¿Qué buscan hoy las empresas cuando publican una vacante en América Latina? Analizamos más de 1,2 millones de avisos de empleo publicados en Argentina (64 mil), Brasil (464 mil), Colombia (341 mil) y México (356 mil) entre diciembre de 2025 y junio de 2026, y encontramos algo que contrasta con buena parte del debate público: la inteligencia artificial (IA) aparece mencionada en apenas entre 0,6% y el 3% de las vacantes. Sin embargo, cuando aparece, casi nunca lo hace sola: viene acompañada de habilidades técnicas y, sobre todo, de habilidades socioemocionales.
La rápida difusión de la inteligencia artificial (IA) han venido alimentado expectativas —y también preocupaciones— acerca de cómo cambiarán los procesos productivos, qué tareas podrán automatizarse y cuáles serán las nuevas competencias que necesitarán los trabajadores. Sin embargo, más allá de las proyecciones sobre el impacto potencial de estas tecnologías, todavía sabemos relativamente poco acerca de cómo estos cambios comienzan a reflejarse en las decisiones concretas de contratación de las empresas, particularmente en América Latina.
Las vacantes de empleo publicadas en los portales laborales son una fuente valiosa para responder esa pregunta. A diferencia de otras fuentes de información, reflejan las competencias y conocimientos que los empleadores consideran necesarios al momento de contratar nuevos trabajadores, proporcionando una visión prácticamente en tiempo real de la demanda de habilidades.
La base de datos1 combina información proveniente de los principales portales tradicionales de empleo de cada país —ZonaJobs y Computrabajo en Argentina, Catho e Infojobs en Brasil, y Computrabajo en Colombia y en México— con vacantes publicadas en Workana, una de las principales plataformas de trabajo freelance de América Latina. Esta combinación permite captar tanto la demanda de trabajadores para empleos tradicionales como la creciente demanda de servicios profesionales en la “gig economy”.
Mediante técnicas de procesamiento de lenguaje natural identificamos las habilidades mencionadas en cada vacante y las clasificamos en tres grandes grupos: habilidades técnicas, habilidades socio-emocionales y habilidades relacionadas con inteligencia artificial. Las competencias socio-emocionales abarcan habilidades transversales, frecuentemente vinculadas a la inteligencia emocional y social. La categoría técnica no vinculada a la IA comprende conocimientos especializados en campos específicos, incluyendo habilidades computacionales ajenas al dominio de la inteligencia artificial. Finalmente, las competencias relacionadas con la IA refieren a aquellas asociadas al desarrollo y la aplicación de tecnologías de inteligencia artificial.
A continuación, se detallan los hallazgos principales de este estudio.
Las habilidades como componente central de la demanda laboral
La importancia de las habilidades en las decisiones de contratación se refleja tanto en la proporción de vacantes que las mencionan (“margen extensivo”) como en el número de competencias requeridas por cada puesto (“margen intensivo”).
Cerca del 90% de las ofertas analizadas en el total de los portales solicita al menos una competencia específica y, en promedio, cada anuncio menciona entre 4.5 y 7 habilidades diferentes (Gráfico 1). Estas cifras sugieren que las empresas no buscan trabajadores definidos por una única competencia, sino perfiles capaces de combinar múltiples conocimientos y capacidades.
Gráfico 1
Proporción de vacantes que requieren habilidades y promedio de habilidades demandadas por país. 2025/2026

De acuerdo a la evidencia existente, tanto para países de la región2 como para países más desarrollados3, esta creciente complejidad responde a las transformaciones que experimenta la organización del trabajo. La digitalización de los procesos productivos, la incorporación de nuevas tecnologías y la necesidad de adaptarse a entornos más dinámicos han incrementado la importancia de trabajadores capaces de desempeñar tareas diversas y de interactuar con herramientas cada vez más sofisticadas. Adicionalmente, como consecuencia, las empresas tienden a describir con mayor detalle las competencias requeridas para cada puesto, dando lugar a perfiles ocupacionales más completos y exigentes que en el pasado.
Este fenómeno resulta particularmente marcado en Workana donde prácticamente todas las publicaciones especifican las habilidades requeridas y el número promedio de competencias solicitadas supera ampliamente al observado en los portales tradicionales (Gráfico 1). Ello refleja tanto el tipo de ocupaciones ofrecidas que se ofrecen en esa plataforma—más intensivas en tareas digitales y proyectos específicos— como la propia lógica de funcionamiento de estos mercados, donde buena parte del proceso de selección depende de la información contenida en la publicación del proyecto.
Las habilidades técnicas son las más requeridas
A pesar del creciente interés que despierta la inteligencia artificial, las habilidades técnicas tradicionales siguen ocupando un lugar claramente predominante: entre el 85% y el 92% de las vacantes analizadas requieren al menos una competencia técnica específica, la categoría más frecuente en los cuatro países (Gráfico 2).
Este resultado pone de manifiesto que, por el momento, las transformaciones tecnológicas no han desplazado la importancia de los conocimientos propios de cada ocupación. Las empresas continúan valorando, en primer lugar, las competencias directamente vinculadas con las tareas que deberán realizar los trabajadores. Estas habilidades difieren naturalmente entre ocupaciones —desde programación y análisis de datos hasta mantenimiento industrial, ventas, enfermería o gastronomía— pero todas ellas reflejan la persistencia de una fuerte demanda por conocimientos específicos del puesto de trabajo.
Gráfico 2
Categoría de habilidades demandadas por país. 2025/2026
Las habilidades socio-emocionales exhiben un papel transversal
Alrededor de siete de cada diez ofertas de empleo incluyen al menos una competencia socio-emocional (Gráfico 2), el segundo grupo de habilidades más demandado después de las técnicas. Comunicación efectiva, trabajo en equipo, responsabilidad, organización, proactividad y orientación al cliente aparecen de manera recurrente en prácticamente todos los países y sectores económicos.
A diferencia de las habilidades técnicas, cuya composición cambia considerablemente entre ocupaciones, las habilidades socio-emocionales muestran un patrón mucho más transversal. Si bien algunas competencias adquieren mayor relevancia en determinadas actividades —como la empatía en ocupaciones de cuidado o las habilidades comerciales en ventas—, en términos generales estas capacidades atraviesan buena parte del mercado laboral.
Esta evidencia refuerza una tendencia ampliamente documentada en la literatura internacional: las empresas valoran crecientemente trabajadores capaces de combinar conocimientos técnicos con competencias interpersonales y organizacionales. La capacidad para colaborar, comunicarse eficazmente o adaptarse a cambios organizacionales ya no parece ser un atributo complementario, sino un componente central de los perfiles laborales demandados.
La complementariedad entre habilidades es uno de los principales hallazgos
Las empresas rara vez demandan un único tipo de habilidad de manera aislada. La combinación de habilidades técnicas y habilidades socio-emocionales representa el perfil predominante en los cuatro países analizados y concentra la mayor parte de las vacantes cuando se las considera de manera combinada (Gráfico 2). No buscan solamente trabajadores que sepan hacer determinadas tareas; también esperan que puedan resolver problemas, interactuar con otras personas, adaptarse a nuevos contextos y desenvolverse en organizaciones cada vez más complejas. En otras palabras, el mercado laboral parece orientarse crecientemente hacia perfiles multidimensionales, donde distintos tipos de habilidades se complementan y potencian mutuamente.
La demanda de habilidades de IA refuerza la complementariedad entre competencias
Si bien las habilidades de IA representan una proporción muy reducida de las ofertas de empleo (0.6%-3%), rara vez son solicitadas de manera aislada (Gráfico 2). Casi siempre aparecen combinadas con habilidades técnicas y, especialmente, con habilidades socio-emocionales. De hecho, cuando una vacante requiere competencias de IA, el perfil más frecuente no combina únicamente habilidades técnicas e IA, sino que integra simultáneamente habilidades técnicas, socio-emocionales y de IA. Este patrón sugiere que, al menos en la actualidad, la IA parece sumarse a perfiles laborales cada vez más completos y multidimensionales, reforzando el carácter complementario de los distintos tipos de habilidades.
Las plataformas freelance muestran un perfil de demanda de diferente
En los cuatro países, las vacantes de Workana presentan una mayor incidencia de habilidades técnicas y, especialmente, de habilidades relacionadas con inteligencia artificial, mientras que las habilidades socio-emocionales aparecen con menor frecuencia que en los portales tradicionales (Cuadro 1). Esto refleja, por un lado, la composición ocupacional de cada fuente: mientras Workana concentra proyectos asociados principalmente a ocupaciones digitales, tecnológicas y creativas, los portales tradicionales cubren un espectro mucho más amplio de ocupaciones, incluyendo puestos administrativos, operativos y de atención al público; por otro, la propia naturaleza de los proyectos freelance, donde es esperable que ciertas características socio-emocionales tengan menos relevancia.
En definitiva, aunque la combinación de habilidades técnicas y socio-emocionales constituye el perfil predominante en ambos tipos de plataformas, Workana muestra una mayor presencia de perfiles que integran simultáneamente habilidades técnicas, socio-emocionales y de IA, reflejando la mayor intensidad tecnológica de este segmento del mercado laboral.
Cuadro 1
Categoría de habilidades requeridas según tipo de portal y país. 2025/2026
La demanda de habilidades presenta patrones diferenciados según los grupos ocupacionales
La especialización sigue siendo la norma: en las ocupaciones gerenciales y profesionales, las habilidades técnicas no relacionadas con IA están fuertemente asociadas con el conocimiento especializado de cada área -gestión y marketing en puestos directivos, ingeniería en técnicas, competencias médicas en salud, contabilidad y finanzas en administración, programación en TIC y conocimientos jurídicos en profesiones legales. Las habilidades socio-emocionales son más homogéneas, con Comunicación Efectiva, Pensamiento Analítico, Trabajo en Equipo y Colaboración como constantes, y el liderazgo destacándose entre los gerentes. Microsoft Excel y Microsoft Office aparecen de forma transversal en casi todos los grupos profesionales y administrativos.
En las ocupaciones de apoyo administrativo y servicios de atención (ISCO 41–43), las habilidades técnicas demandadas se concentran en procesos administrativos, gestión de información y atención al cliente. Microsoft Excel y Microsoft Office nuevamente constituyen competencias transversales, complementadas por habilidades específicas vinculadas con cada función: facturación y soporte administrativo, atención telefónica y relación con clientes en, y sistemas de registro y gestión de información. Las habilidades socio-emocionales mantienen como elemento común la comunicación efectiva, aunque con perfiles diferenciados: organización, responsabilidad y atención al detalle en tareas administrativas y de registro, y empatía y orientación al cliente en ocupaciones de servicio.
En los trabajadores de servicios y ventas, los conocimientos técnicos reflejan también una fuerte especialización ocupacional: preparación de alimentos, seguridad alimentaria y hotelería; gestión comercial y relación con clientes; y cuidados personales y competencias sanitarias. Las habilidades socio-emocionales se adaptan a la naturaleza de cada actividad, con mayor peso de trabajo en equipo y orientación al cliente en hotelería y ventas, y de empatía, paciencia y responsabilidad en cuidados personales.
Los grupos vinculados con oficios, producción y transporte muestran una correspondencia igualmente estrecha entre habilidades demandadas y contenido del trabajo. En las ocupaciones de construcción, metalurgia y electricidad predominan competencias técnicas específicas como albañilería, plomería, soldadura, electricidad, electromecánica y operación de maquinaria, mientras que las habilidades socio-emocionales más frecuentes son trabajo en equipo, responsabilidad, atención al detalle y resolución de problemas. Los operadores de plantas, máquinas y conductores presentan perfiles centrados en operación de equipos, líneas de producción, normas de seguridad y conducción profesional, acompañados por habilidades como responsabilidad, puntualidad y organización.
Finalmente, las ocupaciones elementales demandan principalmente competencias operativas relacionadas con limpieza, higiene, manipulación de materiales, logística y seguridad laboral, junto con habilidades socio-emocionales asociadas a responsabilidad, puntualidad, trabajo en equipo y cumplimiento de procedimientos.
La experiencia laboral sigue siendo un requisito central para acceder al empleo
Más allá de las habilidades, la experiencia laboral continúa desempeñando un papel central en las decisiones de contratación. En tres de los cuatro países analizados, alrededor del 85% o más de las vacantes requieren experiencia previa, una barrera importante para los jóvenes que buscan insertarse por primera vez en el mercado laboral. Aunque la incidencia es menor en Brasil, la experiencia continúa siendo un requisito presente en más de la mitad de las ofertas publicadas.
En cuanto a la educación, las empresas demandan principalmente trabajadores con educación secundaria o superior, mientras que las vacantes dirigidas a personas con bajos niveles educativos representan una proporción reducida de los anuncios publicados en los portales de empleo.
Educación y experiencia son complementarias, no sustitutas
Adicionalmente, la evidencia muestra que las empresas no consideran la educación formal y la experiencia laboral como atributos intercambiables. Por el contrario, las ofertas que requieren mayores niveles educativos también son, en general, las que con mayor frecuencia exigen experiencia previa. Este patrón sugiere que los empleadores valoran simultáneamente distintas dimensiones del capital humano: mientras la educación aporta conocimientos generales y capacidades transferibles, la experiencia laboral proporciona habilidades prácticas, conocimientos específicos del puesto y familiaridad con los procesos de trabajo.
Conclusiones
Las transformaciones tecnológicas asociadas con la digitalización y la inteligencia artificial están modificando el contenido del trabajo y, con ello, las competencias que demandan las empresas. Sin embargo, la evidencia presentada en este estudio muestra que estos cambios son más graduales y heterogéneos de lo que con frecuencia sugiere el debate público. A partir de más de un millón de ofertas de empleo publicadas en Argentina, Brasil, Colombia y México, el análisis aporta nueva evidencia sobre cómo se configura actualmente la demanda de habilidades en cuatro de las principales economías de América Latina.
Uno de los principales mensajes que emerge del trabajo es que las empresas buscan perfiles laborales crecientemente multidimensionales. La contratación ya no se basa en una única competencia o credencial, sino en la combinación de distintos atributos que se refuerzan mutuamente. Las habilidades técnicas continúan constituyendo el núcleo de la demanda laboral, pero aparecen sistemáticamente acompañadas por habilidades socio-emocionales y, cuando están presentes, por habilidades relacionadas con la inteligencia artificial. La educación formal y la experiencia laboral no parecen actuar como sustitutos, sino como dimensiones complementarias del capital humano que los empleadores valoran de manera conjunta.
En este contexto, la IA todavía representa una proporción reducida de los requerimientos explícitos de contratación. No obstante, su incorporación resulta claramente visible en determinados segmentos del mercado laboral y presenta patrones ocupacionales bien definidos. Lejos de observarse una difusión homogénea, las habilidades relacionadas con IA se concentran en ocupaciones con un mayor contenido digital y tecnológico, mientras que su presencia continúa siendo muy limitada en aquellas caracterizadas por tareas predominantemente manuales o por una interacción interpersonal intensiva. Incluso dentro de las ocupaciones donde la IA comienza a ganar relevancia, las competencias demandadas difieren sustancialmente según el contenido de las tareas, reflejando formas diversas de incorporación de estas tecnologías en los procesos productivos.
La comparación entre los portales tradicionales de empleo y las plataformas de trabajo freelance refuerza esta idea. Ambos segmentos comparten una base común de habilidades técnicas y socio-emocionales, pero difieren en la intensidad con que demandan competencias digitales y de inteligencia artificial, reflejando tanto la distinta composición ocupacional de los puestos ofrecidos como la diferencia en la naturaleza de la relación laboral ofrecida en cada tipo de portal.
Desde la perspectiva de las políticas públicas, estos resultados ponen de relieve la importancia de promover sistemas de educación y formación capaces de desarrollar perfiles integrales, combinando conocimientos técnicos específicos, competencias digitales y habilidades socio-emocionales. Al mismo tiempo, la marcada heterogeneidad observada entre ocupaciones sugiere que las estrategias de formación y reconversión laboral deberían adaptarse a las características de los distintos segmentos del mercado de trabajo, en lugar de asumir una difusión uniforme de la inteligencia artificial.
Finalmente, el trabajo demuestra el potencial de las ofertas de empleo como fuente de inteligencia del mercado laboral para monitorear la evolución de la demanda de habilidades en tiempo casi real. Si bien estas fuentes presentan limitaciones —particularmente en economías con elevados niveles de informalidad—, constituyen una herramienta valiosa para identificar cambios emergentes en los perfiles ocupacionales y complementar la información proveniente de encuestas de hogares y registros administrativos. Integrar estas distintas fuentes permitirá comprender con mayor precisión cómo la inteligencia artificial y otras tecnologías están transformando la demanda de trabajo en América Latina.
Esta nota está basada en el estudio “Digitalization and artificial intelligence in Latin America: employer demand for AI, technical and soft skills” realizado por R. Maurizio, V. Semeshenko, D. Aromí, S. Catania, O. Zerdá-Sánchez, M. Llada y P. Bonel. El mismo contó con financiamiento de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Argentina.
Vezza, E., Zunino, G., Laguinge, L., Moroz, H., Apella, I., & Spivack, M. (2025). Entendiendo la demanda del mercado laboral de Argentina y Uruguay en tiempo real (World Bank Policy Research Working Paper No. 11086).
Alekseeva, L., Azar, J., Giné, M., Samila, S., & Taska, B. (2021). "The demand for AI skills in the labor market." Economics Letters, 200; Deming, D. & Kahn, L.B. (2018). "Skill Requirements across Firms and Labor Markets: Evidence from Job Postings for Professionals." Journal of Labor Economics, 36(S1).






