de que se emitiera la alerta sanitaria y se retirara el producto del mercado. Esto llev&#243; a una masiva incautaci&#243;n y retiro de los lotes afectados para evitar m&#225;s v&#237;ctimas.</p></li></ul><p>La ANMAT fue la entidad responsable de emitir la alerta sanitaria<a href="#_ftn3"><sup>[4]</sup></a> y de iniciar la investigaci&#243;n una vez que los hospitales, como el Hospital Italiano de La Plata, comenzaron a reportar el brote de infecciones relacionadas con el uso del fentanilo inyectable. Seg&#250;n los reportes period&#237;sticos y judiciales, el organismo hab&#237;a realizado inspecciones previas en los laboratorios de <strong>HLB Pharma Group</strong> y <strong>Laboratorios Ramallo</strong> entre noviembre de 2024 y principios de 2025, donde detectaron una serie de irregularidades, incluyendo la "falta absoluta de limpieza" y otras deficiencias en el proceso de producci&#243;n de medicamentos.</p><p>Una de las principales cr&#237;ticas a la ANMAT, mencionada en la investigaci&#243;n, es la demora de dos meses entre la detecci&#243;n de las fallas en el laboratorio y la decisi&#243;n de suspender su actividad productiva. Para cuando se tom&#243; esta medida, los lotes de fentanilo contaminado ya hab&#237;an sido elaborados y distribuidos a los hospitales de todo el pa&#237;s.</p><p>Adicionalmente, debe se&#241;alarse que el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) fue fusionado con la ANMAT y, como en varios otros organismos del estado, muchos cuadros t&#233;cnicos fueron desvinculados o se fueron ante la p&#233;rdida de salario real sufrida por el sector<a href="#_ftn4"><sup>[5]</sup></a>.</p><p><strong>Entonces &#191;Qu&#233; se debe discutir?</strong></p><p>Tenemos que disculparnos ante el lector de este blog por explicar lo obvio en circunstancias donde lo obvio se pone en duda. Sabemos que el mercado asegura una eficiente asignaci&#243;n de recursos bajo ciertas condiciones muy especiales. Toda vez que esas condiciones est&#233;n ausentes surge el debate sobre la necesidad y conveniencia de alg&#250;n tipo de intervenci&#243;n estatal. Debate que no solo involucra cuestiones de eficiencia sino tambi&#233;n sobre las preferencias de cada sociedad sobre la justicia en la asignaci&#243;n de recursos resultante.</p><p>Ahora bien, las posibilidades de intervenci&#243;n estatal son m&#250;ltiples y nada asegura una soluci&#243;n a esos problemas con cada combinaci&#243;n de pol&#237;ticas p&#250;blicas, dando origen a las cr&#237;ticas que se conocen como las fallas de la intervenci&#243;n estatal. Sabemos que la posici&#243;n libertaria extrema argumenta que si falla el estado no sirve su intervenci&#243;n. Aqu&#237; sostenemos que la sola idea de &#8220;empate&#8221; entre fallas del mercado y fallas del estado conlleva una l&#243;gica sumamente discutible, que puede derivar en consecuencias nefastas, como lo muestra el caso que aqu&#237; ilustramos.</p><p>Entendemos que, m&#225;s all&#225; de los sesgos ideol&#243;gicos y el peso de intereses particulares, si el mercado no asigna de manera eficiente (ni justa, dependiendo de la visi&#243;n de cada uno), debe tomarse como un dato de la realidad. En cambio, cuando el estado falla, siempre habr&#225; posibilidades de mejorar el tipo de intervenci&#243;n estatal. De eso se trata la pol&#237;tica fiscal. Lamentablemente, el caso argentino muestra los peores ejemplos de intervenci&#243;n, en especial durante las &#250;ltimas d&#233;cadas, pero ello no llega a ser argumento suficiente para la anarqu&#237;a del mercado y la ausencia estatal.</p><p>Volviendo al caso que tomamos como ejemplo, la falla es de la regulaci&#243;n, no de la idea de regular: La existencia de un organismo como la ANMAT es un reconocimiento de que el mercado, por s&#237; solo, no puede garantizar la seguridad de los medicamentos. La asimetr&#237;a de informaci&#243;n entre el laboratorio y el consumidor es total. No puede pensarse en que cualquier individuo, especialmente aquel que se encuentra hospitalizado y en terapia intensiva, se encuentre en condiciones de evaluar la calidad de los medicamentos que le suministran en los efectores<a href="#_ftn5"><sup>[6]</sup></a>. Si el Estado no interviene con regulaciones estrictas, el riesgo de que el mercado distribuya productos peligrosos es muy alto.</p><p>La tragedia del fentanilo es un claro ejemplo de lo que pasa cuando el organismo de control (el Estado) no cumple su funci&#243;n de forma efectiva. No se trata de un argumento en favor de la desaparici&#243;n del organismo de regulaci&#243;n y control sino, por el contrario, de la necesidad de corregir errores y fortalecer la regulaci&#243;n para hacer que la sociedad pueda gozar de la protecci&#243;n necesaria por parte del Estado.</p><div><hr></div><p>* Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigadora del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><p>** Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigador del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><p>***Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigadora del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a> Buchanan and Musgrave, <em>Public Finance and Public Choice</em>, The MIT Press, Londres, 2001. P. 55.</p><p><a href="#_ftnref1"><sup>[2]</sup></a> V&#233;ase, por ejemplo, Peacock, A., &#8220;Elecci&#243;n P&#250;blica: Una perspectiva Hist&#243;rica&#8221;; Cap&#237;tulo 2 &#8220;La elecci&#243;n p&#250;blica y el an&#225;lisis del crecimiento del sector p&#250;blico&#8221;; Alianza Econ&#243;mica, Madrid, 1995</p><p><a href="#_ftnref2"><sup>[3]</sup></a> La asignaci&#243;n v&#237;a mercado resulta asimismo inequitativa en el caso del sector salud.</p><p><a href="#_ftnref3"><sup>[4]</sup></a> Disposici&#243;n 3156/2025</p><p><a href="#_ftnref4"><sup>[5]</sup></a> El Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) forma parte de la Administraci&#243;n Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnolog&#237;a M&#233;dica (ANMAT) y se encuentra a cargo de la fiscalizaci&#243;n y control de todo lo relacionado con los medicamentos en el pa&#237;s (autorizaci&#243;n y registro fiscalizaci&#243;n, vigilancia y control de calidad). Se ocupa de garantizar que los medicamentos disponibles en el pa&#237;s sean seguros, efectivos y de calidad. La ANMAT, por su parte, tiene la responsabilidad de proteger la salud de la poblaci&#243;n a trav&#233;s de la regulaci&#243;n de una amplia gama de productos, incluyendo alimentos, productos m&#233;dicos y cosm&#233;ticos y a trav&#233;s del INAME los medicamentos.</p><p><a href="#_ftnref5"><sup>[6]</sup></a> Ciertamente, teniendo en cuenta la creciente complejidad de la medicina, tampoco resulta razonable asumir que cada m&#233;dico tiene la informaci&#243;n suficiente para evaluar la calidad y efectos terap&#233;uticos de cada medicamento o procedimiento.&nbsp;</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[SE NOS FUE CARLOS ACUÑA]]></title><description><![CDATA[Hace una semana se nos ha muerto como de un rayo Carlos Acu&#241;a, a quien tanto quer&#237;amos. En el ambiente intelectual argentino y regional fue un referente &#250;nico cuya huella seguir&#225; influyendo durante mucho tiempo a trav&#233;s de su producci&#243;n y tambi&#233;n l]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/se-nos-fue-carlos-acuna</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/se-nos-fue-carlos-acuna</guid><pubDate>Thu, 21 Aug 2025 10:00:00 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/2c0fdc51-db67-4a7c-840d-4728697526af_445x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Oscar Cetr&#225;ngolo (IIEP, UBA-CONICET)</p><p>Hace una semana se nos ha muerto como de un rayo Carlos Acu&#241;a, a quien tanto quer&#237;amos.</p><p>En el ambiente intelectual argentino y regional fue un referente &#250;nico cuya huella seguir&#225; influyendo durante mucho tiempo a trav&#233;s de su producci&#243;n y tambi&#233;n la de sus m&#250;ltiples disc&#237;pulos y colegas con los que tuvo riqu&#237;simas discusiones. Muchos y variados son los rasgos que lo hacen diferente. Haremos referencia aqu&#237; aquellos que nos parecen m&#225;s relevantes, siendo conscientes de que la mayor o menor relevancia no deja de ser objeto de opini&#243;n personal.</p><p>Fue uno de los pioneros en los estudios de las ciencias pol&#237;ticas en la Argentina, llevando su saber a la frontera de los estudios acad&#233;micos, pero con una preocupaci&#243;n permanente por la aplicaci&#243;n a casos pr&#225;cticos. Precisamente, la combinaci&#243;n de las mejores recomendaciones de la teor&#237;a, la experiencia internacional y el exhaustivo an&#225;lisis de las &#225;reas en donde se aplicaron pol&#237;ticas de reforma han sido los elementos centrales que guiaron el trabajo aplicado de Acu&#241;a. Sin duda, la adecuada aproximaci&#243;n a esas tem&#225;ticas requiere de la interacci&#243;n con otras disciplinas. Se trata de un ejercicio muy dif&#237;cil de llevar a cabo debido al supuesto predominio de una disciplina sobre otra, los egos personales y otros defectos que nunca estuvieron presentes en el trabajo de Carlos, algo de lo que puede dar fe quien escribe estas l&#237;neas y muchos otros colegas. En su caso, el aporte a la interdisciplinariedad no se limit&#243; a la participaci&#243;n en equipos diversos, sino a la selecci&#243;n y formaci&#243;n de equipos complejos que dieron resultados sumamente positivos. Su aplicaci&#243;n a casos concretos deriv&#243;, naturalmente en una rica experiencia de estudios interdisciplinarios. Quien escribe estas notas no puede dejar de se&#241;alar el aprendizaje en formas de trabajar junto a este intelectual &#250;nico. Adem&#225;s, desde el punto de vista de la UBA, no podemos dejar de se&#241;alar los sustantivos aportes en los or&#237;genes y primeros pasos del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica (IIEP) UBA/CONICET, del cual Carlos fue integrante fundador y miembro de su primer Consejo Directivo.</p><p>Carlos fue, sin duda, un personaje central en el estudio de las instituciones y, desde all&#237;, intent&#243; posibilitar y potenciar el abordaje interdisciplinario, en una versi&#243;n al mismo tiempo clara y sofisticada, que tratamos de ilustrar en un Recuadro que acompa&#241;a esta nota. No se content&#243; con dar cursos sobre su especialidad, sino que tom&#243; posici&#243;n activa en la creaci&#243;n y consolidaci&#243;n de cursos de posgrado donde se formaron innumerables disc&#237;pulos que se destacaron tanto en la actividad acad&#233;mica como pol&#237;tica. Personajes que no dud&#243; en apoyar en su actividad posterior. Resulta imposible citar algunos sin ser injustos con much&#237;simos otros. &nbsp;</p><p>No puedo cerrar estas l&#237;neas sin mencionar dos aspectos que son los que m&#225;s llamaron la atenci&#243;n toda vez que me toc&#243; con Carlos. En primer lugar, las diferencias pol&#237;ticas nunca fueron un obst&#225;culo para debatir y elaborar recomendaciones. Lo otro, y creo que es su marca distintiva, nunca fue complaciente con la posici&#243;n de su interlocutor. A veces le pudo valer el mote de &#8220;cabr&#243;n&#8221;, pero siempre sostuvo un gran valor de defender sus posiciones, aunque pudiera molestar a otros. Esa es la esencia de la actividad intelectual honesta y eficiente.</p><p>Lo vamos a extra&#241;ar y referenciar durante mucho tiempo, y no podemos terminar estas l&#237;neas sin el reconocimiento al apoyo de sus mujeres queridas: Elsa y Malena.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-31.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-31.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Ygfm!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F15cf4d37-1419-438b-b3a5-8f94467b878d_631x543.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a></figure></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Argentina en el mapa de la inversión extranjera directa (o “cuando las multinacionales deciden dejar las aspirinas y atacar las causas del problema”)[1]]]></title><description><![CDATA[En los &#250;ltimos a&#241;os han sido frecuentes las noticias que hablan de empresas multinacionales (EMN) que se retiran o venden sus activos en Argentina. Una reciente nota de prensa indica que alrededor de 70 EMN se movieron en esa direcci&#243;n en el &#250;ltimo qu]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-argentina-en-el-mapa-de-la-inversion-extranjera-directa-o-cuando-las-multinacionales-deciden-dejar-las-aspirinas-y-atacar-las-causas-del-problema1</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/la-argentina-en-el-mapa-de-la-inversion-extranjera-directa-o-cuando-las-multinacionales-deciden-dejar-las-aspirinas-y-atacar-las-causas-del-problema1</guid><dc:creator><![CDATA[Andres Lopez]]></dc:creator><pubDate>Mon, 18 Aug 2025 18:57:52 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Andres L&#243;pez (IIEP, UBA-CONICET)</p><p>En los &#250;ltimos a&#241;os han sido frecuentes las noticias que hablan de empresas multinacionales (EMN) que se retiran o venden sus activos en Argentina. Una reciente nota de prensa indica que <strong><a href="https://www.lanacion.com.ar/economia/muchos-dolores-de-cabeza-las-razones-detras-de-la-salida-de-multinacionales-de-la-argentina-en-los-nid14072025/">alrededor de 70 EMN se movieron en esa direcci&#243;n en el &#250;ltimo quinquenio</a></strong>. Esta tendencia contrasta francamente con la observada en los a&#241;os &#8217;90, cuando las discusiones se daban en torno a las masiva llegada de dichas empresas al pa&#237;s, tanto como parte del proceso de privatizaciones, como a partir de la compra de activos de firmas privadas locales, la expansi&#243;n de instalaciones existentes o, menos frecuente, inversiones totalmente nuevas (<em>greenfield</em>). El motivo de la presente nota es saber si estas noticias de salida de las EMN de la Argentina se corresponden con la informaci&#243;n cuantitativa disponible sobre el tema tanto de fuentes locales como internacionales. En otras palabras, queremos conocer si efectivamente el pa&#237;s ha perdido atractivo relativo para la inversi&#243;n extranjera en a&#241;os recientes. El supuesto a priori es que la respuesta es afirmativa, y no solo por la informaci&#243;n cualitativa que se refleja en la prensa, sino tambi&#233;n porque en un contexto macroecon&#243;mico y regulatorio hostil, ser&#237;a extra&#241;o que la Argentina resultara una localizaci&#243;n ventajosa para la llegada de inversiones. Como veremos enseguida, los datos disponible confirman esta intuici&#243;n.</p><ol><li><p><em>La evoluci&#243;n de la inversi&#243;n extranjera directa en Argentina</em></p></li></ol><p>En primer lugar, contamos con los datos de balanza de pagos que elabora el INDEC y que incluyen informaci&#243;n sobre flujos de inversi&#243;n extranjera directa (IED). Lamentablemente, a ra&#237;z de cambios metodol&#243;gicos introducidos a partir de 2006, la serie disponible con datos consistentes y comparables arranca en aquel a&#241;o. Sin embargo, en principio esta informaci&#243;n es suficiente para empezar a responder nuestra pregunta.</p><p>El gr&#225;fico 1 presenta la evoluci&#243;n del total de IED ingresada al pa&#237;s de 2006 a 2024. Lo primero que destaca son las amplias fluctuaciones de dicha variable, con picos en 2012 (USD 15320 millones) y 2023 (casi USD 25 mil millones) y valores m&#237;nimos en 2009 (en torno a USD 4 mil millones) y 2016 (USD 3260 millones). El promedio para el per&#237;odo ronda los USD 10 mil millones.</p><p>Ahora bien, cuando descomponemos la serie en los tres componentes que explican la IED observamos comportamientos claramente diferentes a lo largo del tiempo (Gr&#225;fico 2). Los aportes de capital promedian apenas USD 2440 millones, y observan un m&#225;ximo en 2012 (USD 4860 millones) y un m&#237;nimo en 2014 con una salida de USD 110 millones. La reinversi&#243;n de utilidades, en tanto, aport&#243; en promedio USD 5 mil millones anuales, con un m&#225;ximo de USD 8000 millones en 2015 y un m&#237;nimo en 2008 (USD 400 millones). Finalmente, la evoluci&#243;n m&#225;s llamativa es la de instrumentos de deuda, que en promedio aportan USD 2330 millones, y muestran un m&#225;ximo de USD 15300 millones en 2023 y un m&#237;nimo con un negativo de USD 4730 millones en 2016 (resultado de la mayor normalidad en el acceso al mercado de cambios en aquel a&#241;o, que permiti&#243; la cancelaci&#243;n de deudas acumuladas por parte de las EMN).</p><p>Nos encontrar&#237;amos en problemas si queremos explicar estas fluctuaciones solamente a partir de la evoluci&#243;n de la situaci&#243;n macroecon&#243;mica del pa&#237;s. Pero las causas &#250;ltimas no son misteriosas, sino que est&#225;n &#237;ntimamente ligadas a la introducci&#243;n de regulaciones cambiarias (gen&#233;ricamente conocidas como &#8220;cepo&#8221;) que afectaron en distintos momentos del tiempo el acceso a divisas por parte de las EMN, tanto para remitir utilidades a sus casas matrices como para pagar importaciones realizadas por sus filiales en la Argentina.</p><p>En el Gr&#225;fico 3 observamos como fueron cambiando las participaciones relativas de los tres componentes de la IED en el per&#237;odo analizado. Hasta la introducci&#243;n de las primeras restricciones cambiarias (fines de 2011), los aportes de capital representaron, en promedio, m&#225;s del 40% del total del ingreso de IED (todas las cifras de este p&#225;rrafo son promedios anuales simples para los distintos per&#237;odos informados). Entre 2012 y 2015 su participaci&#243;n baj&#243; a 17%. En el per&#237;odo de gobierno de Alberto Fern&#225;ndez (AF) cay&#243; a&#250;n m&#225;s (13%).</p><p>En paralelo, la reinversi&#243;n de utilidades, que hab&#237;a explicado otro 40% del total de IED entre 2006 y 2011, aument&#243; su peso relativo a 85% entre 2012 y 2015. Entre ambos per&#237;odos, la reinversi&#243;n de utilidades como porcentaje de la renta total de las EMN en Argentina pas&#243; de 33 a 85%. Durante el gobierno de Mauricio Macri (MM) cay&#243; a 72% para volver a subir a un astron&#243;mico 92,5% en el mandato de AF. Para tener una referencia, en el &#250;ltimo decenio las cifras comparables para otros pa&#237;ses de Am&#233;rica Latina van desde 35-40% (Brasil, Chile, Per&#250;), a 50% (Colombia) y 65% (M&#233;xico) (datos basados en las cifras nacionales de balance de pagos compiladas por el Fondo Monetario Internacional). Claramente, la reinversi&#243;n de utilidades en Argentina ha venido siendo muy alta en la comparaci&#243;n internacional, y no se explica por el insaciable apetito de las EMN por el pa&#237;s, sino por el efecto de las mencionadas restricciones cambiarias.</p><p>En tanto, el fen&#243;meno m&#225;s reciente, y que explica el fuerte aumento de la IED en 2022 y 2023, es el incremento s&#250;bito de la deuda de las filiales con sus casas matrices. Entre 2006 y 2021 dichos flujos aportaron en promedio USD 1000 millones anuales. En 2022 la cifra subi&#243; abruptamente a USD 8800 millones y tuvo un nuevo aumento en 2023 (USD 15300 millones). Este movimiento se explica por la imposibilidad de las empresas de acceder al mercado de oficial de cambios para pagar importaciones y la consecuente obligaci&#243;n de recurrir al endeudamiento.</p><p>ii. <em>La Argentina en el mapa de la IED global y regional</em></p><p>Veamos ahora qu&#233; ocurri&#243; con la participaci&#243;n de Argentina como receptora de IED en el contexto global. En este caso tomamos datos de la United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD), que recopila las estad&#237;sticas sobre el tema para todos los pa&#237;ses y cubre un per&#237;odo m&#225;s largo (aqu&#237; puede haber problemas de comparabilidad por cambios metodol&#243;gicos que los pa&#237;ses pueden haber introducido a lo largo del tiempo, pero podemos asumir que las cifras disponibles reflejan de manera bastante aproximada la evoluci&#243;n real de la distribuci&#243;n geogr&#225;fica de la IED en el mundo en las &#250;ltimas d&#233;cadas).</p><p>En el acumulado para los a&#241;os 90 el pa&#237;s recibi&#243;, en promedio anual, el 1,71% del total de IED global (Cuadro 1; ver tambi&#233;n Gr&#225;fico 4). Esa participaci&#243;n baj&#243; dr&#225;sticamente en la d&#233;cada siguiente a 0,48%, volvi&#243; a subir (en parte ayudada por la reinversi&#243;n forzosa de utilidades ya mencionada) a 0,6% en la d&#233;cada de 2010 y retorn&#243; a los niveles de los 2000 en el bienio 2020-2021 (no consideramos los datos de 2022 y 2023 porque est&#225;n fuertemente contaminados por el ya explicado anormal crecimiento del endeudamiento de las filiales de EMN, a la vez que no hay informaci&#243;n global para 2024).</p><p>Hagamos ahora una pregunta muy simple: &#191;al presente, la participaci&#243;n de Argentina en la IED global es &#8220;baja o alta&#8221;? En principio podemos decir que es algo &#8220;baja&#8221; si la comparamos con el peso relativo del pa&#237;s en la poblaci&#243;n mundial (0,56%) y el PBI global medido en paridad de poder adquisitivo (0,7%). Por otro lado, la ca&#237;da de la participaci&#243;n argentina en la recepci&#243;n de IED global no fue parte de un fen&#243;meno regional, ya que la Argentina perdi&#243; peso relativo durante el per&#237;odo analizado tanto dentro de Am&#233;rica del Sur como de Am&#233;rica Latina y el Caribe.</p><p>Para complementar esta informaci&#243;n vale la pena considerar los datos disponibles para los flujos de IED originarios de EEUU, un inversor tradicionalmente muy importante en la regi&#243;n y en Argentina. Como se observa en el Cuadro 2, las tendencias replican las observadas a nivel global (y el peso de la Argentina en la IED proveniente de EEUU es incluso menor al que tiene para la IED global).</p><p>iii. <em>La presencia de las EMN en la econom&#237;a argentina</em></p><p>Una manera alternativa de analizar si la Argentina perdi&#243; o no atractivo para las EMN es recurrir a las estad&#237;sticas que producen los EEUU y la OCDE (Organizaci&#243;n para la Cooperaci&#243;n y el Desarrollo Econ&#243;mico), que recogen informaci&#243;n sobre la localizaci&#243;n de las actividades en el exterior de las EMN originarias de ambas regiones.</p><p>En el caso de EEUU contamos con datos del <strong><a href="https://www.bea.gov/data/intl-trade-investment/activities-us-multinational-enterprises-mnes">Bureau of Economic Analysis (BEA) para diversas variables que reflejan la actividad en el exterior de las EMN con casa matriz en dicho pa&#237;s</a>.</strong> De esta base elegimos cinco variables que consideramos representativas de dicha actividad: ventas, valor agregado, empleo, inversiones y activos. Tomamos tres per&#237;odos: 1999-2000, 2009-2011 y 2020-2022. En los gr&#225;ficos 5 a 13 se muestra, para aquellos per&#237;odos, la evoluci&#243;n de la participaci&#243;n argentina sobre el total de la actividad de las EMN estadounidenses a nivel global, en Am&#233;rica Latina y el Caribe y en Am&#233;rica del Sur para las cinco variables mencionadas y desagregando los datos para los siguientes sectores: &#8220;miner&#237;a&#8221;, &#8220;alimentos&#8221;, &#8220;qu&#237;micos&#8221;, &#8220;metales primarios y productos met&#225;licos&#8221;, &#8220;maquinaria&#8221;, &#8220;computadoras&nbsp; y electr&#243;nica&#8221;, &#8220;equipos el&#233;ctricos, electrodom&#233;sticos y componentes&#8221;, &#8220;equipo de transporte&#8221;, &#8220;comercio mayorista&#8221;, &#8220;comercio minorista&#8221;, &#8220;informaci&#243;n&#8221; (incluye telecomunicaciones, industria audiovisual, musical y editorial, y algunas actividades inform&#225;ticas), &#8220;finanzas y seguros&#8221;, &#8220;servicios profesionales, cient&#237;ficos y t&#233;cnicos&#8221; y &#8220;otras industrias&#8221; (cabe aclarar que por cuestiones de confidencialidad, b&#225;sicamente, no existen datos publicados para todas las variables, per&#237;odos y desagregaciones sectoriales).</p><p>La lectura de los gr&#225;ficos es bastante directa: para todos los puntos que est&#225;n por arriba de la l&#237;nea de 45% la participaci&#243;n argentina subi&#243; entre los per&#237;odos considerados en cada gr&#225;fico para la observaci&#243;n respectiva (observaci&#243;n en este caso ser&#237;a el cruce de una variable -e.g. empleo- con un determinado sector -e.g. miner&#237;a). En breve resumen, podemos ver que en las tres comparaciones intertemporales (1999-2000 vs 2009-2011, 1999-2000 vs 2020-2022 y 2009-2011 vs 2020-2022) la mayor parte de las observaciones se ubica por debajo de la l&#237;nea de 45%, lo cual indica que el peso de la Argentina cay&#243; entre los dos per&#237;odos analizados (esto vale a nivel global y regional y es m&#225;s evidente cuando se comparan los dos extremos, 1999-2000 vs 2020-2022).</p><p>En el cuadro 3, en tanto, presentamos los datos de la evoluci&#243;n del peso de la Argentina para las variables y per&#237;odos mencionados, pero en este caso para el total de las actividades econ&#243;micas. Se observa, en correlato con la informaci&#243;n reci&#233;n analizada, que hay ca&#237;das en todas las variables y para todas las agrupaciones regionales. En 2020-2022 la participaci&#243;n de la Argentina en la actividad en el extranjero de las EMN estadounidenses est&#225; por debajo de la que el pa&#237;s tiene en el PBI global para todas las variables tratadas a excepci&#243;n del empleo (<em>strictu sensu</em> la comparaci&#243;n correcta ser&#237;a contra la participaci&#243;n de la Argentina en el PBI global sin incluir a los EEUU, cifra que sube algo m&#225;s de 0,8%; en esa comparaci&#243;n la afirmaci&#243;n vale para las cinco variables). Particularmente llamativa es la baj&#237;sima exposici&#243;n de las EMN estadounidenses en materia de activos (apenas 0,2% del total global).</p><p>En el caso de la <strong><a href="https://www.oecd.org/en/data/datasets/activity-of-multinational-enterprises.html">OCDE existe la base de datos Activity of Multinational Enterprises (AMNE),</a></strong> de la cual fue posible obtener informaci&#243;n comparable para un per&#237;odo m&#225;s breve (2010-2020), dos variables (empleo y ventas) y para los siguientes pa&#237;ses: Alemania, Canad&#225;, Francia, Italia, Espa&#241;a, Reino Unido y Suecia. En los gr&#225;ficos 14 a 16 se presentan comparaciones para el promedio de los a&#241;os 2010-2012 vs 2018-2020 respecto de los cambios de la participaci&#243;n argentina entre ambos per&#237;odos en las variables mencionadas y para tres grupos de sectores: total industria, total servicios y total de actividad econ&#243;mica (cabe aclarar que no siempre tenemos datos para todas las variables y agregados sectoriales para los siete pa&#237;ses mencionados). Los datos van en la misma direcci&#243;n que los mostrados para las EMN de EEUU: la Argentina, en general, ha venido perdiendo peso en las actividades en el exterior de las EMN europeas aqu&#237; relevadas.</p><p>iv. En <em>resumen (o chau a los dolores de cabeza)</em></p><p>En correspondencia con las informaciones que peri&#243;dicamente anuncian que alguna EMN se retira o reduce su presencia en la Argentina, los datos &#8220;duros&#8221; revisados en esta nota muestran que efectivamente el pa&#237;s parece haberse hecho menos relevante para la IED y las EMN, aun con el &#8220;pulmotor&#8221; de las restricciones cambiarias que han generado flujos &#8220;artificiales&#8221; de inversi&#243;n; la p&#233;rdida de atractivo inversor de la Argentina se observa incluso dentro del plano regional. Como resultado de esta tendencia, al presente el peso del pa&#237;s en la IED global as&#237; como en la actividad de las EMN es incluso menor al que la Argentina tiene en el PBI y la poblaci&#243;n global.</p><p>Si esta evoluci&#243;n es &#8220;buena&#8221; o &#8220;mala&#8221; para la Argentina queda a juicio del lector (b&#225;sicamente depende de cuan favorable o no considere la presencia de empresas extranjeras en la econom&#237;a argentina). Desde mi punto de vista, creo que la evidencia global sugiere que la IED tiene, en promedio, efectos positivos sobre los pa&#237;ses receptores (aunque aquellos pueden ser condicionales al tipo de inversi&#243;n y las caracter&#237;sticas del pa&#237;s receptor). En este sentido, la presencia de EMN puede contribuir, bajo ciertas circunstancias, a mejorar los niveles de productividad, elevar el comercio y generar empleos en las econom&#237;as receptoras, entre otros impactos. En todo caso, para provocar un poco, podemos adaptar la legendaria frase atribuida a Joan Robinson que dice algo as&#237; como que peor que ser explotado es no ser explotado por nadie.</p><p>No sorprende, en tanto, que la Argentina haya perdido relevancia para las EMN considerando el estancamiento y alta volatilidad de la econom&#237;a, as&#237; como el efecto de las diversas regulaciones y controles introducidos en particular durante los gobiernos de CFK y AF, incluyendo las restricciones cambiarias que en el corto plazo impiden la salida de divisas pero en el largo plazo desalientan su entrada. A esto se suman episodios tales como el congelamiento de tarifas, que afect&#243; a muchas EMN en sectores de servicios p&#250;blicos, y los casos de estatizaci&#243;n o nacionalizaci&#243;n &#8220;forzosas&#8221; (e.g. Repsol, AYSA). Como dijo alguna vez el colega Andr&#233;s Borenstein,<a href="https://www.infobae.com/economia/2020/07/30/andres-borenstein-economista-para-las-multinacionales-la-argentina-es-el-1-de-la-facturacion-y-el-10-de-los-dolores-de-cabeza-por-eso-se-van/"> </a><strong><a href="https://www.infobae.com/economia/2020/07/30/andres-borenstein-economista-para-las-multinacionales-la-argentina-es-el-1-de-la-facturacion-y-el-10-de-los-dolores-de-cabeza-por-eso-se-van/">para las EMN la Argentina representa el 1% de la facturaci&#243;n y el 10% de los dolores de cabeza.</a></strong></p><p>Queda, por cierto, la pregunta de c&#243;mo evolucionar&#225;n las corrientes de IED hacia la Argentina a futuro. Desde ya que la respuesta depender&#225; fundamentalmente de c&#243;mo le vaya a nuestra econom&#237;a. En 2024 la IED lleg&#243; a USD 11640 millones, y si bien los aportes de capital llegaron a su nivel m&#225;s alto desde 2018, la reinversi&#243;n de utilidades y la deuda intra-firma todav&#237;a representaron 75% del total de los ingresos, en un contexto de persistencia de las restricciones cambiarias. En tanto, en el primer trimestre de 2025 (&#250;ltimo dato disponible) se observ&#243; el menor ingreso de IED para dicho per&#237;odo desde que se inicia la serie en 2006 (USD 610 millones), as&#237; como aportes de capital negativos por USD 670 millones (que representan repatriaci&#243;n de inversiones).</p><p>El futuro dir&#225; como sigue esta pel&#237;cula, aunque a priori todo sugiere que, de continuar las tendencias actuales, las mayores oportunidades de atracci&#243;n de IED estar&#225;n concentradas en los sectores de energ&#237;a y miner&#237;a. Si eventualmente se recupera una senda de crecimiento sostenido, perdida hace tiempo en el pa&#237;s, podr&#225;n emerger oportunidades en otros sectores, las cu&#225;les se ver&#237;an potenciadas seguramente de existir pol&#237;ticas m&#225;s agresivas y focalizadas de atracci&#243;n de IED hacia sectores con potencial de crecimiento. Mejor aun si esas pol&#237;ticas se acompa&#241;an de otras que ayuden a maximizar los derrames de productividad y los encadenamientos que puede generar la IED. Pero esa es otra historia, para otra nota.</p><p><strong>Gr&#225;fico 1. Ingresos de IED a la Argentina, USD millones, 2006-2024</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-12.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-12.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!fs-s!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F893854dc-dfeb-4294-90ba-7f92406df72d_886x642.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del INDEC</p><p><strong>Gr&#225;fico 2. La evoluci&#243;n de los componentes de la IED, USD millones, 2006-2024</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-13.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-13.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c7oS!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F63e26b3d-c2bf-4644-8fb3-c0395bbd777a_886x642.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del INDEC</p><p><strong>Gr&#225;fico 3. Participaci&#243;n relativa de los distintos componentes de la IED, %, 2026-2024</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-14.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-14.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KNnT!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F6c3b23e8-05e1-4ab0-aafd-57f7647ffa83_886x642.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del INDEC</p><p><strong>Gr&#225;fico 4. Participaci&#243;n de la Argentina en los flujos globales de IED, %, 1990-2023</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-15.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/c13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-15.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!j1x3!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc13c1df3-e88c-4010-a288-a712d825453f_886x642.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos de UNCTAD</p><p><strong>Gr&#225;fico 5. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses a nivel global, 1999-2000 y 2009-2011</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-16.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-16.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!P6Rg!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fcf3f6c9a-3858-4377-98ae-7d516067efe9_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 6. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses a nivel global, 1999-2000 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-17.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-17.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!ER5m!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F5a758fb0-3c08-4a3c-a9ad-51af2e641092_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 7. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses a nivel global, 2009-2011 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-18.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-18.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BW45!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe89a5df4-2c2f-410e-80c3-daf051ea00fb_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 8. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica Latina y el Caribe, 1999-2000 y 2009-2011</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-19.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/c26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-19.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Aq1U!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc26d6509-3996-425e-9a9e-02c3643cc717_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 9. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica Latina y el Caribe, 1999-2000 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-20.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-20.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!5egO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4e356e0c-9641-4a87-95af-ec12a6bc1374_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 10. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica Latina y el Caribe, 2009-2011 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-21.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-21.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!iaJZ!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F69ffa54a-56f6-4a0f-a88e-10fabf2eb33f_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 11. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica del Sur, 1999-2000 y 2009-2011</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-22.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-22.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!w__W!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd31099b1-2f9b-41e6-a6db-99084974bf1a_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 12. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica del Sur, 1999-2000 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-23.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-23.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!v971!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1588f822-c69f-42b0-81e2-08b70d9406ef_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 13. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses en Am&#233;rica del Sur, 2009-2011 y 2020-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-24.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-24.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!GfY-!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57db72a7-98dc-4ab5-acc1-94dbe75e6a73_949x524.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p><strong>Gr&#225;fico 14. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN europeas a nivel global, 2010-2012 y 2018-2020, total actividad econ&#243;mica</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-25.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-25.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YgKH!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba864f15-4a1f-42d0-a769-8d42ce83f458_945x534.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos de la OCDE</p><p><strong>Gr&#225;fico 15. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN europeas a nivel global, 2010-2012 y 2018-2020, total manufactura</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-26.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-26.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Uru6!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fff2bffa8-b34c-4948-b721-f4cc393c2e60_945x570.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos de la OCDE</p><p><strong>Gr&#225;fico 16. Evoluci&#243;n de la participaci&#243;n promedio de la Argentina en la actividad de las EMN europeas a nivel global, 2010-2012 y 2018-2020, total servicios</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-27.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-27.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!FZhD!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F57b996c2-050a-4afc-9e0e-f9d329801adb_945x569.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos de la OCDE</p><p><strong>Cuadro 1. Participaci&#243;n de la Argentina en la recepci&#243;n de IED global, IED, % sobre los respectivos totales regionales, 1990-2021</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-28.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-28.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!d34i!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F35a02e9c-d82d-48be-8206-e932f879f430_562x100.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos de UNCTAD</p><p><strong>Cuadro 2 Participaci&#243;n de la Argentina en los flujos de IED originarios de EEUU, % sobre los respectivos totales regionales, 1990-2023</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-29.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-29.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!t-sY!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bf31161-f99e-4c63-914e-9694bfdd687c_571x109.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><p>*: no se consideran los datos de 2018 debido a que en dicho a&#241;o hubo una significativa repatriaci&#243;n de inversiones por parte de las EMN de EEUU debido a la reforma fiscal adoptada por la Administraci&#243;n Trump en aquel momento.</p><p><strong>Cuadro 3. Participaci&#243;n de la Argentina en la actividad de las EMN estadounidenses, % sobre los respectivos totales regionales, 1999-2022</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-30.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/fb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-30.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!dSdN!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffb03cb5d-e1d4-45b8-9bbf-65538102e3ac_945x200.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: elaboraci&#243;n propia en base a datos del Bureau of Economic Analysis</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> El autor agradece la colaboraci&#243;n en el procesamiento de los datos de Ulises Caputo y Benjam&#237;n Nieto Roqu&#233;.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Funcionan las retenciones a los productos agropecuarios?]]></title><description><![CDATA[Sirven las retenciones? Esta pregunta sigue siendo importante en el debate econ&#243;mico argentino, especialmente en un pa&#237;s donde los impuestos a las exportaciones representan una herramienta clave &#8212;y controvertida&#8212; de recaudaci&#243;n fiscal. En esta nota]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/funcionan-las-retenciones-a-los-productos-agropecuarios</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/funcionan-las-retenciones-a-los-productos-agropecuarios</guid><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 15:22:54 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Gabriel Montes-Rojas<a href="#_ftn1"><sup>[1]</sup></a> (IIEP UBA-CONICET)</strong> <strong>y</strong> <strong>Andr&#233;s Salles<a href="#_ftn2"><sup>[2]</sup></a>&nbsp; (IIEP UBA)</strong></p><p>Sirven las retenciones? Esta pregunta sigue siendo importante en el debate econ&#243;mico argentino, especialmente en un pa&#237;s donde los impuestos a las exportaciones representan una herramienta clave &#8212;y controvertida&#8212; de recaudaci&#243;n fiscal. En esta nota, sintetizamos los hallazgos de un estudio emp&#237;rico que analiza el impacto de las retenciones entre 2012 y 2022 sobre dos variables clave: los precios internos y las exportaciones agropecuarias, con foco en los sectores de la carne y del trigo/pan.</p><p>Actualmente, los impuestos a la exportaci&#243;n se utilizan con poca frecuencia en el mundo. Aproximadamente 35 pa&#237;ses los aplican, en su mayor&#237;a econom&#237;as en desarrollo o en transici&#243;n (Solleder, 2013). Ejemplos son Indonesia con el aceite de palma, Madagascar con la vainilla y Pakist&#225;n con el algod&#243;n (Bouet &amp; Laborde, 2010). Sin embargo, en solo cinco econom&#237;as los impuestos a la exportaci&#243;n representan m&#225;s del 5% del PIB: Rusia, Kazajist&#225;n, Costa de Marfil, Argentina y las Islas Salom&#243;n (Allan et al., 2024). Adem&#225;s, en solo nueve pa&#237;ses representan m&#225;s del 1% de los ingresos fiscales del gobierno central, siendo Argentina el segundo m&#225;s dependiente en 2021, con un 17% (IERAL, 2024).</p><p>De acuerdo a la teor&#237;a econ&#243;mica, las retenciones tienen efectos mixtos. Por un lado, permiten reducir los precios internos de los bienes gravados (Bouet &amp; Laborde, 2010), generar recaudaci&#243;n fiscal f&#225;cilmente cobrable (G&#243;mez Saba&#237;ni, 1990) y, eventualmente, promover el procesamiento local (Derajavan et al., 1996). Por otro, desalientan las exportaciones (Bouet &amp; Laborde, 2010), distorsionan las decisiones de producci&#243;n (Tanzi, 2000; Martin &amp; Trannoy, 2019; Nogu&#233;s, 2008) y pueden afectar negativamente la oferta agr&#237;cola en el largo plazo. En Argentina, tambi&#233;n tienen un fuerte componente redistributivo territorial: transfieren ingresos desde el agro del interior hacia los centros urbanos (Allan et. al., 2024).</p><p>Con respecto a la disminuci&#243;n de precios internos, la teor&#237;a establece el siguiente mecanismo. Sup&#243;ngase que en el momento inicial (antes de aplicar impuestos a la exportaci&#243;n), el precio interno es igual al precio internacional multiplicado por el tipo de cambio. Si ocurre un shock de suba en alguna de esas dos variables, el precio interno, en moneda nacional, ser&#225; m&#225;s alto. &#191;Por qu&#233;? Los productores, en ese escenario, podr&#225;n vender toda su producci&#243;n en el extranjero sin afectar significativamente el precio global. Para vender en el mercado local, exigir&#225;n el mismo monto que obtendr&#237;an de la exportaci&#243;n. Sin embargo, una vez que se aplica el impuesto a la exportaci&#243;n, el ingreso neto por exportar disminuye. Ahora, ser&#225; un precio en d&#243;lares m&#225;s bajo que el precio internacional. Eso empuja a la baja el precio dom&#233;stico: si los productores mantuvieran el precio alto para vender internamente, en principio tratar&#237;an de vender toda su producci&#243;n en el mercado local (ganando m&#225;s que al exportar). Esto generar&#237;a una sobreoferta, y los precios dom&#233;sticos caer&#237;an hasta igualarse al ingreso neto por exportar en moneda nacional.</p><p>Este efecto virtuoso suele aceptarse a corto plazo, incluso entre los productores rurales que suelen reclamar la eliminaci&#243;n de estos impuestos. Sin embargo, existen voces disidentes. Barlow (2023) se&#241;ala que, en algunos casos, los productores podr&#237;an aumentar los precios internos, despu&#233;s de la implementaci&#243;n del impuesto a la exportaci&#243;n, para compensar los precios deprimidos de las compras realizadas por empresas exportadoras. Por su parte, Allan et al. (2024) argumentan que el impacto del impuesto a la exportaci&#243;n en el precio final de ciertos bienes de consumo puede ser insignificante, dado que la incidencia del bien primario gravado sobre el precio de algunos bienes de consumo final es baja (existe en muchos casos un eslab&#243;n industrial que desempe&#241;a un rol mucho m&#225;s significativo en la producci&#243;n).</p><p><strong>En el caso de la carne, nuestro modelo emp&#237;rico muestra que un aumento de las retenciones produce una baja inmediata en el precio interno, pero este efecto es transitorio</strong>. El precio tiende a volver a su nivel anterior en pocos meses. Por el contrario, <strong>el impacto sobre las exportaciones es persistente: estas caen significativamente tras aumentos en los derechos de exportaci&#243;n</strong>.</p><p><strong>En el caso del trigo y el pan</strong>, los resultados son a&#250;n m&#225;s contradictorios respecto a los objetivos de pol&#237;tica. <strong>Si bien se esperar&#237;a que las retenciones reduzcan el precio del pan, el an&#225;lisis emp&#237;rico muestra que dicho efecto es nulo o incluso, en algunos pocos meses, positivo</strong>. Esto puede explicarse porque el trigo representa s&#243;lo una fracci&#243;n del precio final del pan, y otros costos de la cadena compensan el beneficio. <strong>Al igual que con la carne, las exportaciones de trigo caen sostenidamente tras el incremento de las retenciones</strong>.</p><p>Estos hallazgos se obtuvieron utilizando modelos VAR estructurales con identificaci&#243;n de Cholesky. Se incluyeron variables como el precio dom&#233;stico, la actividad econ&#243;mica, el tipo de cambio oficial y los precios internacionales. <strong>En resumen, el estudio muestra que los efectos de las retenciones son ambiguos sobre los precios internos y claramente negativos sobre las exportaciones</strong>. Aunque tienen un efecto fiscal positivo, su uso sistem&#225;tico afecta la competitividad del sector agropecuario y limita la generaci&#243;n de divisas. Por ello, se recomienda avanzar en un esquema tributario alternativo, que permita cumplir objetivos fiscales sin castigar la producci&#243;n ni la inversi&#243;n en el agro.</p><h3>Evoluci&#243;n de los Derechos de Exportaci&#243;n en Argentina</h3><p>El Gr&#225;fico 1 muestra la al&#237;cuota promedio mensual de los derechos de exportaci&#243;n aplicados a productos agropecuarios entre 1998 y 2025. Este promedio est&#225; ponderado por el peso de cada producto (de forma an&#225;loga a lo que hace el BCRA para construir el &#8220;&#205;ndice de Precios Internacionales de Productos Agropecuarios&#8221;). De hecho, estas ponderaciones var&#237;an mes a mes seg&#250;n la participaci&#243;n de cada producto en la canasta exportadora. Los bienes incluidos son: soja, aceite de soja, pellets de soja, ma&#237;z, trigo, cebada y carne.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-LIH!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8ae1cb56-0ed0-40ad-ba07-194eed7c34a1_598x295.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Fuente:</strong> C&#225;lculos propios en base a datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, BCRA, &#193;mbito Financiero, informaci&#243;n period&#237;stica&nbsp; y Decretos 133/2015, 793/2018 y 232/2020.</p><p>Como puede verse en el Gr&#225;fico 1, desde el inicio de la serie (enero de 1998) hasta finales de 2001, la al&#237;cuota promedio fue muy baja, pr&#225;cticamente nula. S&#243;lo la soja pagaba y era una tasa m&#237;nima (3,5%). La situaci&#243;n cambia a partir de marzo de 2002 y se consolida el mes siguiente. El gobierno de Eduardo Duhalde busca &#8220;compensar&#8221; la fuerte devaluaci&#243;n iniciada en enero de ese a&#241;o. En abril, la al&#237;cuota promedio de derechos de exportaci&#243;n sube hasta cerca del 20%. La soja se ubica por encima de esa media (23,5%), mientras que la carne queda por debajo (5%, modific&#225;ndose luego al 15% en noviembre de 2005).</p><p>La situaci&#243;n se mantuvo relativamente estable hasta 2007, cuando, en respuesta al aumento de los precios internacionales, la pol&#237;tica comenz&#243; a incrementar progresivamente las retenciones. El pico se dio en junio de 2008, cuando la al&#237;cuota promedio alcanz&#243; el 37%. El famoso &#8220;voto no positivo&#8221; de Julio Cobos ocurri&#243; el 17 de julio de 2008. Desde ese momento hasta el final del segundo mandato de Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner (diciembre de 2015), la al&#237;cuota promedio oscil&#243; entre el 28% y el 30%.</p><p>Con la llegada de Mauricio Macri al poder, se eliminaron las retenciones sobre ma&#237;z, trigo, cebada y carne. Adem&#225;s, se redujo en 5 puntos porcentuales la retenci&#243;n a la soja. Como resultado, la al&#237;cuota promedio baj&#243; hasta tocar nuevamente el 20%.</p><p>En enero de 2018 comenz&#243; una leve baja gradual, que fue revertida en septiembre del mismo a&#241;o debido a un contexto de dificultades fiscales y aumento del valor del d&#243;lar. Con excepci&#243;n de la soja (cuya al&#237;cuota rondaba el 28%), Macri reintrodujo retenciones a todos los productos exportables, agr&#237;colas o no. Los exportadores deb&#237;an pagar el 12% o 4 pesos por d&#243;lar exportado (el menor de ambos). Inicialmente, la al&#237;cuota promedio subi&#243; al 22%, pero a medida que el tipo de cambio nominal aumentaba, los 4 pesos representaban una menor proporci&#243;n de un d&#243;lar. Hacia el final del mandato de Macri, la al&#237;cuota promedio hab&#237;a descendido al 17%.</p><p>Bajo la presidencia de Alberto Fern&#225;ndez, las retenciones agropecuarias volvieron a aumentar. La tasa promedio oscil&#243; entre el 20% y el 24%, seg&#250;n la ponderaci&#243;n del mes.&nbsp;&nbsp; Finalmente, durante el gobierno de Javier Milei hubo descensos en carnes (de 9% a 6.75% en bovina y aviar; quita total en porcina), implementados a mediados de 2024 y una baja temporal en granos, anunciada en enero de 2025, que tendr&#237;a vigencia hasta fines de junio del mismo a&#241;o. En esa ocasi&#243;n se baj&#243; la al&#237;cuota en soja de 33% a 26%, en subproductos de la soja de 31% a 24.5% y en ma&#237;z, trigo y cebada de 12% a 9.5%. La tasa promedio, en consecuencia, baj&#243; desde 20%-24% hasta 17%-18%. En julio, tal como hab&#237;a sido anunciado, la rebaja temporal expir&#243; y las al&#237;cuotas volvieron a subir, elevando una vez m&#225;s la tasa promedio.&nbsp; No obstante, el presidente, a finales de ese mes, ante el reclamo de las entidades rurales, anunci&#243; que se reestablec&#237;an las al&#237;cuotas relativamente bajas de enero-junio, ahora s&#237; de manera permanente. Por otro lado, a&#241;adi&#243; adem&#225;s un nuevo descenso en carnes bovina y aviar, que llev&#243; la retenci&#243;n en esos productos, hasta el 5%.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-1.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-1.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!21QU!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1bdfa8ab-2bab-4da5-b47c-8581a3c802ba_601x305.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Fuente:</strong> C&#225;lculos propios en base a datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, BCRA, &#193;mbito Financiero y Decretos 133/2015, 793/2018 y 232/2020.</p><p>El Gr&#225;fico 2 muestra que la devaluaci&#243;n de 2002 elev&#243; dr&#225;sticamente el tipo de cambio real. En diciembre de 2001, el indicador estaba en 1,00, y en febrero de 2002 alcanz&#243; 2,65. La devaluaci&#243;n no se detuvo all&#237;: en agosto del mismo a&#241;o se produjo un segundo salto, alcanzando un tipo de cambio real de 3,32. Sin embargo, el gobierno de Duhalde impidi&#243; que ese segundo aumento se trasladara al sector agroexportador. A trav&#233;s de la aplicaci&#243;n de retenciones, el tipo de cambio real efectivo para los exportadores del agro se mantuvo en un valor equivalente al de febrero (2,65) tambi&#233;n en agosto, compensando as&#237; la devaluaci&#243;n. Esta medida busc&#243; atenuar el traspaso de la devaluaci&#243;n a los precios de los alimentos.</p><p>A partir de 2003, el tipo de cambio real comenz&#243; a bajar. El tipo de cambio nominal permanec&#237;a pr&#225;cticamente congelado, pero los precios continuaban subiendo. Para 2009, el tipo de cambio real efectivo para los exportadores era m&#225;s bajo que al final de la Convertibilidad, a pesar de que el tipo de cambio real general segu&#237;a siendo mucho m&#225;s alto. Sin embargo, esto no implica necesariamente que la rentabilidad del agro fuera menor: tambi&#233;n deben considerarse los precios internacionales, lo cual se analiza m&#225;s adelante en esta secci&#243;n.</p><p>Reci&#233;n en 2018, el tipo de cambio real para los agroexportadores volvi&#243; a superar los niveles del final de la Convertibilidad (nueve a&#241;os despu&#233;s), y se mantuvo en niveles incluso m&#225;s altos en varios de los a&#241;os siguientes (2019-2022).</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-2.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-2.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!WWF4!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd4d5bf56-81ee-4edc-83bc-e245f9c15936_591x335.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Fuente:</strong> C&#225;lculos propios en base a datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, BCRA, &#193;mbito Financiero y Decretos 133/2015, 793/2018 y 232/2020.</p><p><strong>Efectos econom&#233;tricos</strong></p><p>Se utiliza un modelo de vectores autorregresivos (VAR) con variables ex&#243;genas. El modelo VAR est&#225; compuesto por un vector de seis variables end&#243;genas y una variable ex&#243;gena. Las variables end&#243;genas son: 1) Exportaciones del bien (EXPO&#8348;); 2) Tipo de cambio nominal (NER&#8348;); 3) Brecha cambiaria (GAP&#8348;); 4) Retenciones aplicadas al bien (ETA&#8348;); 5) Precio dom&#233;stico del bien (PRI&#8348;); 6) Estimador Mensual de Actividad Econ&#243;mica (EMAE&#8348;). La variable ex&#243;gena es el precio internacional del bien.<a href="#_ftn1"><sup>[3]</sup></a> Esta t&#233;cnica exige ordenar las variables end&#243;genas seg&#250;n una cadena de causalidad contempor&#225;nea, desde la m&#225;s &#8220;ex&#243;gena&#8221; hasta la m&#225;s &#8220;end&#243;gena&#8221;. De este modo, la primera variable tiene un efecto contempor&#225;neo sobre el resto; la segunda, sobre todas excepto la primera, y as&#237; sucesivamente. El orden asignado es el siguiente: Y&#8348; = (EXPO&#8348;, NER&#8348;, GAP&#8348;, ETA&#8348;, PRI&#8348;, EMAE&#8348;).<a href="#_ftn2"><sup>[4]</sup></a> Se realizaron m&#250;ltiples pruebas de robustez, incluyendo reordenamientos de las variables y exclusi&#243;n de shocks ex&#243;genos, manteni&#233;ndose los resultados principales. El inter&#233;s principal de este an&#225;lisis est&#225; en los precios internos y en las exportaciones.</p><h3>Carne</h3><p>El Gr&#225;fico 4 muestra que un aumento en las retenciones a las exportaciones de carne tiene un efecto negativo sobre los precios internos, tal como lo se&#241;ala buena parte de la literatura. Sin embargo, es importante destacar que este impacto es significativo &#250;nicamente en el per&#237;odo contempor&#225;neo al shock, es decir, en el mismo momento en que se aplican las retenciones. Esto implica que el efecto &#8220;virtuoso&#8221; de esta pol&#237;tica es limitado y transitorio.</p><p>En cambio, el Gr&#225;fico 5 revela que el impacto de las retenciones sobre las exportaciones de carne es no s&#243;lo significativo y negativo (coincidiendo con la teor&#237;a), sino tambi&#233;n fuertemente persistente. De hecho, las exportaciones caen en el per&#237;odo posterior a la aplicaci&#243;n del impuesto y se mantienen en niveles bajos durante un tiempo prolongado. En este caso, se observa con claridad el aspecto no virtuoso de la pol&#237;tica: un efecto duradero que restringe las ventas externas.</p><h3>Trigo / Pan</h3><p>El Gr&#225;fico 6 sugiere que un aumento de las retenciones a las exportaciones de trigo no reduce el precio del pan. De hecho, los resultados encontrados indican que podr&#237;a incluso incrementarlo. Esto pone en duda la validez del supuesto efecto virtuoso de las retenciones para este producto.</p><p>La Figura 7 muestra que el impacto de las retenciones sobre las exportaciones de trigo es contundente y persistente. Las ventas externas caen de forma marcada y, aunque en el segundo mes la p&#233;rdida inicial se modera levemente, las exportaciones nunca recuperan el nivel previo al shock. Al igual que con la carne, esto confirma la fuerza del efecto no virtuoso de la herramienta.</p><p><strong>Gr&#225;fico 4</strong>: Impulso Retenciones Carne - Respuesta Precio de la Carne</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-3.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-3.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!Xm84!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F03c288ab-d73f-4d0e-8569-145ebddaf923_641x465.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Gr&#225;fico 5</strong>:&nbsp; Impulso Retenciones Carne - Respuesta Exportaciones de Carne</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-4.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-4.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!G19A!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd38270fd-a4b8-4cb7-8ec0-f52890842f31_601x481.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Gr&#225;fico 6:</strong> Impulso Retenciones Trigo - Respuesta Precio del Pan</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-5.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-5.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!C4_7!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fba7dc21b-aed0-40dd-8831-d458ba6e96d4_624x454.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Gr&#225;fico 7</strong>: Impulso Retenciones Trigo - Respuesta Exportaciones Trigo</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-6.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/08/image-6.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!KYSX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe8855f2c-ad92-4423-bb23-cf927b1f2f54_600x429.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a> Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica (IIEP). Universidad de Buenos Aires (UBA). Consejo Nacional de Investigaciones Cient&#237;ficas y T&#233;cnicas (CONICET) - Email: <a href="mailto:gabriel.montes@economicas.uba.ar">gabriel.montes@economicas.uba.ar</a></p><p><a href="#_ftnref2"><sup>[2]</sup></a> Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica (IIEP). Email: <a href="mailto:andressalles@hotmail.com">andressalles@hotmail.com</a></p><p><a href="#_ftnref1"><sup>[3]</sup></a> Se recopilaron datos mensuales de siete variables entre julio de 2012 y febrero de 2022 (116 meses). Los derechos de exportaci&#243;n se obtuvieron de la Bolsa de Comercio de Rosario (trigo) y, en el caso de la carne, de fuentes period&#237;sticas y de los decretos presidenciales 133/2015, 793/2018 y 232/2020. El &#237;ndice de precios al consumidor de carne y pan se tom&#243; del IPC-CABA, ante sospechas de manipulaci&#243;n en los datos del INDEC. Las exportaciones de trigo y carne se extrajeron de Comercio Exterior del INDEC; el tipo de cambio oficial, del BCRA; la brecha cambiaria, de &#193;mbito Financiero; el EMAE, del INDEC; y los precios internacionales, del FMI. Para unificar las retenciones sobre carne, se calcul&#243; un promedio ponderado seg&#250;n la participaci&#243;n exportadora de carne vacuna, porcina y aviar. Las variables estacionales fueron ajustadas, y se utilizaron logaritmos y primeras diferencias, salvo en los casos ya expresados en porcentajes.</p><p><a href="#_ftnref2"><sup>[4]</sup></a> El precio internacional (variable ex&#243;gena) afecta contempor&#225;neamente a las exportaciones, ya que estas se miden en valor e incluyen el precio dentro de s&#237;. Al influir sobre la cantidad de d&#243;lares que ingresan al pa&#237;s, las exportaciones impactan de forma contempor&#225;nea en el tipo de cambio nominal. Sin embargo, la relaci&#243;n inversa no ocurre de manera inmediata: el tipo de cambio nominal puede afectar las exportaciones, pero lo hace con rezago, a trav&#233;s de cambios en los incentivos. Una variaci&#243;n en el tipo de cambio oficial, suponiendo que el paralelo se mantiene constante, impacta autom&#225;ticamente sobre la brecha cambiaria. Esta brecha, cuando se ampl&#237;a, puede desencadenar m&#225;s adelante una devaluaci&#243;n del tipo de cambio oficial, una din&#225;mica habitual en la econom&#237;a argentina, pero ese efecto no es instant&#225;neo. All&#237; terminan los impactos contempor&#225;neos. No obstante, el orden contin&#250;a guiado por relaciones causales temporales y respuestas de pol&#237;tica. Una vez ocurridos los shocks en las variables 1 a 3, la pol&#237;tica econ&#243;mica puede responder aplicando retenciones, ya sea ante un aumento de los precios internacionales o del tipo de cambio oficial. Las retenciones afectan los precios dom&#233;sticos, y estos, a trav&#233;s de la demanda, inciden sobre el nivel de actividad econ&#243;mica. Para las estimaciones, se seleccion&#243; el n&#250;mero &#243;ptimo de rezagos mediante el criterio de Akaike. El rezago &#243;ptimo fue de 1 para el modelo de carne y de 2 para el modelo de trigo/pan. Adem&#225;s, se utilizaron bandas de confianza del 80% para la presentaci&#243;n de los resultados.</p><div><hr></div><p><strong>Referencias</strong></p><p>Allan, T., Corfield, K., O&#8217;Farrell, R., &amp; Freytes, C. (2024)<em>. Discutir los derechos de exportaci&#243;n: Hacia un nuevo marco fiscal para el agro. </em>Buenos Aires: FUNDAR.</p><p>Barlow, M. (2023). Export taxes in Argentina: Embedded ideas of state interventionism. <em>Economy and Society</em>, 52(4), 602-625.</p><p>Bouet, A., &amp; Laborde, D. (2010). <em>Economics of exports taxation in a context of food crisis: A theoretical and CGE approach</em>. IFPRI Discussion Paper 00994.</p><p>Devarajan, S., Go, D., Schiff, M., &amp; Suthiwart-Narueput, S. (1996). <em>The whys and why nots of export taxation</em>. IMF Policy Research Working Paper 1684.</p><p>G&#243;mez-Sabaini, J. (1990). <em>The role of export taxes. In Public policy in open developing economies</em>. Washington, DC: International Monetary Fund.</p><p>IERAL. (2024). <em>Propuesta para la eliminaci&#243;n de las retenciones</em>. IERAL-Fundaci&#243;n Mediterr&#225;nea: Programa de Asistencia al Poder Legislativo, Edici&#243;n N&#176;101.</p><p>Martin, P., &amp; Trannoy, A. (2019). Taxes on production: The good, the bad, and the ugly. <em>Notes du Conceil Danalyse Economique</em>, 53(5), 1-12.</p><p>Nogu&#233;s, J. (2008). <em>The domestic impact of export restrictions: The case of Argentina</em>. IPC Position Papers.</p><p>Solleder, O. (2013). <em>Trade effects of export taxes</em>. Graduate Institute of International and Development Studies Working Paper 08/2013.</p><p>Tanzi, V. (2000). <em>Taxation in Latin America in the last decade. Stanford Center for International Development</em>. Working Paper 76.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Cuál es la política de salud del gobierno de Milei?]]></title><description><![CDATA[Hace un a&#241;o y medio, a poco de iniciarse la gesti&#243;n del actual gobierno, en estas p&#225;ginas nos pregunt&#225;bamos sobre el sendero de reformas en el sistema de salud argentino que ir&#237;a a prevalecer durante el gobierno actual. All&#237; comenz&#225;bamos reconocien]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/cual-es-la-politica-de-salud-del-gobierno-de-milei</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/cual-es-la-politica-de-salud-del-gobierno-de-milei</guid><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 13:30:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9721e7d1-94be-4277-a7fb-3188102ad864_656x300.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Malena Aprile*, Oscar Cetr&#225;ngolo** y Ariela Goldschmit***</p><p>Julio 2025</p><p>Hace un a&#241;o y medio, a poco de iniciarse la gesti&#243;n del actual gobierno, en <strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2023/12/26/crisis-del-sistema-de-salud-el-dnu-como-solucion-final/">estas p&#225;ginas</a></strong> nos pregunt&#225;bamos sobre el sendero de reformas en el sistema de salud argentino que ir&#237;a a prevalecer durante el gobierno actual.</p><p>All&#237; comenz&#225;bamos reconociendo que el punto de partida era muy poco auspicioso. Los rasgos distintivos del sistema de salud eran una gran fragmentaci&#243;n de derechos, a&#250;n para la cobertura financiada por recursos p&#250;blicos; una clara ausencia de instancias de coordinaci&#243;n y articulaci&#243;n entre los diferentes subsectores que componen el sistema, y, como consecuencia de lo anterior, dificultades para lograr un uso eficiente de recursos y el logro de niveles aceptables de equidad en la cobertura en un pa&#237;s caracterizado por un nivel elevado de informalidad laboral. T&#233;ngase en cuenta que, como se explic&#243; en aquella nota, la sociedad argentina destina a la salud un monto de recursos superior a la d&#233;cima parte del PIB. Frente a ese panorama, cab&#237;a preguntarse si se ir&#237;a a desarrollar una nueva pol&#237;tica sectorial tendiente a mejorar la organizaci&#243;n del sector, con mejoras paulatinas en la equidad y la eficiencia, o, en su lugar presenciar&#237;amos una continuidad de las &#8220;no pol&#237;ticas&#8221; sectoriales que implicar&#237;an una profundizaci&#243;n de la fragmentaci&#243;n y p&#233;rdida de equidad que caracterizaron los &#250;ltimos a&#241;os del sector.</p><p>Es claro que las primeras se&#241;ales del gobierno actual a partir del DNU 70/2023 respondieron decididamente a este segundo patr&#243;n. Tal vez, la medida que mejor ilustra esa direcci&#243;n fue la posibilidad de derivar los aportes de cada trabajador a la empresa de medicina prepaga de su elecci&#243;n. Luego de aquella decisi&#243;n inicial se han sucedido una serie de disposiciones que ilustran mejor la visi&#243;n del gobierno. En la presente nota ofreceremos una revisi&#243;n de las medidas m&#225;s importantes adoptadas por el gobierno durante los &#250;ltimos meses y evaluaremos la direcci&#243;n de las reformas propuestas.</p><p><strong>Principales decisiones del gobierno nacional relacionadas con el sistema de salud</strong></p><p>El gobierno de Javier Milei ha anunciado y muchas veces implementado varias medidas dirigidas a reformar el sector salud en Argentina que, como se ver&#225;, suponen una pol&#237;tica destinada a acrecentar las brechas de cobertura, la fragmentaci&#243;n y la inequidad que ya son caracter&#237;sticas del sistema. No obstante, m&#225;s all&#225; de los varios aspectos de las decisiones que hacen suponer esa direcci&#243;n de la nueva pol&#237;tica de salud, entre las medidas adoptadas se deben reconocer diferentes objetivos y motivaciones. En principio, podr&#237;an clasificarse las medidas en cuatro grupos (aunque algunas medidas involucran diferentes aspectos y podr&#237;an contemplarse en varios de estos grupos a la vez):</p><ul><li><p>Anuncios de &#8220;propaganda&#8221;</p></li><li><p>Medidas que profundizan la fragmentaci&#243;n del sistema</p></li><li><p>Medidas pro mejoras en la eficiencia</p></li><li><p>Medidas de ajuste fiscal</p></li></ul><p>Dentro del grupo que aqu&#237; calificamos como <em><strong>anuncios de propaganda </strong></em>resalta el que anunci&#243; el <strong>Retiro del pa&#237;s de la OMS (Organizaci&#243;n Mundial de la Salud). </strong>En efecto, se ha anunciado la decisi&#243;n de Argentina de retirarse de la OMS, argumentando que la organizaci&#243;n fall&#243; durante la pandemia y que sus recomendaciones no se basan en la ciencia sino en influencias pol&#237;ticas. Esta medida ha generado preocupaci&#243;n por la p&#233;rdida de acceso a informaci&#243;n vital, el debilitamiento de programas de salud y el aislamiento cient&#237;fico y t&#233;cnico. La decisi&#243;n de retiro de la OMS ha sido una declaraci&#243;n de intenci&#243;n pol&#237;tica y de gobierno, pero no se ha formalizado a trav&#233;s de ninguna norma legal. Un retiro implicar&#237;a un proceso diplom&#225;tico y legal que deber&#237;a ser comunicado formalmente a la OMS y a la ONU y requiere el consentimiento del resto de los Estados miembro, utilizando los mecanismos institucionales de la propia OMS.</p><p>En segundo lugar, se deben contar varias medidas que, de manera consistente con lo que aqu&#237; entendemos que es la l&#237;nea orientadora de la pol&#237;tica de salud del gobierno, intentan eliminar los pocos elementos redistributivos que permanec&#237;an en el sistema de seguros de salud, <em><strong>incrementando la fragmentaci&#243;n de derechos a la atenci&#243;n.</strong></em> Entre las disposiciones que siguen esta orientaci&#243;n se deben contar:</p><ul><li><p><strong>Desregulaci&#243;n del Sistema de Obras Sociales y Medicina Prepaga:</strong> A partir del DNU 70/2023 se modific&#243; la Ley de Obras Sociales (Ley N&#176; 23.660) y la Ley de Empresas de Medicina Prepaga (Ley N&#176; 26.682), permitiendo la libre elecci&#243;n de obras sociales por parte de los beneficiarios desde el inicio de la relaci&#243;n laboral y la posibilidad de derivar directamente los aportes a las empresas de medicina prepaga (Res 1/2025). Ello implica que los individuos son &#8220;due&#241;os&#8221; de sus aportes y pueden llev&#225;rselos al financiador que opten para su cobertura. Tambi&#233;n se elimina la potestad del Estado de fijar aranceles m&#237;nimos o m&#225;ximos para las prestaciones, lo que ha incidido en los valores de copagos y en reclamos por parte de los prestadores de la falta de actualizaci&#243;n de sus honorarios.</p></li><li><p><strong>Modificaci&#243;n del porcentaje de aporte al fondo solidario de redistribuci&#243;n (FSR). </strong>El DNU 600/2024 unific&#243; el porcentaje de aportes al FSR en 15% de los aportes y contribuciones sin importar la obra social involucrada ni el nivel de ingreso del aportante. Adem&#225;s, se decidi&#243; que los planes de adhesi&#243;n voluntaria no est&#225;n obligados a aportar al FSR por el excedente.</p></li><li><p><strong>Creaci&#243;n de un nuevo registro de Agentes del Seguro de Salud para la cobertura de monotributistas.</strong> El Decreto 955/2024 establece la creaci&#243;n de un nuevo registro. Esto obliga a los agentes del seguro de salud a manifestar su voluntad de aceptar monotributistas (previamente estaban todos los agentes incluidos en el Art. 1 de la Ley 23.660 con algunas excepciones). Como resultado, se registr&#243; un bajo nivel de adhesi&#243;n por parte de los agentes, lo que limita las opciones de los nuevos monotributistas para elegir obra social (y eventualmente prepagas) en comparaci&#243;n con los monotributistas ya afiliados y con las personas en relaci&#243;n de dependencia. La medida intenta mejorar la rentabilidad de los seguros de salud al eliminar de sus <em>pooles</em> de riesgo afiliados con bajos niveles de aporte (y en algunos casos con riesgos ciertos).</p></li></ul><p>En tercer lugar, un grupo de disposiciones tiene como objetivo expl&#237;cito la <em><strong>mejora en la eficiencia</strong></em> del sistema mediante cambios institucionales o la introducci&#243;n de pr&#225;cticas de libre mercado. Entre ellas se cuentan:</p><ul><li><p><strong>Implementaci&#243;n de Recetas Electr&#243;nicas:</strong> En l&#237;nea con reformas en muchos pa&#237;ses, se busca digitalizar los procesos administrativos, incluyendo la emisi&#243;n de recetas electr&#243;nicas (y recientemente &#243;rdenes m&#233;dicas).</p></li><li><p><strong>Creaci&#243;n de la Administraci&#243;n Nacional de Establecimientos de Salud (ANES):</strong> Este nuevo organismo centralizar&#225; la gesti&#243;n administrativa, financiera y jur&#237;dica de cinco hospitales nacionales (Hospital Baldomero Sommer, Hospital Alejandro Posadas, Hospital Ram&#243;n Carrillo, Hospital Laura Bonaparte, Instituto de Rehabilitaci&#243;n Psicof&#237;sica del Sur), con el objetivo de reducir la burocracia y optimizar el uso de recursos (Decreto 458 y 459 de 2025). A su vez, mediante el Decreto 460/2025 deja sin efecto la facultad del Ejecutivo de crear nuevos hospitales SAMIC.</p></li><li><p><strong>Expansi&#243;n de la Venta de Medicamentos de Venta Libre:</strong> El DNU 70/2023 modific&#243; el Art&#237;culo 18 de la Ley N&#176; 17.565 (Ley de Farmacias), eliminando la exclusividad de las farmacias para la venta de medicamentos de venta libre y permitiendo su comercializaci&#243;n en otros establecimientos. Esta medida redunda en una reducci&#243;n de costos para Obras Sociales y Prepagas ya que un gran grupo de medicamentos dejan de tener descuentos y cobertura, lo que repercute en un mayor gasto de bolsillo para el paciente, afectando especialmente a los sectores de menores ingresos y a los adultos mayores.</p></li></ul><p>Por &#250;ltimo, y como rasgo distintivo del actual gobierno, se destacan diversas medidas de ajuste en las cuentas p&#250;blicas. Entre ellas se destacan:</p><ul><li><p><strong>Recortes Presupuestarios en Salud:</strong> Se han anunciado recortes y despidos en el Ministerio de Salud y en dependencias vinculadas como el Hospital Garrahan. Estas medidas afectan el normal funcionamiento de las instituciones, la provisi&#243;n de insumos b&#225;sicos y, consecuentemente, la atenci&#243;n a la poblaci&#243;n m&#225;s vulnerable. Asimismo, se ha afectado la provisi&#243;n de medicamentos esenciales para pacientes con enfermedades cr&#243;nicas y la entrega de m&#233;todos de anticoncepci&#243;n cuyas implicancias detallamos en <a href="https://alquimiaseconomicas.com/2024/05/28/los-riesgos-de-abortar-un-programa-que-previene-el-embarazo-no-intencional-en-la-adolescencia1/">otro post</a>.</p></li><li><p><strong>Eliminaci&#243;n y reestructuraci&#243;n de institutos nacionales:</strong></p><ul><li><p>Se dispuso la disoluci&#243;n del Instituto Nacional del C&#225;ncer (INC), cuyas funciones ser&#225;n absorbidas por una unidad interna del Ministerio de Salud.</p></li></ul><ul><li><p>Se elimin&#243; el Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares (INEC), argumentando que nunca se puso en marcha.</p></li></ul><ul><li><p>El Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET) fue integrado al Instituto Malbr&#225;n para evitar duplicidad de funciones (Decreto 459 de 2025).</p></li></ul></li><li><p><strong>Falta de actualizaci&#243;n por inflaci&#243;n, con especial impacto sobre las prestaciones por discapacidad: </strong>Entre los reclamos vigentes, se encuentra la falta de actualizaci&#243;n del nomenclador de prestaciones de discapacidad, el pago de prestaciones atrasadas (&#8220;Mecanismo de Integraci&#243;n&#8221; de la Superintendencia), la compensaci&#243;n de emergencia para prestadores y modificaciones en el Certificado &#218;nico de Discapacidad (CUD). Las instituciones y profesionales que brindan servicios a personas con discapacidad (terapias, rehabilitaci&#243;n, transporte, educaci&#243;n especial, acompa&#241;antes terap&#233;uticos, etc.) denuncian un atraso significativo en los aranceles que reciben por parte de los financiadores (obras sociales, prepagas e Incluir Salud, que gestiona la Agencia Nacional de Discapacidad - ANDIS). Se habla de un atraso de hasta el 70% en algunos casos, sin actualizaciones desde diciembre de 2024.&nbsp; Esta situaci&#243;n lleva a muchos prestadores a cerrar sus puertas, reducir servicios, o exigir copagos a las familias. Frente a ello, diversas organizaciones de personas con discapacidad, familias y prestadores se han movilizado masivamente y han impulsado un proyecto de <em>Ley de Emergencia en Discapacidad</em> en el Congreso Nacional que busca regularizar los pagos a prestadores, actualizar los aranceles, garantizar la continuidad de las prestaciones, y reformar el sistema de pensiones para asegurar su sostenibilidad y el acceso a las mismas. El Poder Ejecutivo ha manifestado su intenci&#243;n de vetar esta ley.</p></li></ul><p>De manera adicional, aun cuando no se trate de decisiones adoptadas por el gobierno nacional, resulta necesario mencionar medidas adoptadas por algunas provincias que, en un contexto de crisis y escasez de recursos y con el argumento de la necesidad de optimizarlos, instrumentaron medidas de ajuste en sus cuentas, siguiendo una orientaci&#243;n coincidente con los dictados de la pol&#237;tica nacional. De manera especial, merece mencionarse:</p><ul><li><p><strong>Cobro por prestaciones de salud en hospitales provinciales seg&#250;n criterios de residencia: </strong>Durante 2024, al menos cuatro provincias argentinas &#8212;Salta<a href="#_ftn1">[1]</a>, Jujuy<a href="#_ftn2">[2]</a>, Mendoza<a href="#_ftn3">[3]</a> y Santa Cruz<a href="#_ftn4">[4]</a>&#8212; avanzaron con normativas que regulan el cobro por prestaciones de salud a personas extranjeras, especialmente aquellas categorizadas como &#8220;residentes transitorios&#8221; o &#8220;precarios&#8221; seg&#250;n la Ley Nacional de Migraciones (N.&#186; 25.871). Entre las justificaciones se menciona la necesidad de garantizar la sustentabilidad del sistema p&#250;blico de salud y asegurar una distribuci&#243;n equitativa de los recursos. Salta y Jujuy, adem&#225;s hacen referencia al principio de reciprocidad frente a pa&#237;ses que no brindan atenci&#243;n gratuita a ciudadanos argentinos. Estas &#250;ltimas establecieron que las personas extranjeras deben solventar los costos mediante seguros de salud contratados o pago directo, aunque garantizando la atenci&#243;n en emergencias. Mendoza, por su parte, adopta un marco normativo m&#225;s amplio, con la creaci&#243;n del REFORSAL, un ente espec&#237;fico encargado de la gesti&#243;n del cobro a toda persona con cobertura o extranjera sin cobertura y utilizando el Nomenclador Provincial de Prestaciones de Salud como referencia tarifaria. Jujuy toma como base los aranceles del Instituto de Seguros de Jujuy y Salta deja esa definici&#243;n en manos del Ministerio de Salud provincial, aunque se infiere que corresponde a los valores del nomenclador del Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS), utilizado para el recupero de costos. Santa Cruz, en cambio, reglamenta v&#237;a resoluci&#243;n ministerial un arancel diferenciado con un recargo del 50% para extranjeros, aunque sin definir con claridad la base arancelaria aplicable y la definici&#243;n de extranjero no hace referencia a la Ley Nacional de Migraciones.</p></li></ul><p><strong>Reflexi&#243;n final</strong></p><p>Habiendo transcurrido poco menos de la mitad del periodo del actual gobierno no es posible identificar una clara y expl&#237;cita definici&#243;n de los objetivos que el ejecutivo tiene para la reformulaci&#243;n del sistema de salud en su conjunto, a pesar de los claros problemas de eficiencia y equidad preexistentes. No obstante, a partir de las medidas puntuales aqu&#237; analizadas y, tal vez m&#225;s importante, de la ausencia de referencias a muchos otros aspectos del sistema, es posible especular sobre la orientaci&#243;n perseguida por la pol&#237;tica sanitaria de la actual gesti&#243;n.</p><p>En consecuencia, m&#225;s all&#225; de algunas medidas puntuales para mejorar la eficiencia de ciertos aspectos (que merecer&#237;an un an&#225;lisis espec&#237;fico de cada una de ellas) es necesario concentrarse en otros aspectos que ayudan a comprender la visi&#243;n del gobierno sobre la pol&#237;tica sectorial.</p><p>En ese sentido, la medida que muestra m&#225;s claramente la orientaci&#243;n de la polic&#237;a sectorial es la profundizaci&#243;n de la tendencia para facilitar la utilizaci&#243;n de los aportes obligatorios de cada trabajador como parte de pago de su plan privado, erosionando los pocos componentes redistributivos que ten&#237;a el sistema de obras sociales nacionales.</p><p>Pero la orientaci&#243;n de la pol&#237;tica sectorial quedar&#237;a incompleta si no consideramos lo que el gobierno decide no hacer. En ese sentido, es clara la decisi&#243;n de no intervenir en la pol&#237;tica de cada provincia y, m&#225;s a&#250;n, se encuentra decidido a reducir su financiamiento. De esta manera, evita cualquier intento de coordinar el sistema en su conjunto compensando diferencias entre provincias con diferentes capacidades. Algo de esto se refleja en los intercambios entre las autoridades provinciales y nacionales en el &#225;mbito del Consejo Federal de Salud (COFESA). En particular, en la reuni&#243;n del 21 de octubre de 2024, se se&#241;al&#243; desde el Ministerio de Salud de la Naci&#243;n que &#8220;las provincias tendr&#225;n m&#225;s responsabilidades y ser&#225;n m&#225;s aut&#243;nomas&#8221; en relaci&#243;n con los programas de salud, mientras que el propio ministro subray&#243; &#8220;la necesidad de que los conflictos provinciales sean resueltos por cada provincia&#8221;<a href="#_ftn5">[5]</a>.</p><p>En conjunto, todas estas medidas apuntan, de manera impl&#237;cita e incompleta, a una reforma estructural del sistema de salud, con &#233;nfasis en la eficiencia y la reducci&#243;n del gasto p&#250;blico, sin contemplar las implicancias que ello detenta sobre la equidad y la garant&#237;a de salud universal. Coincidente con la mirada liberal que sostiene el gobierno se reafirma una filosof&#237;a de desregulaci&#243;n, reducci&#243;n del rol del Estado y mayor participaci&#243;n del sector privado, cuando existe una extensa biblioteca que fundamenta las m&#250;ltiples y variadas circunstancias que justifican su intervenci&#243;n en el sector de la salud y la importancia vital de la salud p&#250;blica y la prevenci&#243;n. En s&#237;ntesis, creemos que se trata de una pol&#237;tica sectorial tendiente a profundizar la fragmentaci&#243;n de derechos y los problemas de equidad que prevalec&#237;an en el sector.</p><div><hr></div><p>* Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigadora del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><p>** Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigador del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><p>***Docente de Finanzas P&#250;blicas en la FCE, UBA;&nbsp; Investigadora del Instituto Interdisciplinario de Econom&#237;a Pol&#237;tica y miembro de AFISPOP en el IIEP.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> <a href="https://www.diputadosalta.gob.ar/digesto_leyes/9094/download_file">https://www.diputadosalta.gob.ar/digesto_leyes/9094/download_file</a></p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> <a href="https://boletinoficial.jujuy.gob.ar/?p=296402">https://boletinoficial.jujuy.gob.ar/?p=296402</a></p><p><a href="#_ftnref3">[3]</a><a href="https://boe.mendoza.gov.ar/publico/pdf_pedido/e7bad5465e6e29ef68c7a2ab13e71754274f3f4e66">https://boe.mendoza.gov.ar/publico/pdf_pedido/e7bad5465e6e29ef68c7a2ab13e71754274f3f4e66</a> ; https://e-legis-ar.msal.gov.ar/legisalud/migration/pdf/mendec1266_2024.pdf</p><p><a href="#_ftnref4">[4]</a> https://boletinoficial.santacruz.gob.ar/legislacion/resoluciones-completas/33959</p><p><a href="#_ftnref5">[5]</a> https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2024/05/acta_cofesa_n3.pdf</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Instituciones fiscales y la restricción de presupuesto]]></title><description><![CDATA[El debate p&#250;blico se ha visto agitado por la reciente sanci&#243;n de tres leyes: dos de ellas referidas a la materia previsional (aumento de haberes y moratoria) y la tercera sobre beneficios por discapacidad. A lo anterior se ha sumado tambi&#233;n un par de i]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/instituciones-fiscales-y-la-restriccion-de-presupuesto</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/instituciones-fiscales-y-la-restriccion-de-presupuesto</guid><pubDate>Mon, 28 Jul 2025 14:44:37 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ricardo Carciofi <a href="#_ftn1">[1]</a></strong></p><p><strong>Julio 2025</strong></p><p>El debate p&#250;blico se ha visto agitado por la reciente sanci&#243;n de tres leyes: dos de ellas referidas a la materia previsional (aumento de haberes y moratoria) y la tercera sobre beneficios por discapacidad. A lo anterior se ha sumado tambi&#233;n un par de iniciativas del Senado para dar mayor automaticidad a la distribuci&#243;n de fondos nacionales a las provincias y que siguen su curso para la consideraci&#243;n de la C&#225;mara de Diputados. En todos los casos la din&#225;mica estuvo impulsada por distintas voces del arco opositor. Habida cuenta que se trata de un a&#241;o electoral, la discusi&#243;n adquiri&#243; voltaje y ubic&#243; en el primer plano, como era de esperar, a las aristas pol&#237;ticas de la cuesti&#243;n. Asimismo, ha adquirido relevancia otra dimensi&#243;n, estrechamente vinculada con la anterior, que se refiere al impacto fiscal de las leyes. La nota que sigue se concentra exclusivamente en esta segunda cuesti&#243;n. El prop&#243;sito es poner de relieve aspectos del procedimiento seguido en la formulaci&#243;n de estas pol&#237;ticas y, a partir de all&#237;, concentrar la atenci&#243;n en otras cuestiones que hacen a la lectura de la situaci&#243;n fiscal actual y su horizonte de mediano plazo.</p><p><strong>Decisiones de pol&#237;tica: n&#250;meros y m&#233;todo.</strong></p><p>Como se adelant&#243; arriba, la oposici&#243;n impuls&#243; tres leyes con claros objetivos sociales -mejora de haberes jubilatorios en monto y mayores plazos para el pago de la deuda previsional, as&#237; como un aumento de beneficios por discapacidad. Si bien se puede analizar y evaluar en qu&#233; medida cada una de estas decisiones es apropiada en relaci&#243;n con el contexto y objetivo que persiguen, el terreno que interesa aqu&#237; es diferente. Se trata de indagar acerca de la magnitud de los recursos que se comprometen en esta decisi&#243;n y de su impacto fiscal.</p><p>El cuadro siguiente sirve para ilustrar ambas cuestiones. En conjunto y de acuerdo con una estimaci&#243;n de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), las medidas se aproximan a un costo de 1% del PBI. Como se observa, el trabajo de la OPC solo permite conocer una parte de los impactos. La din&#225;mica legislativa llev&#243; a incluir decisiones que no estaban contempladas en los proyectos legislativos iniciales. Surge entonces el interrogante si este n&#250;mero es compatible con el programa fiscal en curso. Tomando en cuenta que el balance primario de 2025 previsto en el actual programa del gobierno es de 1,3% del PBI, la respuesta a lo anterior es decididamente negativa. Se infiere que en ausencia de reducciones de gastos o de mayores recursos compensatorios, estas mejoras de la pol&#237;tica social reducir&#237;an en casi 80% el super&#225;vit primario de la pol&#237;tica fiscal en curso. Ubicada dentro de esos par&#225;metros, se explica que la decisi&#243;n del Congreso haya sido vista por el oficialismo como un intento de desbaratar el conjunto del dise&#241;o macroecon&#243;mico. Muy probablemente esta ser&#225; una de las razones primordiales sobre la cual se fundamentar&#225; el veto presidencial a las normas aprobadas.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-4.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-4.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!c8c7!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F97fffb58-c496-45a4-91ed-1f6739d3d75d_605x185.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Desde el otro extremo del arco pol&#237;tico y en claro contraste con el planteo oficial, se puede ofrecer una respuesta a esa cr&#237;tica: las leyes sancionadas han previsto mecanismos para amortiguar el impacto. El siguiente cuadro resume el punto:&nbsp; &nbsp;</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-5.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-5.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!qe90!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8e8d1544-a5df-463a-8dca-228202afa4b9_419x176.png 1456w" sizes="100vw"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Aparece aqu&#237; entonces la primera observaci&#243;n referida al m&#233;todo de este debate. De una parte, tomando en consideraci&#243;n la cr&#237;tica situaci&#243;n de las finanzas p&#250;blicas, parece positivo que la oposici&#243;n haya asumido una postura de responsabilidad fiscal que se ve reflejada en ciertas previsiones para moderar el peso sobre el d&#233;ficit. &nbsp;Siendo as&#237;, no se comprende el por qu&#233; de las cr&#237;ticas oficiales. Sin embargo, hay varias razones que explican el desacuerdo. Por un lado, el debate progres&#243; a pesar de no contar con una estimaci&#243;n completa de las decisiones plasmadas en la ley. De otra parte, las inclusiones de ciertas exenciones impositivas no han sido cuantificadas y, en principio, lucen como insuficientes. A esto debe sumarse que las reestructuraciones de gastos de ciertas funciones o programas contenidas en la ley carecen de una base s&#243;lida en la medida que el gobierno ha eludido la responsabilidad de aprobar el presupuesto.</p><p>En s&#237;ntesis, si se observan las distintas piezas son varias las disonancias: se ha desarrollado un tratamiento legislativo sin un informe completo de la OPC y sin el necesario marco del presupuesto nacional dentro del cual inscribir el debate. El m&#233;todo seguido conduce entonces a responsabilidades compartidas: la oposici&#243;n corre el riesgo de impulsar decisiones de gasto que no pueden financiarse y el oficialismo obstaculiza un debate responsable, por cuanto no ha puesto el esfuerzo necesario para tramitar en el Congreso un presupuesto dentro del cual se pueda circunscribir el debate. Desde ese &#225;ngulo, son igualmente perjudiciales conductas fiscales que no son posibles de financiar, as&#237; como la pretensi&#243;n de erigirse en el custodio monop&#243;lico de las cuentas p&#250;blicas. La solvencia de la pol&#237;tica fiscal se construye y se apoya en n&#250;meros, pero tambi&#233;n con el respeto al conjunto de las instituciones presupuestarias que est&#225;n a disposici&#243;n del Poder Ejecutivo y del Congreso. Estos recursos est&#225;n disponibles y no son abstractos: existe una ley de administraci&#243;n financiera del estado que consagra y regula el funcionamiento de tales instituciones y se dispone de una oficina (OPC) que ofrece una evaluaci&#243;n independiente del costo las decisiones fiscales. &nbsp;</p><p><strong>La consolidaci&#243;n fiscal: una tarea compartida</strong>.</p><p>Las observaciones apuntadas arriba van m&#225;s all&#225; del caso particular de estas tres leyes. La fragilidad de las cuentas p&#250;blica habr&#225; de dominar la escena por largo tiempo. La superaci&#243;n de la debilidad actual requiere, como m&#237;nimo, recuperar de manera duradera el acceso al cr&#233;dito p&#250;blico con costos sustancialmente inferiores a los actuales -expresado en n&#250;meros: una tasa de riesgo pa&#237;s similar a la que tienen nuestros vecinos. &#191;Qu&#233; significa lo anterior a la hora del dise&#241;o de la decisi&#243;n de pol&#237;ticas de ingresos y gastos p&#250;blicos? Un camino para aproximarse a una respuesta sencilla a lo anterior es observar las proyecciones contenidas en el actual acuerdo con el FMI. Si bien es factible realizar c&#225;lculos alternativos, una justificaci&#243;n no menor para referirse a los n&#250;meros del acuerdo es que, dado el nivel de deuda de Argentina con el Fondo, la relaci&#243;n con el organismo se extiende a lo largo de la pr&#243;xima d&#233;cada (hasta 2033 son entre 3 y 10 mil millones de dolares). Esto no excluye el hecho que se podr&#237;an plantear cuestionamientos m&#225;s fundamentales a estos n&#250;meros. As&#237;, por ejemplo, una alternativa ser&#237;a asumir un mayor desequilibrio con la hip&#243;tesis que Argentina acceder&#225; antes y a bajo costo al financiamiento voluntario. El desaf&#237;o, claro est&#225;, es justificar la plausibilidad de tal hip&#243;tesis. Otra opci&#243;n, tambi&#233;n de naturaleza radical, consistir&#237;a en prever un aumento de la presi&#243;n tributaria mediante la reforma de impuestos y mayores al&#237;cuotas. Al igual que en el caso anterior, la dificultad estriba en la factibilidad de esa pol&#237;tica, especialmente si se tiene en cuenta que en los &#250;ltimos 10 a&#241;os se han llevado a cabo un n&#250;mero apreciable de cambios en la legislaci&#243;n tributaria: 7 modificaciones del impuesto a las ganancias, 3 cambios en las normas del impuesto a los bienes personales incluyendo redefinici&#243;n de bases y al&#237;cuotas, un aporte solidario (impuesto a la riqueza) que fue judicializado por 15% de los contribuyentes potenciales, 3 blanqueos, amplias exenciones tributarias a la inversi&#243;n&nbsp; y la expectativa firmemente anclada en el sector privado que los impuestos futuros ser&#225;n m&#225;s bajos que los actuales.</p><p>Volviendo al ejercicio de programaci&#243;n macroecon&#243;mica de mediano plazo previsto entre Argentina y el Fondo, &#233;ste se&#241;ala que la previsi&#243;n hasta el a&#241;o 2030 en cuanto al gasto primario y a los ingresos es que se mantienen constantes con relaci&#243;n al PBI (14,9 y 17,4 respectivamente). Impl&#237;citamente ese dise&#241;o fiscal arroja un resultado indicativo para el crecimiento del gasto primario: este podr&#237;a aumentar al ritmo del crecimiento de la econom&#237;a -es decir, 3-4% anual. Este n&#250;mero no es m&#225;s que una aproximaci&#243;n, pero resulta &#250;til para destacar que el margen de acci&#243;n es estrecho, especialmente si se tiene en cuenta que una porci&#243;n importante del presupuesto est&#225; determinada por la estructura vigente y por las decisiones de gasto adoptadas en el pasado. La dificultad consiste en dar respuesta, despu&#233;s de a&#241;os de estancamiento y atraso, a leg&#237;timas demandas de la ciudadan&#237;a que recorren un amplio espectro: desde el plano social y el desarrollo de la infraestructura de todo tipo, hasta la provisi&#243;n de bienes p&#250;blicos que son funciones indelegables del estado.</p><p>No hay soluciones m&#225;gicas, r&#225;pidas ni simplistas para resolver los dilemas que plantea cada l&#237;nea del presupuesto y cada programa de gasto. Tampoco la apelaci&#243;n a la necesidad de reformas ofrece un atajo. Las reformas requieren consenso, recursos y rinden resultados a lo largo del tiempo. Adem&#225;s, este complejo entramado involucra decisiones en los distintos niveles de gobierno, siendo la relaci&#243;n naci&#243;n-provincias el eje principal.</p><p>Entonces, si es aceptable asumir que Argentina tendr&#225; que convivir por muy largo tiempo con una severa restricci&#243;n fiscal, parece apropiado sacar algunas conclusiones a la hora de c&#243;mo enfrentar el problema. En primer lugar, no hay remedios capaces de entregar soluciones que acomoden todos los intereses en juego. El conflicto y la disputa es inevitable. La clave es que esa puja por los fondos p&#250;blicos pueda desarrollarse a partir de que los diferentes actores pol&#237;ticos act&#250;en respetando de manera transparente las restricciones e instituciones fiscales y que estas se asuman como un compromiso compartido. Esto no significa que todos ellos habr&#225;n de tener la misma visi&#243;n sobre cu&#225;l es la naturaleza de esa restricci&#243;n, aunque s&#237; es conveniente un pronunciamiento transparente de cu&#225;l es la percepci&#243;n alternativa. El planteo parece, no obstante, como una petici&#243;n de principios: &#191;qu&#233; incentivos tienen unos y otros actuar conforme a esas pautas? No muchos porque el nexo entre estas cuestiones con el voto no es directo ni inmediato. A pesar de estas debilidades, la explicaci&#243;n y la transparencia ayudan a un mejor debate p&#250;blico. En segundo lugar, tal como se apunt&#243; arriba, el requisito para que ese proceso se desarrolle en el contexto de la institucionalidad democr&#225;tica es disponer del presupuesto p&#250;blico, especialmente si se consolida la baja de la tasa de inflaci&#243;n. Parad&#243;jicamente su ausencia no reporta beneficios ni al oficialismo ni a la oposici&#243;n. El gobierno, si bien obtiene la ventaja cortoplacista de la discrecionalidad, enfrenta mayores resistencias a sus pol&#237;ticas. A su vez, la oposici&#243;n encuentra m&#225;s dificultad para negociar sus propuestas y, como se ha visto ahora, est&#225; sujeta a la cr&#237;tica de la irresponsabilidad fiscal que, por car&#225;cter transitivo, se transforma en un ataque al programa econ&#243;mico.</p><p>Si se respetan estos principios m&#237;nimos de la institucionalidad fiscal, quiz&#225;s en el futuro se logre alg&#250;n progreso que redunde en mejoras del dise&#241;o de las pol&#237;ticas p&#250;bicas. Es deseable que as&#237; ocurra porque lo que resulta claro es que la severidad de la situaci&#243;n fiscal nos habr&#225; de acompa&#241;ar por muchos a&#241;os, a menos que se produzcan transformaciones y mejoras que a&#250;n no son visibles en el horizonte. &nbsp;&nbsp;</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Investigador invitado, IIEP, FCE-UBA,</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Algunas precisiones sobre la necesidad de ajustar las cuentas provinciales]]></title><description><![CDATA[Una vez m&#225;s, como en cada ocasi&#243;n en que el gobierno nacional argentino ha tenido que encarar un programa de ajuste fiscal, al menos durante el &#250;ltimo medio siglo, se hace alusi&#243;n a la responsabilidad compartida con los gobiernos provinciales, y se mu]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/algunas-precisiones-sobre-la-necesidad-de-ajustar-las-cuentas-provinciales</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/algunas-precisiones-sobre-la-necesidad-de-ajustar-las-cuentas-provinciales</guid><pubDate>Thu, 10 Jul 2025 14:45:43 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Oscar Cetr&#225;ngolo (IIEP UBA-CONICET)<a href="#_ftn1">[1]</a></p><p>Julio de 2025</p><p>Una vez m&#225;s, como en cada ocasi&#243;n en que el gobierno nacional argentino ha tenido que encarar un programa de ajuste fiscal, al menos durante el &#250;ltimo medio siglo, se hace alusi&#243;n a la responsabilidad compartida con los gobiernos provinciales, y se multiplican los llamados al ajuste en las provincias y a la necesidad de encarar reformas en las jurisdicciones<a href="#_ftn1">[2]</a>. En muchos casos, se suele justificar esas pol&#237;ticas al calificar como irresponsables a algunas autoridades provinciales. En esta nota nos proponemos revisar algunos de los principales argumentos que suelen aparecer en el debate p&#250;blico, aportando evidencia y elementos t&#233;cnicos que permitan analizar con mayor claridad su alcance y validez.</p><p><strong>La responsabilidad de las provincias en el d&#233;ficit fiscal</strong></p><p>En primer lugar, la mejor manera de comenzar este comentario es evaluar hasta qu&#233; punto el desequilibrio fiscal es responsabilidad de la Naci&#243;n o de las provincias. Conviene comenzar con la imagen agregada del balance fiscal primario de las provincias versus el de la Naci&#243;n para, una vez m&#225;s, recordar que los gobiernos subnacionales hace a&#241;os que mantienen sus resultados fiscales en relativo equilibrio, siendo el gobierno nacional quien incurri&#243; en altos y recurrentes desbalances (<strong>Figura 1</strong>). En particular, los datos de 2023 y 2024 indican que las provincias ya acumulan seis a&#241;os seguidos de balance primario positivo. La consolidaci&#243;n de una situaci&#243;n fiscal superavitaria ha sido posible, en gran parte<a href="#_ftn2">[3]</a>, por el proceso inflacionario ya que, a diferencia del gasto del gobierno nacional, el de las provincias tiene una importante proporci&#243;n de gasto salarial (docentes, trabajadores de la salud, seguridad, entre otros) sin ajuste autom&#225;tica por inflaci&#243;n. En la mayor&#237;a de los casos los gobiernos demoraron los ajustes y eso les permiti&#243; mejorar el resultado fiscal, aunque a costa de afectar los servicios sociales<a href="#_ftn3">[4]</a>.</p><p>M&#225;s all&#225; de esa evoluci&#243;n de mediano plazo, los &#250;ltimos datos muestran cierto deterioro en 2023, que resulta de importancia relativa para las cuentas provinciales, pero sin mayor impacto sobre la situaci&#243;n macro fiscal<a href="#_ftn4">[5]</a>. El consolidado provincial pas&#243; de un super&#225;vit de 0,7% PIB en 2022 a un virtual equilibrio (0,1% PIB), mientras que el dato de 2024 volvi&#243; a arrojar una recomposici&#243;n fuerte del super&#225;vit, estimado en el equivalente a 0,4% PIB.</p><p><strong>Figura 1 Resultado Fiscal Primario Naci&#243;n y Provincias en % PIB</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:false,&quot;topImage&quot;:true,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NgAd!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8005cadf-9345-4fff-95dc-5c7df42883fd_674x488.png 1456w" sizes="100vw" fetchpriority="high"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: AFISPOP en base a Ministerio de Econom&#237;a.</p><p>Al mirar con mayor detenimiento lo sucedido en los &#250;ltimos trimestres, se puede observar mejor las fluctuaciones que anticipamos anteriormente (<strong>Figura 2</strong>). Esto es, luego de alcanzar un robusto super&#225;vit fiscal primario a mediados-fines de 2022, las provincias entraron en un proceso de deterioro fiscal, coincidente con la campa&#241;a electoral, que redujo el super&#225;vit fiscal en casi 1% del PIB, incluso incurriendo en un leve d&#233;ficit luego del pago de intereses (-0,3% PIB a fines de 2023). El &#250;ltimo trimestre del 2023 y los primeros tres de 2024 mostraron un notable ajuste en las cuentas p&#250;blicas provinciales. Esto se explic&#243; principalmente por una contracci&#243;n sustancial en el gasto primario de las provincias, m&#225;s que compensando el declive que sufrieron en materia de ingresos, producto del efecto recesivo inicial del programa de estabilizaci&#243;n implementado desde diciembre de 2023 <strong>(Figura 3)</strong>.&nbsp;</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-1.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-1.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!puMO!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa03ad15d-5c3b-4cfd-88c9-42f9f4f9a41d_628x333.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p><strong>Los reclamos m&#225;s recientes de las provincias</strong></p><p>Habiendo presentado el contexto en el que se desarrollan estos debates, conviene repasar los principales reclamos que los gobernadores presentan al gobierno nacional.</p><ol><li><p><em>Distribuci&#243;n de los excedentes del Fondo de Aportes del Tesoro de la Naci&#243;n</em></p></li></ol><p>El Fondo de Aportes del Tesoro Nacional fue creado por la ley <a href="https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/20000-24999/21108/texact.htm">23548 (R&#233;gimen Transitorio de Distribuci&#243;n entre la Naci&#243;n y las Provincias</a>) que en el inciso d) de su art&#237;culo 3 estableci&#243; que el uno por ciento (1%) de la masa coparticipable estar&#237;a destinado para el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional <em><strong>a las provincias.</strong></em> Luego en su art&#237;culo 5 establece:</p><p><em>&#8220;ARTICULO 5&#186; &#8212; El Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las Provincias creado por el inciso d) del art&#237;culo 3 de la presente Ley se destinar&#225; a atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales y ser&#225; previsto presupuestariamente en jurisdicci&#243;n del Ministerio del Interior, quien ser&#225; el encargado de su asignaci&#243;n.</em></p><p><em>El Ministerio del Interior informar&#225; trimestralmente a las provincias sobre la distribuci&#243;n de los fondos, indicando los criterios seguidos para la asignaci&#243;n. El Poder Ejecutivo Nacional no podr&#225; girar suma alguna que supere el monto resultante de la aplicaci&#243;n del inciso d) del art&#237;culo 3&#186; en forma adicional a las distribuciones de fondos regidos por esta ley salvo las previstas por otros reg&#237;menes especiales o cr&#233;ditos espec&#237;ficos del presupuesto de gastos de administraci&#243;n de la Naci&#243;n</em>.&#8221;</p><p>Se trata de fondos que debieran ser distribuidos entre provincias, salvo que no exista ninguna situaci&#243;n de emergencia en ninguna de ellas. Ser&#237;a un absurdo pensar que ello es el caso en provincias con problemas serios en sus sistemas de salud, educativo, seguridad y con problemas de endeudamiento. En todo caso, baste recordar eventos como las recientes inundaciones en Bah&#237;a Blanca. En realidad, el trabajo del Ministerio consiste en seguir criterios expl&#237;citos para asignar esos recursos, m&#225;s que no asignarlos, y el texto de la ley es sumamente claro al establecer que se trata de recursos para las provincias.</p><ul><li><p><em>Recursos para el financiamiento de infraestructura, en especial vial</em></p></li></ul><p>Argentina tiene una tradici&#243;n de casi un siglo seg&#250;n la cual una porci&#243;n del impuesto sobre los combustibles es destinada al financiamiento de la red vial, siguiendo un principio &#8220;de beneficio&#8221;, ya que son quienes consumen combustibles quienes utilizan los caminos. Luego, esos fondos fueron derivados hacia un Fondo Fiduciario y el gobierno, en su intenci&#243;n de eliminar todos o casi todos los fondos fiduciarios, en lugar de restituir esos recursos para el financiamiento de las redes viales nacional y provinciales, pretende que el mantenimiento de las rutas provinciales se financie con fondos adicionales de las provincias, al tiempo que al momento de ser redactada esta nota se anunciaba el cierre de la Direcci&#243;n Nacional de Vialidad. Ciertamente, es algo temprano para evaluar los efectos de estas decisiones.</p><ul><li><p><em>Otros reclamos</em></p></li></ul><p>Existen otros reclamos de las provincias y, seguramente, el de mayor entidad es el de financiamiento de las cajas provinciales no transferidas que, para mantener una situaci&#243;n de equidad con las provincias que transfirieron sus cajas, sus desequilibrios debieran ser financiados por la Naci&#243;n, en la medida en que los par&#225;metros de sus sistemas sean similares a los del SIPA. El origen de esa inequidad se vincula con la posibilidad de transferir las cajas provinciales a la Naci&#243;n que tuvo lugar durante los a&#241;os noventa y el hecho de que solo 11 de las 24 jurisdicciones aprovech&#243; para librarse de los desequilibrios de sus sistemas de pensiones. En cambio, las restantes mantuvieron sus cajas, pero, al igual que el resto, sigui&#243; cediendo recursos coparticipables para el financiamiento de la reforma del sistema nacional. A partir de un nuevo pacto entre Naci&#243;n y provincias a fines de 1999, la Naci&#243;n acepta financiar los desequilibrios de esas cajas, siempre y cuando los par&#225;metros de sus sistemas sean similares a los del sistema nacional. Por diferentes razones (entre las que se cuentan la ausencia o demora de estudios) esas transferencias suelen interrumpirse o demorarse. Algunas de estas deudas resultaron en reclamos ante la Justicia.</p><p>Otro reclamo que, por momentos cobra mayor notoriedad, se refiere a los recursos del FONID y las metas de la pol&#237;tica educativa. Precisamente, FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente) hab&#237;a sido creado a fines de los a&#241;os noventa con el objetivo de mejorar la retribuci&#243;n de los docentes de escuelas oficiales y de gesti&#243;n privada subvencionadas en las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, as&#237; como en escuelas dependientes de universidades nacionales y otros organismos oficiales.</p><p><strong>Reforma del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y del IVA</strong></p><p>Desde hace tiempo abundan las referencias a la necesidad de reducir o eliminar la presencia de los Impuestos sobre los Ingresos Brutos (IIBB) provinciales como principal demanda de las reformas esperables en las finanzas provinciales. Ello se relaciona con los efectos nocivos que generan estos tributos. Se trata de un tributo acumulativo (com&#250;nmente calificado como &#8220;en cascada&#8221;) donde el impuesto sobre una etapa de la cadena productiva no genera un cr&#233;dito fiscal sobre la siguiente (como si lo hace el IVA), lo que hace que se cobre impuesto sobre impuesto, encareciendo el producto de las cadenas productivas no integradas y discriminando contra peque&#241;as y medianas empresas y, tal vez peor, no permitiendo la devoluci&#243;n del impuesto en la aduana para los exportables, afectando la competitividad&nbsp; de la econom&#237;a.</p><p>Estos impuestos se hab&#237;an mantenido dentro de ciertos m&#225;rgenes relativamente razonables hasta los a&#241;os noventa, cuando su recaudaci&#243;n representaba cerca de 2% del PIB y se hab&#237;a consolidado un r&#233;gimen bastante eficiente de compensaci&#243;n de cr&#233;ditos entre jurisdicciones (&#8220;Convenio multilateral de Ingresos Brutos&#8221;). A partir de entonces, las jurisdicciones fueron incrementando la presi&#243;n de este tributo y, gradualmente, fue convirti&#233;ndose en el principal instrumento de la estructura tributaria propia para el consolidado provincial. Pas&#243; de representar 53,5 % del total en 1991 a 56,3 % en 2000, y cerca de las tres cuartas partes desde 2010, incrementando su participaci&#243;n desde 2020. Para comprender esta evoluci&#243;n, debe considerarse la importancia del entorno macroecon&#243;mico, ya que, al afectar la competitividad de los sectores productores de bienes y servicios comerciables, su peso se percibe con mayor fuerza en per&#237;odos de tipo de cambio atrasado.</p><p>Frente a esta situaci&#243;n se ha comenzado a discutir la introducci&#243;n del denominado &#8220;super IVA&#8221;, consistente en un incremento de la al&#237;cuota del IVA que compense la perdida de recursos por la eventual eliminaci&#243;n de los Impuestos sobre los Ingresos Brutos. Ello conllevar&#237;a dos inconvenientes. En primer lugar, la al&#237;cuota del IVA que podr&#237;a compensar la p&#233;rdida eventual de IIBB llegar&#237;a al 33%, seguramente la m&#225;s elevada del mundo. Pero, en segundo lugar, el principal problema es que resulta muy complejo (por no decir imposible) encontrar una regla de distribuci&#243;n de los recursos adicionales que compensen a cada provincia lo que hoy recauda por IIBB. Al respecto, debe citarse <a href="https://www.clarin.com/economia/provincias-ganadoras-perdedoras-super-iva_0_F2ovzJqIBw.html?srsltid=AfmBOooQClSeeV127SZHS_4bTIWAEnzYuIELE7pFUFsAn8EUXM9-7hS0">la excelente nota de Marcelo&nbsp; Garriga y Norberto Mangiacone</a>, donde explican las complejidades de ese reparto. Estas son de muy dif&#237;cil soluci&#243;n, por lo que queda como una soluci&#243;n te&#243;rica. Como siempre nos recordaba Vito Tanzi, no hay peor impuesto que el que no se puede administrar.</p><p>En paralelo tambi&#233;n se introdujo otra variante de reforma al IVA, que consiste en la &#8220;descentralizaci&#243;n&#8221; parcial de la recaudaci&#243;n del IVA a las provincias. Esto es, que la Naci&#243;n siga recaudando el proporcional propio de dicho impuesto (una al&#237;cuota cercana al 10%), dejando para cada administraci&#243;n tributaria provincial complementar con un IVA propio, dando libertad de tasa sobre la base tributaria de cada jurisdicci&#243;n. Esta alternativa aparece como m&#225;s viable que el denominado &#8220;Super IVA&#8221;, pero no est&#225; exento de grandes complejidades administrativas.</p><p>A las razones antes mencionadas, en la negociaci&#243;n de estas reformas con las provincias hay que considerar la tradicional desconfianza de aquellas frente a recursos que maneja la Naci&#243;n, desconfianza que tiene fuertes ra&#237;ces hist&#243;ricas. En todo caso, la reforma tributaria de las provincias no puede ser exclusiva de IIBB. Entendemos que esa reforma debe ser concebida de manera simult&#225;nea a un fuerte fortalecimiento de la tributaci&#243;n patrimonial en las provincias.</p><p>Por otra parte, y volviendo a lo se&#241;alado al inicio de esta nota, siendo que los problemas fiscales tienen sus or&#237;genes en pol&#237;ticas nacionales, resulta algo absurdo que se haga hincapi&#233; en reformas tributarias de las provincias, cuando la estructura tributaria de la Naci&#243;n tiene falencias notorias que deben ser objeto de importantes cambios. Por citar los m&#225;s importantes: derogaci&#243;n del impuesto sobre cr&#233;ditos y d&#233;bitos (sin duda el m&#225;s nocivo que se pueda imaginar); fortalecimiento del impuesto sobre las rentas de las personas humanas; redefinici&#243;n de los derechos de exportaci&#243;n; cambios en la imposici&#243;n sobre los tabacos; impuestos verdes, por citar algunas.</p><p><strong>Cr&#237;ticas a la coparticipaci&#243;n</strong></p><p>Si bien no forma parte de las negociaciones actuales por reformas, es muy com&#250;n que en todo debate aparezca la idea de &#8220;inviabilidad de provincias que dependen de recursos transferidos por la Naci&#243;n&#8221;, en referencia a las jurisdicciones donde los ingresos de la coparticipaci&#243;n representan un porcentaje muy elevado del total. Aqu&#237; caben varias aclaraciones, importantes para quienes no est&#233;n suficientemente informados.</p><p>En primer lugar, los recursos que las provincias reciben por el r&#233;gimen de coparticipaci&#243;n no son transferencias a las provincias, sino que son recursos pertenecientes a las provincias y CABA, que han cedido a la Naci&#243;n la potestad de recaudarlos. Diversas razones, que tienen que ver con las mejores pr&#225;cticas de administraci&#243;n tributaria y argumentadas en la teor&#237;a del federalismo fiscal, han justificado, a lo largo de la historia, la cesi&#243;n de esas potestades a la Naci&#243;n.</p><p>En segundo lugar, el argumento m&#225;s fuerte se relaciona con la dificultad que presentan muchas jurisdicciones para cobrar impuestos provinciales. Aqu&#237; vale la pena repasar algunos datos b&#225;sicos de la estructura productiva del pa&#237;s por regiones. Se trata de un pa&#237;s con fuertes disparidades en las posibilidades de desarrollo productivo, lo que se ilustra claramente al observar el origen del PIB por provincias, en la Figura 4. All&#237; se observa que casi la mitad del PIB se origina en la Provincia y Ciudad de Buenos Aires, y tres cuartas partes corresponde a esas jurisdicciones m&#225;s Mendoza, Santa Fe, C&#243;rdoba y la Patagonia. En contraparte, en las restantes 14 jurisdicciones se genera algo m&#225;s de un cuarto del producto. Eso significa que en esas provincias hay escasas bases tributarias. El problema se agrava al considerar que las provincias tienen a su cargo los servicios de educaci&#243;n, salud, vivienda, seguridad y otros. En consecuencia, resultar&#237;a de extrema gravedad que jurisdicciones con menor desarrollo productivo y sin recursos se hagan cargo de esos servicios centrales para el desarrollo humano, el crecimiento, la equidad y la consolidaci&#243;n de la democracia sin una contrapartida de recursos destinados a financiarlos.&nbsp;</p><p><strong>Figura 4</strong></p><p><strong>Contribuci&#243;n provincial al VAB (a precios 2004). A&#241;o 2023</strong></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2" target="_blank" href="https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-2.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 1456w" sizes="100vw"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:null,&quot;width&quot;:null,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:null,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:null,&quot;href&quot;:&quot;https://alquimiaseconomicas.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/image-2.png&quot;,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" title="" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!kmep!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F3807c5db-b4c2-47d0-b441-fd407c10804c_526x413.png 1456w" sizes="100vw" loading="lazy"></picture><div></div></div></a></figure></div><p>Fuente: Elaborado en base a datos de la Oficina de la CEPAL en Buenos Aires e INDEC.</p><p>Muchas veces, las cr&#237;ticas a las jurisdicciones que dependen de los recursos de la coparticipaci&#243;n alcanzan a calificar como irresponsables a sus gobernantes. Obviamente existen diferentes situaciones en cada una de esas jurisdicciones (que corresponden al norte del pa&#237;s) y, sin duda, en algunos casos esa calificaci&#243;n puede tener asidero, por ejemplo, en los casos donde gobernantes se perpet&#250;an en el poder. No obstante, en lo que aqu&#237; nos ocupa, parece dif&#237;cil pensar que la autonom&#237;a financiera de esas provincias dependa del cambio de autoridades.</p><p>Seguramente se requieren pol&#237;ticas de largo plazo para posibilitar el desarrollo productivo y mejorar las bases tributarias de esas provincias, aunque se debe reconocer que se han desarrollado m&#250;ltiples iniciativas con poco &#233;xito. Lo que importa, en todo caso, es considerar que mientras esta situaci&#243;n se mantenga, se requiere un fuerte apoyo de pol&#237;ticas federales que permitan que servicios b&#225;sicos para el desarrollo de los ciudadanos (educaci&#243;n y salud, en especial) logren resultados similares a los de provincias con mayores recursos. Lamentablemente, las pol&#237;ticas anunciadas por el gobierno actual distan bastante de tener esos objetivos. Entendemos que la sostenibilidad fiscal y la consolidaci&#243;n de los equilibrios macroecon&#243;micos no debiera usarse como excusa para abandonar los ideales civilizatorios de una sociedad desarrollada, con elevados niveles de educaci&#243;n, protecci&#243;n social y equidad. El buen gobierno es el que logra elevados niveles de desarrollo de manera sostenible. Es claro que, en un territorio tan desigualmente desarrollado, esos objetivos requieren de importantes mejoras en el funcionamiento de nuestra organizaci&#243;n federal.</p><p><strong>Reflexi&#243;n final</strong></p><p>Con esta breve nota no hemos pretendido cerrar debates sobre la relaci&#243;n entre la Naci&#243;n y las provincias sino, simplemente, brindar alguna informaci&#243;n para mejorar la discusi&#243;n sobre la definici&#243;n de pol&#237;ticas p&#250;blicas a lo largo del territorio nacional. Luego de tres lustros dominados por decisiones de pol&#237;tica econ&#243;mica que erosionaron las enormes posibilidades que la Argentina hab&#237;a tenido en la primera d&#233;cada de este siglo para inaugurar un per&#237;odo de reformas tendientes a un nuevo desarrollo, con equilibrio fiscal, estabilidad de precios y crecimiento productivo, estamos obligados a reconstruir las posibilidades de desarrollo. Para ello, la prioridad ha sido la r&#225;pida recuperaci&#243;n del equilibrio fiscal. Sin duda se trata de una condici&#243;n indispensable, dadas las condiciones en que se encontraba la econom&#237;a argentina hacia el final de la gesti&#243;n de Alberto Fern&#225;ndez.&nbsp;</p><p>No obstante, debe se&#241;alarse que el equilibrio fiscal es una condici&#243;n necesaria pero no suficiente, dependiendo del tipo de desarrollo futuro que se est&#233; buscando. Puede haber elementos en el tipo de decisiones que llevan al equilibrio que condicione pol&#237;ticas futuras de manera de alejarnos de los objetivos buscados para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.</p><p>Aqu&#237; se han presentado una serie de apreciaciones sobre las pol&#237;ticas que intentan inducir cambios en la pol&#237;tica fiscal de las provincias que, entendemos, no estar&#237;an contemplando las complejidades del federalismo argentino y, mucho menos, la necesidad de mejorar los servicios sociales y econ&#243;micos destinados a la poblaci&#243;n m&#225;s vulnerable ubicada en las regiones de menor desarrollo relativo del pa&#237;s.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> El autor desea agradecer los comentarios y sugerencias de Juli&#225;n Folgar.</p><p><a href="#_ftnref2">[2]</a> Sin duda, la fuerte presi&#243;n sobre las cuentas provinciales reconoce como principal antecedente las pol&#237;ticas seguidas durante los &#250;ltimos gobiernos <em>de facto </em>(1976-1983), cuando se descentralizaron a las provincias la educaci&#243;n b&#225;sica y buena parte de los hospitales sin el correspondiente financiamiento y, adicionalmente, se afectaron recursos coparticipables provenientes del IVA al financiamiento del sistema previsional de la Naci&#243;n.</p><p><a href="#_ftnref3">[3]</a> Adicionalmente, hay que considerar la devoluci&#243;n a las provincias del 15% de la masa coparticipable que, como consecuencia del Pacto Fiscal de principios de los a&#241;os noventa, estaba destinado al financiamiento del sistema previsional,</p><p><a href="#_ftnref4">[4]</a> Esta tem&#225;tica fue tratada en <em><strong><a href="https://alquimiaseconomicas.com/2022/09/08/como-explicar-el-comportamiento-fiscal-de-las-provincias/">una nota previa de Alquimias Econ&#243;micas</a>.</strong></em></p><p><a href="#_ftnref4">[5]</a> La relativamente baja incidencia de las cuentas provinciales en el resultado consolidado es un hecho que ha caracterizado la historia fiscal de la Argentina y ha sido documentado, por ejemplo, en Cetr&#225;ngolo, Curcio y Folgar &#8220;El contexto macrofiscal de las reformas tributarias en la Argentina&#8221; en Cetr&#225;ngolo y Moran (comp.) Aportes al debate sobre la tributaci&#243;n en Am&#233;rica Latina. Ensayos en homenaje a Juan Carlos G&#243;mez Sabaini. EUDEBA, Buenos Aires, 2024.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El sistema internacional de comercio ha sido hackeado]]></title><description><![CDATA[La frase del t&#237;tulo pertenece a Richard Baldwin y resume el mensaje central del libro que acaba de publicar este autor: &#8220;The Great Trade Hack&#8221;, que ofrece el Centro de Investigaciones de Pol&#237;ticas Econ&#243;micas (CEPR) dentro de la serie destinada al d]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/el-sistema-internacional-de-comercio-ha-sido-hackeado</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/el-sistema-internacional-de-comercio-ha-sido-hackeado</guid><pubDate>Fri, 27 Jun 2025 17:39:18 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XrDZ!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd6d02d31-4576-4ab5-a4e1-1748cfa01dff_200x200.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Un comentario</p><p>Ricardo Carciofi<a href="#_ftn1">[1]</a></p><p>Junio 2025</p><p>La frase del t&#237;tulo pertenece a Richard Baldwin y resume el mensaje central del libro que acaba de publicar este autor: &#8220;<em>The Great Trade Hack</em>&#8221;, que ofrece el Centro de Investigaciones de Pol&#237;ticas Econ&#243;micas (CEPR) dentro de la serie destinada al debate econ&#243;mico de temas de actualidad.<a href="#_ftn1">[2]</a> Tal como advierte Baldwin, el material escapa al molde de la investigaci&#243;n acad&#233;mica tradicional. Es un an&#225;lisis y una reflexi&#243;n que procura entender las razones que impulsa la pol&#237;tica arancelaria de Trump y las consecuencias de estas para el sistema internacional de comercio. El trabajo se adentra en un episodio que est&#225; en pleno desarrollo. El &#225;ngulo y la perspectiva se ubica as&#237; a muy poca distancia del fen&#243;meno en observaci&#243;n.</p><p>La espontaneidad del texto y el esfuerzo por ubicar dentro un marco anal&#237;tico el complejo cuadro que ha puesto en marcha Trump en su segundo mandato presidencial ofrece de por s&#237; un inter&#233;s justificado en el libro. M&#225;s a&#250;n cuando el autor es un acad&#233;mico destacado en la materia, con experiencia pr&#225;ctica en el dise&#241;o y ejecuci&#243;n de pol&#237;tica econ&#243;mica.<a href="#_ftn2">[3]</a>&nbsp;</p><p>A lo largo de once cap&#237;tulos breves el libro pasa revista a varios temas: los aranceles y el d&#233;ficit comercial, la naturaleza de la disputa con China, la trayectoria ca&#243;tica en la aplicaci&#243;n de la pol&#237;tica comercial, qu&#233; opciones de respuesta tienen los dem&#225;s pa&#237;ses, entre otros. Para el prop&#243;sito de este comentario es conveniente concentrarse en dos t&#243;picos que, de una manera u otra, recorren transversalmente el texto: el primero de ellos es la explicaci&#243;n de por qu&#233; se ha llegado hasta aqu&#237;: &#191;cu&#225;les son las motivaciones que impulsan la pol&#237;tica comercial de Trump? El segundo es la identificaci&#243;n de posibles escenarios futuros.</p><p>Conviene detenerse con cierto detalle en la primera cuesti&#243;n. El autor ubica la ra&#237;z del problema en el impacto que tuvo el efecto combinado de la globalizaci&#243;n y el cambio tecnol&#243;gicoen la econom&#237;a y sociedad estadounidense. Este proceso, que Baldwin designa con el t&#233;rmino de <em>glob&#243;tica</em> y que se desarroll&#243; con intensidad entre 1990 y 2010, tuvo un impacto significativo: destruy&#243; empleos y deterior&#243; los ingresos reales de vastos sectores de la clase media, con una manifestaci&#243;n m&#225;s aguda en ciertas ciudades y regiones -el as&#237; denominado <em>Rust Belt. </em>La crisis de 2008 agreg&#243; combusti&#243;n a la din&#225;mica en curso y aument&#243; el descontento social. Gradualmente se afirm&#243; la percepci&#243;n que el <em>&#8220;American Dream</em>&#8221; hab&#237;a llegado a su fin. Aqu&#237; el autor agrega una observaci&#243;n importante en su an&#225;lisis. La p&#233;rdida de ilusiones y la desesperanza de varios grupos sociales se experiment&#243; con mayor agudeza en EEUU por la ausencia de una red de contenci&#243;n. A diferencia de los pa&#237;ses europeos, la opini&#243;n prevaleciente en la dirigencia pol&#237;tica y empresarial de Estados Unidos ha sido refractaria a la creaci&#243;n del estado de bienestar. De esta forma, el pa&#237;s ingres&#243; a la fase m&#225;s activa de la globalizaci&#243;n -lo que muchos autores han denominado &#8220;hiperglobalizaci&#243;n&#8221;- sin pol&#237;ticas para compensar a los sectores afectados por la misma y sin herramientas para amortiguar los impactos en la estructura econ&#243;mica. Las pol&#237;ticas p&#250;blicas negaron aplicar en los hechos la lecci&#243;n est&#225;ndar de los libros de texto acerca de que los fen&#243;menos de apertura traen aparejados ganadores y perdedores.</p><p>Una vez dispuestas las diferentes piezas en el tablero de la realidad econ&#243;mica y social estadounidense, la respuesta pol&#237;tica no tard&#243; en madurar y fue expresada en clave populista. Si la globalizaci&#243;n fue la gran culpable de la frustraci&#243;n del sue&#241;o americano, el remedio sugerido es el proteccionismo. La primera presidencia de Trump transcurri&#243; con esa orientaci&#243;n y concentr&#243; la bater&#237;a arancelaria sobre el comercio con China. Biden, con algunas importantes diferencias, continu&#243; en esa l&#237;nea.<a href="#_ftn3">[4]</a> En ambos casos, con aplicaci&#243;n selectiva de aranceles y mayormente concentrados en China. Nuevas circunstancias -la pandemia y sus consecuencias inflacionarias- siguieron alimentando la disconformidad social que se pronunci&#243; en el triunfo electoral de Trump en noviembre 2024. Conseguido el apoyo de los votos, el nuevo mandato ha perseguido un objetivo m&#225;s ambicioso que la gesti&#243;n anterior. Trump 2.0 se ha propuesto revertir con urgencia el camino que llev&#243; a la creaci&#243;n y construcci&#243;n del sistema de comercio internacional.&nbsp; Parad&#243;jicamente, este planteo sostiene que EEUU, el arquitecto y pivot del sistema, hoy es la principal v&#237;ctima de &#233;ste. En la verbalizaci&#243;n de Trump y de su n&#250;cleo de colaboradores, el arreglo existente ya no le sirve al pueblo de los EEUU, sino que solo beneficia a una peque&#241;a elite que ha sido el agente del enga&#241;o.</p><p>La reacci&#243;n populista-proteccionista tiene dos aspectos. De una parte, hay un ingrediente de protesta airada frente a lo que se considera un aprovechamiento de la magnanimidad del constructor del sistema por parte de los dem&#225;s pa&#237;ses. Todos ellos se han beneficiado de la apertura de mercado y del clima de negocios en EEUU sin ofrecer mayores contraprestaciones. Se argumenta entonces que ha llegado el momento de poner un corte dr&#225;stico: no se trata de negociar. Hay que abandonar el barco de la globalizaci&#243;n liberal. Lo cual lleva al segundo ingrediente: no se requiere una reforma o una adecuaci&#243;n sino quebrar e invalidar los &#8220;c&#243;digos del programa&#8221; conocido hasta hoy. En otras palabras, la ruptura de reglas. Es en tal sentido que, en opini&#243;n de Baldwin, Trump 2.0 ha hackeado el sistema internacional de comercio. En esencia, afirma el autor, Trump negocia consigo mismo.</p><p>Ahora bien, si tal es la descripci&#243;n de la situaci&#243;n actual, una cuesti&#243;n enteramente diferente es si las pol&#237;ticas en curso -proteccionismo y acci&#243;n unilateral- producir&#225;n los resultados esperados. La opini&#243;n de Baldwin es decididamente negativa. Las razones econ&#243;micas no son otras que los conocidos efectos de los aranceles tanto en el plano dom&#233;stico como en los impactos sobre los otros socios comerciales, que podr&#237;an derivar en una guerra comercial. No obstante, el autor cree que en los circuitos de decisi&#243;n gubernamental estadounidense prevalecer&#225; el proteccionismo y que por un tiempo largo el pa&#237;s mantendr&#225; una posici&#243;n distante. No hay vocaci&#243;n ni inter&#233;s por asumir, como en el pasado, el liderazgo para la regulaci&#243;n del sistema.</p><p>Aparece entonces el segundo gran tema del libro: &#191;c&#243;mo funcionar&#237;a el esquema cuando se retira el jugador de mayor volumen? Baldwin identifica tres posibles escenarios: a) la continuaci&#243;n inercial del esquema actual, donde EEUU ser&#237;a el &#250;nico <em>outsider</em> y los dem&#225;s pa&#237;ses seguir&#237;an acomodando sus acciones a las reglas existentes. En ausencia de un liderazgo n&#237;tido, el proceso tender&#237;a a languidecer y, en &#250;ltima instancia, ser&#237;a poco efectivo; b) formaci&#243;n de bloques y creciente rivalidad entre los mismos; c) una reglobalizaci&#243;n liderada por regiones (EU) y pa&#237;ses de mayor gravitaci&#243;n en el comercio (China, Jap&#243;n, India, entre otros.) El autor parece inclinarse por este &#250;ltimo porque, a pesar de las deficiencias conocidas, sostiene que es una opci&#243;n superadora de las otras dos y porque existe un conocimiento y un capital institucional sobre el cual se puede apoyar. Aun as&#237;, aparecen numerosos interrogantes de c&#243;mo se podr&#237;a avanzar en tal direcci&#243;n. La actual situaci&#243;n est&#225; a&#250;n en ciernes y cualquier pron&#243;stico luce como un ejercicio de escasa utilidad.</p><p>El an&#225;lisis de Baldwin deja abierto un par de flancos que no est&#225;n tratados en su libro. En primer lugar, el razonamiento transcurre mayormente dentro de la pol&#237;tica comercial. Sin embargo, un rasgo dominante de la actual coyuntura son las tensiones geopol&#237;ticas. Si tales tensiones escalan -tal como lo ejemplifica la actual situaci&#243;n en Medio Oriente-, el intento por discernir los posibles cursos futuros tiende a desdibujarse a&#250;n m&#225;s. Es cierto que se podr&#237;a responder que, en tal caso, esta conflictividad conducir&#237;a a alguna variante del escenario b). En un sentido, la situaci&#243;n no es novedosa. El regreso a un comercio delimitado mayormente a las &#225;reas de influencia de cada bloque ha sido el patr&#243;n predominante previo a la primera guerra mundial. Sin embargo, no queda claro cu&#225;l ser&#237;a el funcionamiento de este nuevo, y a la vez viejo, modelo despu&#233;s del grado de interdependencia econ&#243;mica y comercial como resultado de la hiperglobalizaci&#243;n de las d&#233;cadas recientes. En segundo lugar, una premisa del an&#225;lisis del autor es que EEUU abandona y se aleja del actual sistema. Si bien el unilateralismo es una postura de pol&#237;tica exterior que EEUU ha ensayado en el pasado y que no le es ajena, no es claro que esto resulte en aislacionismo. Por razones econ&#243;micas y geopol&#237;ticas EEUU intentar&#225; preservar y, eventualmente, acrecentar sus intereses en zonas y regiones que le resultan de mayor valor estrat&#233;gico. Esto sugiere que es dif&#237;cil concebir la operaci&#243;n relativamente independiente de dos sub-sistemas: EEUU y el resto. Quiz&#225;s esta sea la interacci&#243;n m&#225;s desafiante que se presenta en esta nueva fase de la econom&#237;a internacional.</p><p>A manera de cierre y dejando ahora atr&#225;s el temario que aborda el libro parece oportuno preguntarse cu&#225;l es la lectura que puede hacerse del texto de Baldwin tomando en cuenta el alineamiento internacional de Argentina que impulsa el actual gobierno. La conclusi&#243;n no es confortable. Aparecen dos razones de peso. La primera de ellas es que la disrupci&#243;n provocada por Trump 2.0, con independencia de la valoraci&#243;n que se haga de sus medidas, obedece a motivaciones enteramente atribuibles a la pol&#237;tica dom&#233;stica estadounidense. Lo cual no s&#243;lo es una realidad ajena, sino que, m&#225;s all&#225; de las limitaciones del sistema multilateral, Argentina, dada su condici&#243;n de pa&#237;s peque&#241;o y que emprende un proceso de apertura econ&#243;mica, se encuentra en posici&#243;n desventajosa frente a un mundo que abandona las reglas existentes y donde no hay reemplazo a la vista. La segunda, aceptando la conceptualizaci&#243;n de Baldwin que ubica a Trump 2.0 como el <em>hacker </em>de un sistema que los dem&#225;s pa&#237;ses est&#225;n dispuestos a sostener, Argentina queda relativamente aislada de la posici&#243;n mayoritaria. Obviamente, nada de esto est&#225; escrito en piedra porque, como se explic&#243;, todo el proceso est&#225; en una fase muy temprana y donde hay definiciones pendientes, inclusive del propio <em>hacker </em>y que, seg&#250;n adopten una u otra forma, condicionar&#225;n el futuro pr&#243;ximo. En cualquier caso, parece claro que la alineaci&#243;n extrema con una ruptura del sistema multilateral no es la posici&#243;n m&#225;s ventajosa para Argentina. Al contrario, tener opciones abiertas que le permita acercarse a los pa&#237;ses y bloques que adopten una postura constructiva de preservaci&#243;n de reglas, luce superior a una alternativa que est&#225; en las ant&#237;podas.</p><div><hr></div><p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Investigador invitado, IIEP. FCE-UBA.</p><p><a href="#_ftnref1">[2]</a> Baldwin, R. (2025). The Great Trade Hack. How Trump Trade War Fails and the World Moves On. Response Economics Series. CEPR.</p><p><a href="#_ftnref2">[3]</a> R. Baldwin fue el economista principal del Consejo de Asesores Econ&#243;micos en la presidencia de George H. W. Bush (1989-1993) y como tal particip&#243; activamente en las negociaciones de la Ronda de Uruguay y tambi&#233;n en los trabajos previos que llevar&#237;an a la firma de Libre Comercio de Norteam&#233;rica (NAFTA.)</p><p><a href="#_ftnref3">[4]</a> En el caso de Biden, adem&#225;s del mantenimiento de casi todos los aranceles dispuestos por Trump, aplic&#243; controles de exportaci&#243;n selectivos en los sectores sensibles en las ventas a China y adem&#225;s le sum&#243; medidas de pol&#237;tica industrial. Biden procur&#243; movilizar esta agenda preservando las alianzas tradicionales de EEUU y promoviendo la cooperaci&#243;n entre los mismos. &nbsp;</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[In Memoriam Juan Pablo Jiménez]]></title><description><![CDATA[Con profundo pesar hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Juan Pablo Jim&#233;nez, destacado colega y amigo, con quien compartimos numerosos proyectos profesionales y acad&#233;micos.]]></description><link>https://www.alquimiaseconomicas.com/p/in-memoriam-juan-pablo-jimenez</link><guid isPermaLink="false">https://www.alquimiaseconomicas.com/p/in-memoriam-juan-pablo-jimenez</guid><pubDate>Fri, 20 Jun 2025 16:44:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XrDZ!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd6d02d31-4576-4ab5-a4e1-1748cfa01dff_200x200.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Con profundo pesar hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Juan Pablo Jim&#233;nez, destacado colega y amigo, con quien compartimos numerosos proyectos profesionales y acad&#233;micos. En su larga trayectoria Juan Pablo siempre sobresali&#243; por su rigor profesional y su compromiso con pol&#237;ticas p&#250;blicas de calidad orientadas al logro de una sociedad m&#225;s prospera y equitativa. Los Alquimistas y los colegas de la Carrera y el Departamento de Econom&#237;a de la FCE-UBA acompa&#241;amos en este momento de dolor a su familia y a sus seres queridos</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>